Restauración

Los buenos barnizadores siempre han sido unos profesionales difíciles de encontrar y su trabajo resulta bastante caro, debido a la complejidad y al tiempo que se tarda en realizar un barnizado a muñequilla clásico y con resultados óptimos. Esta técnica tiene siglos de antigüedad, y actualmente se realiza casi de la misma manera que cuando se inventó. Barnizar a muñequilla es complicado y, para hacerlo bien, se requieren años de experiencia y haber barnizado muchos muebles; eso sí, el resultado es realmente espectacular, y un buen barnizado puede durar muchísimos años en perfecto estado simplemente limpiándolo de vez en cuando con una gamuza (¡eso sí, nunca lo mojes con agua!).

Para barnizar una madera limpia, es decir, con el poro abierto, es recomendable primero cerrarlo aplicando una mano de tapaporos rebajado al 50% con disolvente nitro; cuando esté seco, hay que frotar la superficie con lanilla de acero nº 000 para pulirla bien. Después se quita el polvo, dejando la madera lista para su acabado.

La goma-laca es el barniz empleado habitualmente para barnizar a muñequilla. Se trata de una resina animal, segregada por un insecto (cochinilla) y que se compra en forma de escamas. La hay de distintas calidades y grados de pureza: descerada, naranja, limón, oscura… Todas ellas son de buena calidad y ofrecen estupendos resultados. Para preparar el barniz, primero se coloca en un bote de cristal amplio y se cubre con alcohol desnaturalizado, de 96º o especial para barnizar, en una proporción de 1/3 en volumen (1 parte de gomalaca y tres de alcohol); esta mezcla se deja hidratar durante un día, agitándola de vez en cuando. Al día siguiente, cuando la goma-laca ya se ha disuelto, se filtra con una media y está lista para trabajar.

Algunas personas calientan la goma-laca al baño María para acelerar el proceso y poder emplear el barniz de inmediato; esto se puede hacer sin problemas, pero después la goma-laca tiende a estropearse, ya que se oscurece y no es posible volverla a emplear.

El resto de los materiales a emplear son: una brocha ancha y plana de buena calidad, alcohol, polvo de piedra pómez, trapo de algodón (los mejores son los de camisetas viejas, blancos y sin dibujos), borra de lana o algodón hidrófilo, lanilla de acero nº 0000 y aceite de vaselina. Todos estos materiales se pueden conseguir en centros de bricolaje, droguerías especializadas y almacenes de pinturas (los más baratos).

 

En nuestro anterior post hablábamos de cómo contrarrestar humedades y sales en las paredes, y terminábamos indicando que al final, había que pintar la superficie con una pintura hidrofugante o impermeable. Hay muchos tipos de pinturas en el mercado, y muchas veces, al aficionado le cuesta saber cuál tiene que escoger para cada ocasión. Las hay para paredes, madera, metal, suelos, plásticos… La clasificación que os doy a continuación se basa en la composición de cada producto y su aplicación.

Pinturas con base agua: suelen ser las acrílicas, plásticas y vinílicas. Son de secado más rápido y desprenden poco olor. Las pinturas para pared casi siempre son al agua, excepto algunos tipos de pintura impermeabilizante. Los esmaltes acrílicos son más resistentes que las pinturas plásticas, y se suelen emplear para pintar muebles.

Pinturas con base aceite: se les suele denominar pinturas o esmaltes sintéticos (el Titanlux de toda la vida). Son más espesas y más complicadas de manejar, desprenden bastante más olor y se limpian y rebajan con aguarrás o disolvente. Sus mayores ventajas son que resultan más resistentes y duraderas. Tardan más en secar que las pinturas al agua. Los esmaltes-laca (tipo Titanlak) son los más apropiados para muebles de interior; aportan acabados lisos y suaves, y un atractivo brillo satinado. Para exterior es mejor usar lasures o pinturas especiales.

Pinturas de dos componentes: de tipo epoxi, consisten en una resina y un catalizador. Son las más duras y resistentes de todas, y muchas veces se emplean para pintar suelos. Son complicadas de manejar, ya que, transcurrido un tiempo tras la mezcla, se endurecen y no pueden volver a usarse. Las hay también de aspecto cerámico.

Sellladoras: las selladoras no son realmente pinturas, sino imprimaciones. Las imprimaciones son productos especiales que sirven para dar una primera mano sobre una superficie antes de pintarla, con el objeto de sellar los poros (si se trata de madera limpia) y/o facilitar el agarre de la pintura posterior. También las hay al agua o al aceite; dependiendo de la porosidad de la superficie y del agarre que necesitemos, emplearemos unas u otras.

