¡Tienes correo (en papel)!

¡Tienes correo (en papel)!

0

letter-boxes-461986_1280

No están dentro de casa así que no los consideramos como elementos a decorar. Sin embargo, suelen necesitar un buen lavado de cara porque, con frecuencia, son de colores sosos y apagados. Así que rescatémosles del abandono en el que viven. De paso, le alegraremos el día a nuestro cartero rompiendo su paisaje rutinario. No dudes de que tus vecinos seguirán tu iniciativa, creando una composición alegre y optimista que, a la postre, le dará cierto aire bohemio a tu portal, en caso de vivir en un edificio.

A continuación, proponemos tres opciones de personalización. Pasarás un rato agradable customizando tu buzón. Haz la prueba.

Pintura

Pinta el buzón del color que te apetezca. Pregunta en tu tienda cuál es la mejor pintura según el material del que esté hecho. Dale un par de capas con secado entre una y otra. No te descuides de poner el nombre y el piso. Puedes innovar también en el diseño de estos datos. ¡Te quedará fardón!

Igualmente, podrías adornar alguna esquina con lunares o florecitas hechos con esmalte de uñas…

Palabras

Una vez pintado, da un paso más allá, y con un rotulador multisuperficies escribe palabras relacionadas con el correo, por ejemplo: Par avion, urgente, postal, buzón, carta, franqueo pagado, etc. Utiliza mayúsculas y minúsculas, diferentes idiomas, formatos de letras variados. En suma, deja volar tu imaginación y crearás algo soberbio.

Sellos

Transforma tu aburrido buzón en un collage realizado con sellos. Busca las cartas que tienes guardadas con cariño de la época antes del correo electrónico, recorta los sellos y ve pegándolos en la tapa del buzón. En caso de que ya hubieran pasado a mejor vida, acude a tu estanco más cercano y elige los sellos más bonitos y originales de todo el muestrario. Quizás sería una buena idea mirar en páginas de segunda mano por si alguien vende una colección de sellos a buen precio. Tendrás el buzón más singular de todo el vecindario y habrás puesto tu toque personal.

 

Una vez hecha tu obra de arte, desearás recibir correspondencia a diario como excusa para admirarla. Esperamos también que la recepción de las facturas sea menos penosa, aunque, por desgracia, nada te librará de pagarlas.

¿Quieres presupuestos para un trabajo como este?

SIN COMENTARIOS

Deja un comentario