Rejuntar alicatados: consejos para hacerlo bien

Rejuntar alicatados: consejos para hacerlo bien

Juntas alicatado 1

Cualquier profesional de la albañilería y los revestimientos sabe que para conseguir un resultado óptimo a la hora de alicatar paredes, es importantísimo que las llagas o juntas entre las piezas queden perfectas. Esto no es tan fácil de lograr como parece, y también es cierto que eliminar los restos de masilla una vez terminado el trabajo cuesta mucho. Pero no hay que desesperarse: hoy os voy a desvelar algunos trucos y consejos para lograr un resultado perfecto, con el mínimo esfuerzo.

Profesionales: garantía de calidad

Por supuesto, si lo que queréis es un trabajo de primera calidad, ejecutado en un tiempo récord y al mejor precio, mi primer consejo es que entréis en Tumanitas.com y propongáis vuestra tarea a los profesionales de la web. Conseguiréis el mejor de los trabajos, ya que podréis elegir entre distintos presupuestos y acceder a las opiniones y valoraciones que cada profesional ha recibido por parte de los usuarios. Pero si os queréis animar a hacerlo vosotros porque se trata de un trabajo sencillo y asequible, entonces no os perdáis los siguientes consejos.

Colores y consistencia

Es fundamental escoger un producto de buena calidad para rellenar las llagas. Por lo general se emplea masilla de rejuntar, aunque también hay quien gusta de utilizar cemento blanco e incluso cemento-cola. Lo mejor, a mi parecer, es usar productos en polvo para mezclar con agua: son más económicos que los que se presentan al uso y dan excelentes resultados. Y si queréis que las juntas entre los azulejos vayan coloreadas, aquí tenéis un truco que funciona: añadir a la argamasa unas gotas de tinte para colorear pinturas (universal o para pinturas al agua).  La consistencia de la masa ha de ser algo líquida para que penetre bien en las juntas; precisamente a esa consistencia se debe el nombre que suele recibir, “lechada”.

Cómo limpiar los restos

Juntas alicatado 2

Para aplicar la masa, lo mejor es usar una espátula flexible que os ayudará a introducir el producto en las juntas. Es muy importante rellenar bien los huecos sin que queden burbujas o espacios vacíos, porque en este caso la masilla podría agrietarse. Cuando hayáis terminado, hay que esperar a que el producto comience a fraguar para limpiar los restos con una esponja y agua abundante. La esponja también alisará las juntas y las dejará perfectas. Eso sí: aunque mientras está húmeda la cerámica parecerá impecable, cuando se seque volverán a aparecer restos de masilla. Para eliminarlos bien podéis utilizar este truco de profesional: frotar la superficie con estropajo de esparto. Eliminaréis los restos sin rayar los azulejos, y  el alicatado quedará brillante y pulido.

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