Pinturas especiales: para metal (de tipo “DTM” o directas al metal, que no precisan de imprimación), para muebles de cocina (aglomerados melaminados) y azulejos (por ejemplo, la línea Cocinas y Baños de Bruguer), para bañeras u otros sanitarios (Coltit Bañeras de Ceys), esmaltes en aerosol…. En los centros de bricolaje y almacenes de pinturas encontrarás aplicaciones para casi todos los gustos y necesidades.

barnices-valentineAcrílicos, sintéticos, de barco, con color, satinados… El mundo de los barnices es tan vasto, que podemos terminar perdidos sin remedio si no ponemos las cosas en claro. A la hora de comprar un barniz, lasur o protector transparente (que es de lo que se trata), lo primero que hay que tener en cuenta es lo que queremos obtener (color, brillo, nivel de protección…); lo siguiente, el material que vamos a barnizar (madera, aglomerado, pintura, piedra…), y por último, la resistencia que necesitamos (si va a estar a la intemperie o en una zona húmeda, por ejemplo).

Los barnices, al igual que muchos otros productos, se pueden clasificar en base a varios aspectos. Si tenemos en cuenta su composición, pueden ser acrílicos, sintéticos, de poliuretano, de tipo epoxi… En relación al acabado, se clasifican como mates, semi-mates o satinadoTambién pueden ser incoloros o con color, para interior o para exterior, tipo lasur o para aplicaciones especiales (como los de barco). En realidad, muchos ellos sirven para lo mismo, y se diferencian únicamente en los tiempos de secado y el disolvente con el que se rebajan o limpian. Para decidirse por unos u otros hay que comparar detenidamente sus prestaciones y otros aspectos, como el precio o el rendimiento por m2.

Barnices acrílicos: Estos barnices tienen como aglutinantes (polímeros) las resinas de acrilato. Se caracterizan por rebajarse y disolverse con agua, lo que los hace muy cómodos de emplear. Secan rápidamente y desprenden menos olor que los de tipo sintético. Los hay mates, satinados, brillantes, para exterior e interior… Son menos espesos que los sintéticos y apenas amarillean.

Barnices sintéticos: Los aglutinantes empleados para estos barnices son polímeros sintéticos, como las resinas fenólicas o la nitrocelulosa. Son espesos y tardan bastante en secar, y desprenden un fuerte olor. Muy resistentes a todas las condiciones, proporcionan acabados satinados, mates o brillantes; son más complicados de manejar que los acrílicos, pero bien aplicados ofrecen resultados espectaculares.

De poliuretano: Se trata de barnices sintéticos cuyo polímero aglutinante es un poliuretano. Son superresistentes, aunque en la mayoría de los casos sólo los utilizan los profesionales, por ser complicados de aplicar y desprenden fuertes olores. Perfectos para barnizar suelos o escaleras debido a su gran resistencia.

Lasures: Se trata de unos productos recientemente desarrollados, que sirven sobre todo para barnizar superficies de madera de exterior. Su principal característica es que proporcionan color a la madera, pero no dejan película externa (como si fueran invisibles), aunque sí la protegen. Los hay en colores, tonos madera y transparentes. Antes de aplicarlos es recomendable dar primero un fondo protector.

De tipo epoxi (dos componentes): Son los barnices más resistentes que hay en el mercado. Se componen de una resina y un catalizador; cuando mezclas los dos componentes en la medida que indica el envase, empieza a producirse una reacción química que termina formando una película cristalizada.  Han salido nuevos productos al agua que desprenden poco olor, pero son mucho más caros.

Barnices “de barco”: Esta denominación engloba diferentes productos a base de poliuretano o de tipo epoxi. Se trata de barnices muy duros y brillantes, que se suelen emplear para barnizar las maderas de los barcos por su extrema resistencia. Pueden llevar polímeros a base de resinas de poluiretano o resinas alquídicas (o modificadas para resistir los rayos UV). También hay un tipo llamado “de alto rendimiento ambarino”, a base de resina alquídica y aceite de madera de China, y con aditivos anti-rayos UV.

Foto: Gama  de barnices y lasures de Valentine.

1cmykEn esta entrada de hoy y en la de mañana, voy a daros cumplida información sobre una preciosa obra de rehabilitación que se está realizando en plena Ribera del Duero. Los sistemas empleados en este trabajo, de la firma Knauf, ofrecen gran cantidad de ventajas e innovaciones, y estoy convencida de que a todos los profesionales, el texto os resultará de gran interés.

