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Jardineria

Cómo crear una rocalla

Hacer una rocalla en el jardín no te costará demasiado en comparación con las ventajas que te ofrecerá. Principalmente, lo que la hace tan exitosa es la capacidad que tiene para romper la simetría. Un jardín debe tener altibajos, no puede ser lineal ya que no es un campo de futbol lo que buscamos. Para crear un entorno agradable es necesario diseccionar el jardín, crear diferentes espacios bien delimitados, sino pierde su encanto. Por ello, los que se quejan de un terreno irregular, deben dejar de hacerlo, porque es lo mejor que les puede pasar. De hecho una rocalla es la creación artificial de irregularidad, crear desniveles es lo que da volumen al jardín.rocalla

Para construirla, lo mejor es buscar una zona en cuesta o irregular, sino la tienes puedes crearla a base de incorporar piedras y escalones. En primer lugar, vacía el suelo de cualquier atisbo verde. No dejes ni césped ni malas hierbas. Para evitar que vuelvan a crecer, puedes incorporar una malla.

Ahora hay que introducir las piedras, puedes utilizar cualquier variedad. Crea diferentes conjuntos, utilizando piedras grandes y otras de tamaño medio. Organízalas en grupos de tres, así te será más sencillo darle estilo. Si vives en una zona húmeda, deja que el musgo crezca en ellas, le da todavía más encanto.

Las plantas son de libre elección, aunque sin duda, debes seguir algunos patrones. En una rocalla no pueden faltar los arbustos, su forma baja y gruesa le otorgan el podio. Una de las pautas más originales es introducir plantas rastreras y aromáticas. Se salen un poco de lo habitual, por eso nos gustan. Además, nada mejor que éstas para crear un entorno perfumado y mágico.

Finalmente, cubre con tierra y pon viruta, puede ser de diversos colores y matices. Las hay de granos finos o gruesos, tú decides. Si incluyes color, con viruta verde por ejemplo, cambiarás por completo la tónica. Aunque si quieres tener una rocalla clásica, utiliza la marrón.

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Casa y jardín

Cómo disfrutar sin preocupaciones

porcheEsta época es para disfrutar, el verano es muy corto y de repente un día nos damos cuenta de que ya ha terminado. Tomate un tiempo para ti, el invierno se hace eterno y hay que aprovechar los días de calor. Por ello, si tienes la suerte de poseer un jardín, acondiciónalo para que este año puedas deleitarte en tu porche.

Pasos para disfrutar sin preocupaciones:

Artificializate

El césped es el enemigo de su jardinero, pasas días queriendo que crezca, meses esperando que esos brotes verdecillos alcancen tupidez. Lo riegas, lo cuidas, lo fertilizas, lo cortas…pero parece que te ha declarado la guerra. Es casi imposible mantenerlo en buen estado, pocas personas conozco que tenga uno ideal y cuando les preguntas como lo hacen, cambian de tema misteriosamente. El secreto de un césped perfecto nadie lo sabe, y quien lo sabe, lo guarda con mimo…

Por ello, quítate de encima esa carga, jamás lo tendrás bien si no vives en el lugar cuyo clima le sea favorable. Hoy en día el césped artificial es de una gran calidad, inconcebible para los que ya tenemos unos añitos y recordamos la malla verde fosforita que ponían en los parques.

A cobijo en una buena sombra

Con las temperaturas que está habiendo, de nada sirve que tu césped no se muera si lo vas a hacer tú en los cinco minutos que te pongas al sol. Por ello, tener un porche es la máxima expresión de la relajación en un jardín. Su precio puede ser económico si sabemos elegir. Prueba a idear esto, coloca una estructura metálica, su precio es de los más bajos y luego cúbrelo con cañizo. Déjalo al descubierto, así dará un toque chic. Por supuesto, es muchísimo más económico que cementar, colocar vigas y tejas.

Si el porche te queda un poquito pequeño, usa tu lógica para ahorrar espacio. A la hora de amueblarlo, pon las piezas en “L”, verás como cabe mejor y forma un entorno abierto.

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Casa y jardín

Un chill out asequible para todos los bolsillos

Los espacios chill out cada vez triunfan más, son zonas muy confortables con un aire místico y exótico. Relajarse en ellos es un verdadero placer, además aportan a tu jardín o terraza una atmosfera muy cool. Normalmente, a la hora de crear este espacio se invierte en piezas con un elevado grado de confort, y también de desembolso. Sin embargo, ya sabéis que nuestro objetivo primordial es la decoración económica, por lo que con poco, podrás hacer mucho. Sigue nuestros pasos para no tener que empeñar un riñón en tu próximo proyecto.decoracion chill-out

Reflexología…

Lo más impórtate en un espacio chill out es tener un lugar cómodo, acostarse y acomodarse en el sin problemas. Para ello, te proponemos varios métodos de presupuesto muy reducido.

Apila varios pales, mejor si los pintas, el acabado típico no corresponde con la elegancia que hace gala el modelo. El blanco será la elección ideal ya que vas a introducir muchos colores. Encima de estos, coloca unos buenos cojines. Si la zona elegida está contra una pared, mejor, así podrás poner otros para el respaldo.

