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Tacos de expansión y anclajes para paredes (II)

Continuamos hoy con el recorrido que empezamos ayer por los tipos y utilidades de los tacos de expansión. Unos compañeros me comentaban ayer el posible origen de la divertida palabra «espichi», que se utiliza en Andalucía para nombrar a los tacos. Es más que posible que sea una deformación de la nomenclatura Fischer, la empresa líder en producción y distribución de tacos. Quién lo iba a decir… En fin, los tacos no se reducen solamente a los modelos de nailon o químicos. Si lo que queremos es colgar objetos que supongan una carga muy pesada, entonces tendremos que pasar a la gama de tacos y anclajes de metal; y esto es así, tanto en paredes de hormigón o ladrillo, como en tabiques ligeros. Estos utensilios están hechos de acero o incluso fundición de hierro, y llevan un sistema de apertura por expansión. A medida que se van introduciendo en la pared, las alteas del taco se abren y separan para anclarse en el tabique.

Existen otros tacos llamados «de collarín» (con vástago largo); sirven para fijar sanitarios (lavabos, WC…), armarios roperos, estanterías… El conjunto que forman el tornillo y el taco atraviesa la pieza o elemento a fijar, y después se introduce en la superficie portante. Los modelos S8 WC A y RD de Fischer pertenecen a esta gama.

 Otro curioso modelo es el llamado «taco seta», concretamente el Fischer PI 14; sirve para montar objetos sobre opacas de material aislante térmico y acústico o para realizar fijaciones por detrás de paneles de yeso, ladrillo hueco o paredes de hormigón celular. Sus amplias aletas impiden que el taco gire al apretar el tornillo.

Por último, para falsos techos hay también opciones muy adecuadas, sobre todo si queremos colgar lámparas pesadas u objetos que supongan mucha carga. Los llamados «tacos de paraguas» disponen de dos alas que se despliegan por dentro del falso techo, ampliando la superficie de sujeción. También hay un taco para hormigón poroso de expansión moderada, especial para el anclaje de grandes cargas en bloques y planchas de hormigón celular sin revoque. Las láminas de nylon se encastran contra las paredes para engancharse a éstas.

Tacos metálicos Fischer para paredes ligeras
Tacos metálicos Fischer para paredes ligeras
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Tacos de expansión y anclajes para paredes

Hoy vamos a dedicar esta sección a todos los amantes del bricolaje y a aquéllos a quienes les interese realizar pequeños trabajos en sus casas con los artículos que tenemos a nuestra disposición en las ferreterías. A nadie se le ocurriría llamar a un profesional para que le colgara un cuadro, ¿verdad? Entre otras cosas, porque no conozco ninguno que se dedique a estos menesteres (aunque visto cómo están las cosas, quizás habría que empezar a planteárselo…). Taladrar paredes y colocar anclajes para colgar lo que sea es una de las tareas básicas del hogar; nadie debería irse a vivir a su propia casa sin llevarse el taladro bajo el brazo. Pero no basta con hacer un agujero y meter la escarpia; esto es un error, y pronto comprobaremos cómo el agujero empieza a reblandecerse y deteriorarse, para terminar dejando caer el gancho. La manera de evitar este desaguisado es emplear los llamados tacos de expansión («tacos» a secas,

Taco largo de montaje de FISCHER
Taco largo de montaje de FISCHER

 para los amigos). Estos curiosos artículos vieron la luz hace más de 30 años, cuando la casa Fischer sacaba su primer producto, el Taco S. La idea era a la vez sencilla y genial: una vaina de nailon dividida en dos lengüetas de bloqueo salientes, y provista de dientes exteriores de sujeción. A partir de entonces, y casi siempre liderados por la misma marca, los adelantos fueron constantes y se desarrollaron gran cantidad de modelos.

Las cargas ligeras o medias pueden colgarse sin problemas empleando tacos de nailon, de montaje rasante o a través. Son perfectos para tornillos rosca-madera o rosca-aglomerado. Si tienen dientes profundos, mucho mejor.

Las cargas mayores necesitan tacos especiales, como los de tipo químico. Muy versátiles y de gran rendimiento, consisten en una mezcla de mortero de resina de dos componentes con unas propiedades específicas: gran resistencia mecánica, mejor adherencia, consistencia fluida (para acceder a espacios estrechos) y buen comportamiento frente a la humedad.

