Tipos de clavos

Tipos de clavos

tipos de clavos

Tal como te comentábamos en nuestro último artículo sobre construcción los clavos son uno de los objetos más modestos en el mundo del bricolaje y de la construcción, sin embargo su importancia en este tipo de trabajos es fundamental.

Si leíste nuestro último artículo te darías cuenta de que existen muchos tipos de clavos en el mundo y ayer solo tuvimos tiempo de presentarte la clasificación más habitual que suele hacerse de ellos según su tipo de cabeza. Sin embargo existen varios factores más a la hora de clasificar los clavos que pueden ayudarnos a establecer otros tipos de clavo. A continuación analizamos algunos de los más habituales.

Clavos de acero: tal como te imaginarás por el nombre que llevan se trata de clavos que han sido construidos con acero. Estos son el tipo más habitual de clavos ya que el acero es un material de gran calidad y muy resistente. Gracias a su gran resistencia suelen ser empleados en los trabajos que requieren fijar la madera sobre alguna superficie muy dura como, por ejemplo, la piedra.

Clavos para yeso: los clavos para yeso presentan unas características únicas con una cabeza plana y estriada. Lo más habitual es que los encontremos en los trabajos en que las placas de yeso se fijan sobre los entramados de madera. Una de las características más representativas de este tipo de clavos es que sus cabezas están galvanizadas. Este detalle es fundamental ya que no es, ni mucho menos, deseable que los clavos puedan oxidarse y manchar el yeso.

Clavos para paneles aislantes: al igual que el caso anterior nos encontramos ante clavos galvanizados para evitar las posibles manchas de óxido. Este tipo de clavos suele emplearse para fijar paneles aislantes sobre materiales bastante blandos. Las características únicas de estos clavos hacen que sean fácilmente distinguibles. Presentan una cabeza plana y ancha sin estriar pero lo más representativo es su punta que no es afilada, sino cuadrada.

Clavos de tornillo: es una especie de híbrido entre los clavos y los tornillos. Dado que penetran dando vueltas, al igual que un tornillo, resulta muy difícil arrancarlos por lo que suelen emplearse en los trabajos de construcción con madera.

¿Quieres presupuestos para un trabajo como este?

SIN COMENTARIOS

Deja un comentario