Uniones reforzadas con espigas

Uniones reforzadas con espigas

Hoy vamos a hablar un poco de bricolaje, porque hace tiempo que no dedicamos una entrada a los lectores aficionados a las tareas de reforma o de construcción para la casa. En concreto nos centraremos en el campo de la carpintería, que no en vano es uno de los más atractivos para cualquier “bricolajero” que se precie. A la hora de construir un mueble o estructura de madera (y también cuando queremos reforzarlo), las espigas de madera (también llamadas “tubillones”) son una ayuda inapreciable. Las espigas en cuestión consisten en pequeños cilindros de madera dura (generalmente, de haya), con una longitud de unos 8 cm y que se presentan en varios diámetros, similares a los de las brocas del taladro. La superficie exterior de las espigas está acanalada, para que, cuando se introduzcan en un agujero con cola, el adhesivo sobrante pueda fluir hacia el exterior; además, las acanaladuras sirven también para mejorar el agarre de la madera. Los extremos suelen estar biselados para que resulte más fácil su inserción en los agujeros practicados con el taladro.

Cuando queramos reforzar una estructura pegada con cola, podemos hacerlo con clavos, tornillos o espigas. Las uniones con espiga son más estéticas, ya que pasan prácticamente inadvertidas; eso sí, las uniones realizadas con ellas no podrán desmontarse en el futuro. Estas uniones pueden llevar espigas vistas (como la que se está realizando en la imagen) o invisibles. Para hacer una unión con espiga vista, hay que taladrar el agujero desde fuera, meter la espiga con cola, serrarla y lijarla para enrasarla con la madera. Las uniones invisibles son más difíciles; tendremos que taladrar agujeros ciegos (no pasantes) desde el interior de la unión, de manera que coincidan exactamente (para lograrlo nos podemos ayudar con marcadores de espiga o con una plantilla), para luego introducir la espiga con cola en ambos, consiguiendo que ésta quede dentro de la unión y sus extremos no se vean desde fuera.

Las espigas se venden en las ferreterías en pequeñas cajas, pero también las podemos hacer nosotros mismos con listones de madera dura. Para ello, sujetaremos el listón en un banco de trabajo en posición horizontal e iremos rebajando las aristas con un cepillo de carpintero, hasta obtener un cilindro. Los bordes biselados se pueden conseguir pasando un taco de lijar o una lijadora.espigas-madera1

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1 COMENTARIO

  1. Otra función de las espigas, tambien puede ser la de reparar muebles con cierto tiempo. Por ejemplo, sillas de madera, cuando ya tienen mucho tiempo de vida, se empiezan a mecer de un lado para otro. En vez de mandarlas a un carpintero y quen nos cobre un buen dinero por areglarlas, pordemos desarmarlas y agregarles espigas junto con el correspondiente pegamento o cola.

    Saludos!

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