Para materiales porosos: lo mejor es usar tacos con gran superficie de expansión o con unión por adherencia.

Para ladrillo macizo: sirve cualquier taco estándar, ya que este material presenta una espléndida capacidad de agarre.

Para ladrillo hueco y perforado: si se quiere colgar un peso considerable, los tacos tendrán que ser especiales para rellenar o trabar huecos, similares a los que se usan para placas ligeras.

Para hormigón: el hormigón puede ser normal o aligerado; para este último se suelen emplear tacos metálicos especiales, ya que es un material con menor capacidad de agarre.

Para placas y paneles (pladur, escayola…): como tienen baja resistencia, estos materiales necesitan tacos que transmitan la carga mediante trabado. Son tacos de alas o especiales para estos paneles, que forman una especie de nudo por detrás de las placas.

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Construcción en seco para interior y exterior

Los sistemas de construcción en seco son ahora mismo una de las estrellas de los trabajos de construcción y reformas. Los célebres tabiques de pladur (un nombre comercial que se ha convertido en genérico con el uso), en realidad llamados de yeso laminado o cartón-yeso, no son ahora mismo la única alternativa para este tipo de trabajos, sino que las empresas que se dedican a su fabricación han desarrollado muchos otros productos más versátiles y resistentes. Ahora mismo, las opciones son muchas: paneles de celdillas, con aislante y/o barrera de vapor incorporada, paneles que pueden curvarse para hacer formas sinuosas… Y un producto que dará que hablar: las placas de cemento Pórtland para interior y exterior. Estas placas las fabrica la firma Knauf bajo el nombre de Aquapanel® Cement Board, y no se trata sólo de placas sino de una gama de productos que constituyen todo un sistema.

Las placas en sí han sido desarrolladas tanto para el sector público como el privado de la construcción, y una de sus mayores ventajas es la facilidad de corte y moldeado que presentan; esta característica hace que su montaje sea mucho más sencillo que el de las placas de fibra de cemento al uso. Se trata de un material muy resistente a la acción del agua y la proliferación de los hongos, y suponen una interesante alternativa a la construcción tradicional a base de mampostería. En la gama encontramos tres tipos de productos:

Aquapanel Indoor: especial para interiores, constituye una base excelente para alicatar encima. Estos paneles son aptos para zonas húmedas como baños, y tienen los bordes redondeados; las uniones y juntas se rellenan con pegamento específico, también de la firma.

Aquapanel Outdoor: este panel de cemento se ha desarrollado específicamente para instalaciones exteriores. Admite acabados de revoques. Pensado para ser instalado en  exteriores o zonas húmedas, se monta con una barrera de agua Tyvek Stucco Wrap, directamente sobre estructuras metálicas.

Aquapanel Floor: un producto que se emplea para realizar y aislar solados de interiores. Encima se puede instalar cualquier tipo de suelo: parqué, cerámica… Debido a la gran dureza que caracteriza a todas las placas de la gama Aquapanel® y su extraordinaria impermeabilidad, es idea para instalar en cualquier pavimento, especialmente en aquellos expuestos a humedades o bien con mucho transito.aquapanelindooroutdoorfloor

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Materiales de construcción: proporciones de las argamasas

En nuestra anterior entrada hablábamos de cómo se maneja una hormigonera para preparar argamasas y hormigón para obras. Las mezclas que se pueden hacer empleando cemento, áridos, arena, cal, agua y otros aditivos son muy variadas, y sus proporciones e ingredientes cambian dependiendo del tipo de obra o reparación que se vaya a llevar a cabo. Un detalle muy importante antes de empezar a trabajar con cemento es colocarse guantes y manga larga; aunque no lo parezcan, estos materiales son abrasivos y terminan por atacar a la piel.

Mortero de cal: para revoques y obras de interior. Verter en el cubo 1 parte de cal y añadir 3 de arena seca. Incorporar 1 parte de agua poco a poco, removiendo continuamente.

Mortero de cemento: para revoques interiores y exteriores, reparaciones y obra de exterior. Verter en el cubo 1 parte de cemento y añadir 4 de arena seca. Incorporar 1 parte de agua poco a poco, removiendo continuamente.

Hormigón: mezcla para cimientos y estructuras maestras. A veces ser refuerza con varillas de hierro (hormigón armado).Mezclar 4 partes de gravilla con 2 partes de arena, todo bien seco. Añadir 1 parte de cemento y mezclar en seco. Incorporar 1 parte de agua poco a poco y mezclar bien.