 Dentro de la imponente finca de la Bodega Abadía Retuerta, en el corazón de la Milla de oro vitivinícola española, se ubica el monasterio de Santa María de Retuerta, situado a escasamente tres kilómetros del pueblo de Sardón de Duero. La Abadía Retuerta contempla un ambicioso plan de inversión para la mejora y ampliación de los servicios que ofrece al gran número de personas que visitan la bodega año tras año. La abadía, cuya rehabilitación finalizará en el año 2009, albergará un hotel de lujo que, se convertirá en un referente internacional del enoturismo.

El monasterio de Santa María de Retuerta es una de las obras más importantes del románico en la provincia de Valladolid , cuya fundación se remonta al siglo XII y fue declarada Monumento nacional en 1931.

Las principales estancias del hotel estarán ubicadas según la construcción original del monasterio, estas se encuentra en el ala sur y la dotación total de las mismas supone un número de 22 habitaciones, tres de ellas suites. El proyecto contempla además otras áreas de descanso y relajación, así como de trabajo y negocio, y sus espectaculares instalaciones continuarán siendo sede de congresos, celebraciones y otros eventos.

La rehabilitación de parte de las dependencias del monasterio como hospedería creará un nexo de unión entre la arquitectura del siglo XII, periodo de construcción de la abadía, y la arquitectura actual, Con una inversión de casi 20 millones de euros, Abadía Retuerta ha adjudicado a Volconsa, la ejecución de la obra de rehabilitación de la Abadía, el proyecto se desarrollo respetando la unidad artística de la Abadía sin sacrificar los requerimientos técnicos exigibles en una edificación de calidad.

Los pesados muros de fachada del monasterio Abadía del siglo XII contrastan con los elementos ligeros destinados a las separaciones verticales entre las habitaciones del hotel con lo que se ha evitado sobrecargar la estructura del edificio y conseguir un elevado confort acústico.

Hoy vamos a hablar un poco de bricolaje, porque hace tiempo que no dedicamos una entrada a los lectores aficionados a las tareas de reforma o de construcción para la casa. En concreto nos centraremos en el campo de la carpintería, que no en vano es uno de los más atractivos para cualquier “bricolajero” que se precie. A la hora de construir un mueble o estructura de madera (y también cuando queremos reforzarlo), las espigas de madera (también llamadas “tubillones”) son una ayuda inapreciable. Las espigas en cuestión consisten en pequeños cilindros de madera dura (generalmente, de haya), con una longitud de unos 8 cm y que se presentan en varios diámetros, similares a los de las brocas del taladro. La superficie exterior de las espigas está acanalada, para que, cuando se introduzcan en un agujero con cola, el adhesivo sobrante pueda fluir hacia el exterior; además, las acanaladuras sirven también para mejorar el agarre de la madera. Los extremos suelen estar biselados para que resulte más fácil su inserción en los agujeros practicados con el taladro.

Cuando queramos reforzar una estructura pegada con cola, podemos hacerlo con clavos, tornillos o espigas. Las uniones con espiga son más estéticas, ya que pasan prácticamente inadvertidas; eso sí, las uniones realizadas con ellas no podrán desmontarse en el futuro. Estas uniones pueden llevar espigas vistas (como la que se está realizando en la imagen) o invisibles. Para hacer una unión con espiga vista, hay que taladrar el agujero desde fuera, meter la espiga con cola, serrarla y lijarla para enrasarla con la madera. Las uniones invisibles son más difíciles; tendremos que taladrar agujeros ciegos (no pasantes) desde el interior de la unión, de manera que coincidan exactamente (para lograrlo nos podemos ayudar con marcadores de espiga o con una plantilla), para luego introducir la espiga con cola en ambos, consiguiendo que ésta quede dentro de la unión y sus extremos no se vean desde fuera.

Las espigas se venden en las ferreterías en pequeñas cajas, pero también las podemos hacer nosotros mismos con listones de madera dura. Para ello, sujetaremos el listón en un banco de trabajo en posición horizontal e iremos rebajando las aristas con un cepillo de carpintero, hasta obtener un cilindro. Los bordes biselados se pueden conseguir pasando un taco de lijar o una lijadora.espigas-madera1