Si la idea de recoger palés no te acaba de convencer, puedes comprar los típicos cojines cuadrangulares duros. Haz un sofá apilándolos, la altura no puede superar los dos cojines o habrá riesgo de avalancha.

Los colores a utilizar deben ser de la misma gama, naranjas, fucsias, rosados…tampoco el verde o marrón le va nada mal. Busca todos aquellos que estén identificados o te recuerden a la cultura de Turquía. Por otro lado, no debe faltar una alfombra. Elígela estampada y darás en el clavo.

El poder de la luz

Otro de los elementos más relevantes para captar la esencia chillo ut, es un buen uso de la luz. Hazte con velas, candelabros y lamparillas de tela. Una tenue luz es lo que falta para completar el diseño.

Por último, no vendría nada mal unas cortinas. Si puedes instalarlas sería esplendido. Decántate por unas blancas, muy poco tupidas, tipo mosquiteras. Además de decorar, te otorgarán algo de intimidad y tranquilidad.

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Casa y jardín

Sevilla tiene un color especial y ¿tu casa?

Los patios andaluces tienen un encanto único. Nada les es comparable, son jardines verticales innovadores y exacerbadamente clásicos por igual. Hoy en día los conocemos todos, pero seguimos maravillándonos cuando nos adentramos en ellos. Recorrer callejuelas, cuyas fachadas están exquisitamente adornadas por macetas de geranios es una hermosura.patioan

A nosotros sin duda nos parece que tiene un perfil distinto y genuino. Es elemental en la decoración inspirarse con elementos y conceptos solemnes. Por ello, acercar un poco de Andalucía a tu casa puede dar un color especial. Eso sí, sin caer en la exageración y el folclore.

Prueba a diseñar una pequeña zona en donde los aires andaluces jueguen su papel. Si eres de los que son incapaces de mantener en buen estado el césped de su jardín, esta entrada va dirigida a ti. Los jardines andaluces presumen de floridos y de naturaleza, prescindiendo de uno de los elementos más utilizados, la hierba. Olvídate de invertir en un riego y en costoso productos, para que al final, venga una plaga de hongos y te reviente la obra. La plaqueta es el camino de baldosas amarillas que deberás seguir. Dibuja una zona en donde el sol caiga con fuerza. Ese será el mejor lugar para arrancar el césped reseco y colocar baldosas.

No tienes que copiar al dedillo un patio típico, sino utilizar los recursos inconfundibles que los hacen famosos pero incluyendo tu personalidad. Busca plaquetas con estampados diferentes, mezclados y confusos o lineales. Tuyo es el privilegio de hacer tu casa.

Después llega lo mejor, la colocación de las plantas es el punto fuerte de este diseño. Una bougainvillea puede ser el centro de todas las miradas, con su vibrante color fucsia y capacidad trepadora. Posteriormente, pinta la fachada de macetas. Elige colores frescos, y ácidos. No te sobrepases, solo quieres una pequeña muestra andaluza. Combina plantas sin flor para dar una mayor variedad visual. Con cinco macetas será más que suficiente, aunque depende del tamaño y espacio del que goces.

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decoración

El abc de un jardín zen.

En nuestra página somos fervientes seguidores del estilo feng shui, nos encanta su método y armonía, para albergar equilibrio en nuestras vidas por medio de la decoración. Por ello nos parece muy buena idea crear un típico jardín zen. A primera vista, parece una tarea solo apta para osados. Sin embargo su simpleza es la clave de su éxito, tan sólo sigue estas instrucciones para construir el tuyo.jardin zen

En primer lugar debes acotar el espacio, revisa tu jardín y busca un rincón tranquilo. No es necesario mucho tamaño, con una pequeña zona bastará para que reine la paz. Una de sus principales características es que llenan el vacío, aportan ese toque de calma y sobriedad, necesario en todo jardín.

Las palabras mágicas.

Sólo debes prestar atención a tres elementos: arena, verde y piedra. Ellos son la máxima expresión para captar la esencia zen. Ahora que ya conoces los tres pilares fundamentales, pongámonos manos a la obra.

Limpia el lugar elegido, es muy importante la pulcritud, todo ha de parecer niquelado por el mejor de los maestrillos. Levanta el césped, no necesitarás cuidarlo en esta zona. Quita malas hierbas y remueve la tierra. Ahora debes cubrir la zona con una tela, se venden en las tiendas de bricolaje, y evita que las plantas la traspasen. Gracias a ella, conseguirás la pulcritud de la que te hablamos, ya que la hierba no crecerá en esta zona. Haz pequeños agujeros para poder plantar alguna que otra planta. Es necesario el contraste verde del que te hablábamos para no caer en lo monótono.

Llega el momento de elegir las plantas, no te compliques, las que mejor encajan son los helechos, el musgo o el bambú. Introdúcelos de forma asimétrica, creando curvas de ángulo abierto. Posteriormente recubre todo con arena, cuanto más fina mejor. El color puede variar, desde el más puro blanco al ocre o anaranjado.

Finalmente debes incluir piedras, tú decides el tamaño. Lo mejor es variarlo, combina piedras elevadas con chatas. Intenta construir un espacio simétrico, revísalo varias veces hasta dar con la combinación perfecta. Una buena forma es situarlas en grupos de tres, siempre de diferentes tamaños.