Mortero M-40: para revoques exteriores y aglomerante para ladrillos de exterior e interior. Verter en el cubo 1 parte de cemento, y añadir 3 partes de cal y 10 partes de arena. Incorporar 3 partes de agua poco a poco, removiendo continuamente.

Cemento rápido: para trabajos de poca envergadura. Hay que emplearlo de inmediato, ya que fragua en 2 o 3 minutos. Verter 1 parte de agua en un recipiente pequeño e incorporar 2 partes de cemento poco a poco, removiendo con una paleta.

Yeso de enlucir: para pequeños trabajos de enlucido, revestimiento de interiores y rellenado de grietas, desconchados, etc. Se hace igual que el cemento rápido, sustituyendo el cemento por yeso. Fragua más lentamente y hay que removerlo con fuerza para evitar que se formen grumos.

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Eliminación de humedades por electro-ósmosis

La presencia de humedad en los techos y paredes de las viviendas suele suponer un problema bastante grave para los propietarios. Eliminarlas suele ser cuestión de atajar el problema original para que no vuelvan a aparecer manchas o moho. Las humedades suelen ser de tres tipos: por filtración (el agua entra en el interior de las viviendas filtrándose a través de grietas o fisuras en las paredes), por condensación (el vapor de agua presente en el aire se condensa y aparece en las paredes y ventanas en forma de gotitas de agua) y por capilaridad (el agua del susbsuelo de la tierra asciende por los capilares de los cimientos de hormigón hasta la parte superior de la vivienda, emergiendo a la superficie en forma de manchas). Esta última es la más complicada de eliminar. Se puede hacer mediante barreras químicas (inyectando productos endurecedores en la pared a base de tolvas que se encajan en agujeros taladrados a intervalos regulares), físicas (practicando zanjas en las que se colocan sistemas de drenaje) o de la forma más avanzada: por electro-ósmosis. Esta tecnología se basa en crear pequeñas interrupciones a muy baja intensidades el muro, logrando invertir la polaridad suelo-pared y provocando así que el agua descienda a través del muro, de nuevo hacia el subsuelo. El sistema es como sigue: a una altura de unos 40 cm del suelo, se colocan a todo lo largo de la pared unas varillas de cobre de unos 7 u 8 cm de largo y 5  de grosor, clavadas de manera perpendicular al muro y haciendo un recorrido de zigzag, a intervalos de 15 cm. Las varillas se conectan después mediante un cable soldado a ellas, también de cobre, y derivado a una toma de tierra (o, aún mejor, a una piqueta independiente). Si el problema es muy complicado, se puede reforzar el sistema conectando al circuito un transformador de 2-3 V, que convertirá la corriente alterna en corriente continua. El polo negativo deberá ser el de la parte superior de la pared.

Una vez instalado el circuito, hay que tapar todo con un mortero especial que transpire y pintar la obra con pintura de las mismas características. Las varillas van incrustadas en agujeros practicados en el muro con una broca de widia, y el cable se debe encajar en una roza. Es importante matizar que, aunque este sistema suele ser muy fiable, antes de decidirse a colocarlo hay que consultar con un profesional para que emita un diagnóstico preciso de la situación y poder asegurarnos así de obtener en el tratamiento un 100% de efectividad. Una de las empresas que instala este tipo de soluciones es Humicontrol. Disponen de un sistema llamado Mur-Sec que logra que el agua ionizada descienda de nuevo al subsuelo. Tras hacer la instalación, aplican un mortero especial llamado Draining que permite pintar la pared transcurridas dos semanas. Este sistema no precisa de mantenimiento y cuenta con 20 años de garantía. Más información: www.humicontrol.com

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Escaleras de mano: atención a la seguridad

