Trucos para eliminar manchas en el sofá

Trucos para eliminar manchas en el sofá

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vinoCuando compramos nuestro primer sofá, lo cuidamos y mimamos como a un bebé. ¡No comas en el salón!, ¡llévate ese café que vas a salpicar!, ¡ese perro, que baje ahora mismo!…Hacemos todo lo posible para que se mantenga impoluto. Sin embargo, la causa ya estaba perdida antes de empezar. En el fondo, sabemos que nuestros esfuerzos son en vano. Las cosas diarias se usan, se estropean y se manchan…es ley de vida. Sin embargo, nosotros proseguimos con nuestra cruzada contra la suciedad. Cuando la primera mancha deshonra nuestro caro mueble, montamos un numerito, parece que el mundo se nos viene encima. Frotamos con rabia hasta hacerla desaparecer. Sin embargo un día miramos nuestro sofá, y dos o tres manchillas cubren el tapiz, entonces ya lo damos por perdido y retomamos nuestras enraizadas costumbres. Pasado el tiempo observamos el triste mueble, ya no es lo que era, y rememoramos con tristeza nuestros bienintencionados propósitos. Pero, ¡no todo está perdido!, toma nota de estos consejos para que tu sofá vuelva a renacer de sus cenizas como ave fénix.

Analiza las manchas

Tendrás que ponerte en modo detective, ya que cada mancha necesita un método para ser limpiada. Obsérvalas y deduce que puede ser lo que propicio el desastre. Muchas manchas o suciedad del polvo que se adhiere se pueden quitar simplemente con un trapito húmedo, si no sale echa una gotita de ese lavavajillas verde, su eficacia está más que demostrada.

Así frotaba, así, así…

Una vez sepas que técnica utilizar, haz una muestra en una zona poco visible de tu sofá. Aplica un poquito del brebaje y observa si daña la tela, si no pasa nada, ya puedes empezar a frotar.

Café. La mejor manera de retirarla es limpiarla justo después de que haya ocurrido. Sin embargo, si ya lleva un tiempo ahí, tenemos un truquillo infalible. Mezcla yema de huevo, glicerina y agua tibia, frota con un paño y deja secar. Después dale otra vez, pero sólo con agua.

Chocolate. Primero rasca con cuidado para quitar el exceso que sobresale. Luego mezcla un poco de agua, amoniaco y agua oxigenada.

Sangre y vino tinto. Sin duda, es la más difícil de eliminar pero el bicarbonato de sodio hace verdaderas maravillas. Mezcla dos partes de agua y una de este producto, frota ligeramente y enjuaga con agua fría en un paño.

¿Quieres presupuestos para un trabajo como este?

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