Las escaleras de mano son un artículo empleado tanto por los profesionales de las reformas y la construcción, como por los aficionados al bricolaje o por cualquiera que desee llevar a cabo alguna tarea doméstica en un punto de difícil acceso. Sin embargo, a menudo desconocemos las características fundamentales con que debe contar una escalera para ser considerada totalmente segura. Los diferentes tipos disponibles también son muy interesantes, ya que los modelos varían mucho según la aplicación que se les vaya a dar, el material del que estén hechas, si son simples, dobles o transformables… En estas líneas intentaremos aclarar un poco las cosas. Por supuesto, lo principal es que la escalera que vayamos a adquirir esté debidamente homologada, y de esto nos aseguraremos comprándola en un establecimiento de confianza. Debe tener la longitud suficiente como para ofrecer apoyo firme para las manos y los pies; si no tiene quitamiedos (barra curva situada en la parte superior), tendrá que contar con por lo menos 4 escalones libres por encima de la posición de los pies. El material también es importante; para trabajos de electricidad, deben ser de materiales aislantes. Para escaleras de madera, la carga máxima será de 95 kg, y para las de metal, de 150 kg. Nunca se deben portar más de 25 kg de peso al subirse. Cada material tiene sus ventajas y sus inconvenientes; la madera es ligera y aislante (sin humedad), pero se estropea y contrae con el tiempo, mientras que el acero, aunque es incombustible y difícil de romper, es un buen conductor de la electricidad y se abolla con los golpes. Las aleaciones de metal ligeras son inoxidables; salen más caras pero son rentables, aunque también son conductoras de la electricidad. En cuanto a las escaleras sintéticas, aunque son aislantes y muy resistentes, toleran mal el exceso de calor o frío y salen algo caras.

La forma y estructura de la escalera es también determinante a la hora de escoger un modelo u otro. Las escaleras simples, de un solo tramo, siempre han de apoyarse en una pared para sostenerse, por lo que la base tiene que ser totalmente antideslizante. Las dobles de tijera son muy comunes y tienen un dispositivo articulable para plegarlas o abrirlas. Las extensibles se componen de dos tramos que se deslizan uno sobre el otro, a la manera de las de los bomberos; pueden ser mecánicas o manuales. En cuanto a las versiones transformables, son las más versátiles; se trata de escaleras extensibles de dos o tres tramos (mixtas de doble y extensible), que se adaptan a cualquier situación. Por último, unas medidas de seguridad: el ángulo de apertura de una escalera doble de tijera nunca debe ser mayor de 30º y deben contar obligatoriamente con un bloqueador de seguridad. En cuanto a las escaleras simples, siempre han de colocarse formando un ángulo de unos 75º con la horizontal.

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Encimeras de cocina de última generación


La gama de encimeras para cocina es muy amplia, pudiendo encontrar en el mercado un material para cada vivienda, gusto y presupuesto. A los clásicos aglomerados melaminados, materiales pétreos, resinas con cuarzo, acrílicos y maderas macizas se les ha unido un nuevo material. Su nombre es Compactop, y lo fabrica y distribuye la firma Formica. Las encimeras Compactop están compuestas por múltiples hojas de papel encoladas entre sí con resinas fenólicas termoendurecibles, es decir, que fraguan por la acción del calor. La parte superior de la encimera consiste en un papel pintado encapsulado en resina de melamina y protegido del exterior por una hija de celulosa transparente. El grosor total de los tableros es de 12 mm y las medidas estándar, de 3.600 x 630 mm. Estas encimeras, además de ser totalmente ecológicas y reciclables, son perfectas para la manipulación de alimentos al resultar completamente intertes a la acción de los microorganismos.

En principio se pueden comprar con la instalación incluida, pero los amantes del bricolaje que se precien pueden instalarlas ellos mismos. Para hacerlo no se necesita más que una sierra de calar provista de una hoja de dientes finos, una fresadora con fresas para ranurar y biselar, y silicona fungicida especial para cocinas y baños. Lo primero que hay que hacer, por supuesto, es tomar las medidas perfectamente para encargar los tableros. Éstos se cortan a la medida con la sierra de calar; es importante hacerlo con la cara vista hacia abajo para evitar que se astille o se estropee. También hay que serrar los huecos para la placa y el fregadero, empleando las plantillas que acompañan a estos electrodomésticos, o bien tomando las medidas.

Los tableros se unen entre sí fresando una ranura en los cantos e introduciendo una galleta o listón como unión, acompañado de un cordón de silicona o bien un adhesivo profesional resistente a la humedad. Es recomendable biselar ligeramente los cantos vistos para que no queden muy cortantes. Lo último que hay que hacer es rellenar los huecos y encuentros con las paredes, copetes o perfiles con silicona fungicida del color adecuado. Las encimeras Compactop son flexibles y resistentes, por lo que se adaptan perfectamente a los posibles desniveles de los muebles de cocina sobre los que se vayan a colocar. Se puede obtener más información sobre la amplia gama de colores y modelos existentes en su página web: www.compactop.com, así como una serie de pautas para su instalación.

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Revestimientos para cubiertas: opciones y novedades

Tejas

Los materiales para revestir una cubierta son muy variados, y podemos escoger unos un otros en función de nuestros gustos, el tipo de cubierta que queramos instalar y nuestros gustos estéticos. Las tejas cerámicas son una de las opciones más clásicas; se obtienen por un proceso de cocción de la arcilla en seco llamado molturación. El material debe estar limpio de impurezas y partículas de cal para evitar que se produzcan desconchados por la expansión de la teja, sujeta a heladas o cambios de temperatura. Las hay de tres tipos: curvas (las tejas árabes clásicas) y prensadas: mixtas (con una parte plana que se encaja bajo la teja anterior) y planas. También existen otras tejas fabricadas a base de hormigón comprimido y coloreado en masa, conr lo que se elimina el proceso de cocción y se abaratan considerablemente los costes en relación con las de cerámica.

Resisten muy bien las heladas, por lo que son muy prácticas para climas extremos y recomendadas para trabajos de rehabilitación. Por otra parte, la pizarra es un material clásico y muy tradicional de varias zonas de nuestro país. Las cubiertas de pizarra están formadas por lajas o planchas de diferentes formatos procedentes de bloques dicha piedra, una roca natural sedimentaria de naturaleza esquistosa que se caracteriza por ser exfoliable (o sea, que se desprende en forma de lajas o láminas). Son perfectas para cubiertas a dos o más aguas en climas fríos y/o lluviosos, ya que la pizarra es un material muy impermeable y resistente a las heladas. Otro material muy empleado es la tela asfáltica. La hay de tres tipos: negra (compuesta de material antiadherente, oxiasfalto y fieltro de fibra de vidrio), de aluminio (igual pero con una capa de aluminio gofrado) y de pizarra, también llamada Tegola (revestida con una capa de autoprotección mineral en forma de pequeños gránulos). La tela asfáltica negra se coloca por soldadura mediante lanza sobre cubiertas planas (azoteas), para impermeabilizar la superficie. Luego se suele revestir con gravilla u otros materiales. La tela de aluminio es adecuada para superficies que se vayan a pintar, y la de pizarra para cubiertas en las que se pretenda obtener un acabado más estético.

 
Otra solución novedosa y práctica para los amantes del bricolaje es un nuevo material que ha aparecido en el  mercado, comercializado por la firma Onduline bajo el nombre de Onduvilla. Se trata de planchas de teja ondulada de 106 x 40 cm, compuestas por una mezcla de fibras naturales, bituminadas, resinadas y coloreadas en diversos tonos. Son fáciles de instalar y se pueden poner sobre bases de tablas, sin necesidad de disponer de una superficie continua. Se colocan con clavos plásticos especiales. Y por último, no podemos olvidarnos de un material tan empleado como el fibrocemento, que consiste en planchas onduladas realizadas a base de cemento mezclado con fibras de vidrio. A esta mezcla se le añaden distintos colorantes para obtener tonos similares a los de las tejas. Actualmente, está prohibido que estas planchas tengan amianto (también llamado asbestos) en su composición.

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Instalaciones eléctricas en tabiques huecos

Las instalaciones eléctricas son uno de los campos, dentro de las reformas, con los que más cuidado se ha de tener en materia de seguridad. La homologación de todos los componentes y su instalación por parte de profesionales debidamente acreditados son fundamentales para evitar cualquier tipo de problema o accidente. Dentro de los distintos tipos de instalaciones que pueden realizarse en una vivienda, nos encontramos con que cada vez es más común tener que tender redes en tabiquería hueca (tipo Pladur), ya que este tipo de paredes son muy habituales en las viviendas nuevas por ser baratas, ligeras, aislantes y rápidas de instalar.

Colocar interruptores y enchufes en este tipo de tabiques no es complicado; además, nos ahorramos el trabajo de hacer rozas, ya que basta con una simple sierra circular o de corona para abrir los agujeros por los que introducir las mangueras. Los perfiles de metal que sirven como estructura para sostener las paredes están pretaladrados, para poder pasar a su través las canalizaciones. Eso sí; el material debe ser específico para este tipo de obra. Por ejemplo, la firma Simón dispone de una serie de cajas de empotrar para tabiquería hueca que últimamente ha ampliado con cajas de 3 y 4 elementos, sumadas a las ya existentes de 2 y 1. Para facilitar la colocación de las cajas, se comercializa también una plantilla especial que convierte la instalación en un trabajo de lo más limpio y rápido.

Las cajas cuentan con 4 entradas de tubo de hasta 25 mm de diámetro, que además posibilitan la inserción del tubo o manguera en posición recta o acodada; llevan un diseño especial que impide que las cajas se muevan una vez instaladas, además de un tetón en su parte posterior que señala el punto exacto del tabique en el que se ha de situar la broca (a la hora de practicar el agujero con la sierra de corona), y cuentan con un aro exterior extraplano que sirve para corregir y adecuar la distancia entre el marco y la pared, evitando problemas si la superficie de ésta es irregular.

Y para aquéllos que no quieran taladrar o perforar las paredes, la misma firma dispone de instalaciones de superficie a base de cajas y canaletas o tubos, como las de la serie Simon Aqua, cuya estética está inspirada en el estilo de los más modernos lofts. Atractivas, fáciles de colocar y accesibles sin obras para cualquier reparación.

Más información: www.simon.es

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Pavimento cerámico en seco

Cuando queremos volver a solar el pavimento de un piso bajo o antiguo, a menudo nos encontramos con que está tan deteriorado que no basta con verter una capa de mortero autonivelante para dejarlo perfectamente liso. Con estos productos se obtienen capas con un espesor máximo de 3 cm, y en la mayor parte de las ocasiones necesitaremos obtener una superficie que tenga un grosor de entre 8 y 10 cm. Una buena solución es nivelar la superficie con hormigón, y a continuación colocar un suelo de baldosas mediante la técnica denominada “en seco”. Lo primero que hay que hacer es picar el suelo hasta una profundidad de entre 8 y 10 cm, en relación al límite máximo de la puerta. Después hay que verter el hormigón, para lo cual habrá que colocar en el piso unas cuñas de madera que nos ayudarán posteriormente a nivelar la superficie; estas cuñas, talladas en punta, se introducen en el suelo con un mazo o martillo. Deben tener una separación ligeramente menor a la de la regla de metal que se vaya a emplear para la nivelación. El hormigón se vierte directamente sobre el suelo; su consistencia no debe ser ni muy líquida ni muy compacta (proporciones: 5 sacos de arena y 7 de gravilla para 35 kg de cemento y 17,5 l de agua). El primer paso es verter una “fila” de hormigón entre las cuñas; deberá tener unos 25 cm de ancho. Esta hilera se nivela con la regla colocada sobre las cuñas, y se alisan los lados con una paleta, dejándolos ligeramente inclinados. Cuando las distintas filas empiecen a fraguar, hay que rellenar los espacios que quedan entre ellas, quitando las cuñas. Al final, para acabar de rastrelar toda la superficie, colocaremos unos listones de 3 cm de sección en el perímetro de la solera (que se mantendrán en su sitio con el mortero a medio fraguar), sobre los que deslizaremos la reglar con un movimiento de vaivén para igualar todo el lecho de hormigón. El siguiente paso es colocar las baldosas. Para ello, la solera debe estar perfectamente seca; habrá que esperar unas tres semanas. Sobre el hormigón fraguado y humedecido, se vierte el mortero en polvo; esta capa se nivela deslizando sobre ella la regla, empleando como base los listones que dejamos cuando nivelamos el hormigón. Cuando el mortero esté bien extendido, hay que preparar una masa mezclando 10 sacos de arena y un saco de cemento de 35 kg; a continuación, se vierte agua suficiente como para obtener una mezcla espumosa. Se vierte sobre el mortero en zonas de 1 x 0,60 m y se alisa con la paleta. El paso siguiente es mojar las baldosas (si el fabricante lo recomienda). Hay que golpearlas ligeramente con un mazo de caucho para que asienten bien y después volverlas a asentar, esta vez con el mismo mazo y un listón mártir de madera dura. Antes de pisar sobre el suelo, hay que esperar por lo menos un día; no hay que olvidarse, mientras se están poniendo las baldosas, de controlar su alineación con una regla cada dos filas colocadas.