En nuestra anterior entrada hablábamos sobre la rehabilitación de viviendas antiguas, situadas sobre todo en zonas de campo o costa, fuera de núcleos urbanos o en pueblos pequeños. Hay muchos propietarios que se plantean adquirir una de estas viviendas y rehabilitarla con el fin de empezar un negocio de turismo rural, un sector que en los últimos años ha ascendido de manera notable en nuestro país, si bien hay que hacer notar que en este último año la afluencia de usuarios de estos negocios ha bajado bastante como consecuencia de la situación de crisis que atraviesa el país. Una vez tomada la decisión de empezar el negocio, y habiendo comprobado que realmente el edificio se puede rehabilitar, es el momento de acudir a las instituciones públicas para poder optar a las subvenciones que se ofertan para poner en marcha los negocios. Estas subvenciones están encaminadas principalmente a la rehabilitación de los inmuebles, y pueden llegar en forma de préstamos sin intereses o ayudas a fondo perdido. Lo más importante es cumplir los requisitos que se piden, que, la verdad, son bastante restrictivos; además, dichos requisitos suelen variar en función de la Comunidad Autónoma donde se vaya a establecer el negocio. Los trámites que existen las comunidades van desde darse de alta como empresa turística en la Consejería de Turismo correspondiente a la presentación de avales y proyectos, y también se le exigirán una serie de condiciones al alojamiento en cuestión, que serán certificadas siempre por un inspector. La información sobre todos estos trámites se obtiene en la delegación provincial de la Consejería de Turismo de cada Comunidad Autónoma, y será allí también donde podamos informarnos sobre las ayudas.

Los requisitos más comunes que se plantean a la hora de optar por las subvenciones son básicamente los mismos en todas las comunidades, aunque algunas cosas pueden variar. La casa o casas deben tener una arquitectura tradicional y una antigüedad mínima, y disponer de todos los servicios y acometidas, así como de calefacción. También se pide una capacidad mínima y máxima de plazas, una superficie mínima de las habitaciones y una altura mínima de techos. Por cada 4-6 plazas debe haber un baño completo y todas las habitaciones han de tener ventilación directa al exterior. Las casas han de contar con teléfono, extintor y botiquín, y haber obtenido la certificación adecuada de eliminación de aguas residuales, así como mobiliario apropiado y cocina completa. Y todo esto, sin olvidarnos que en algunos lugares se exige que el propietario esté empadronado en el municipio donde está el alojamiento.

Las ayudas y subvenciones que se facilitan suelen proceder de fondos comunitarios (programas PRODER y LEADER Plus, por ejemplo), que proporcionan entre el 20 y el 60% de la inversión; para evitar fraudes, hay establecidos requisitos como una antigüedad mínima en funcionamiento de 2 años para el pago de la ayuda, o un compromiso de mantenimiento de la actividad de entre 5 y 10 años.

La rehabilitación de una casa antigua o en mal estado es toda una aventura; aquéllos que han optado por adquirir algún inmueble con muchos años y han dedicado su tiempo, dinero y paciencia a su restauración saben lo gratificante que puede ser habitar un lugar tan personal. Sin embargo, también puede resultar un auténtico pozo de preocupaciones, sobre todo en lo referente a los permisos, licencias, posibilidades de ampliación o renovación, plazos de obras… Si tenemos en cuenta que la mayoría de las casas que se restauran son inmuebles situados en medios rurales, en los que los propietarios no viven y a los que normalmente se tienen que desplazar, es muy difícil controlar el avance de las obras y los resultados de éstas.

Lo primero que hay que hacer antes de decidirse a comprar un edificio para rehabilitar es comprobar si realmente se puede recuperar. La calificación de los terrenos sobre los que se asientan estas casas puede variar; en terrenos urbanos está permitido construir determinado número de viviendas, pero en los rústicos no se permite levantar ningún tipo de construcción (aunque en algunas comunidades autónomas sí es posible construir, dependiendo de la extensión del terreno), a no ser que el inmueble esté destinado a explotación agrícola o ganadera. Las costas y otras zonas concretas (marismas, pasos de aves…) también están protegidas por leyes específicas. Y no pensemos que el hecho de que ya exista una edificación nos da licencia inmediata para arreglarla; si se trata de una cuadra o algún otro edificio que en principio no estaba destinado a vivienda, en muchos casos es ilegal reconvertirla en tal, o hay que solicitar los permisos y esperar al visto bueno de las respectivas comunidades autónomas.

Para averiguar cuál es el tipo de la edificación y la calificación de los terrenos sobre los que se encuentra hay que acudir al catastro, donde nos informarán sobre cuáles son sus características y posibilidades. También es importante ir a los ayuntamientos para hablar con los concejales de obras y urbanismo, y que nos aseguren que no existen problemas para emprender las obras. Si todo está en orden, habrá que obtener un permiso de obra (mayor o menor, dependiendo de la envergadura) antes de empezar; si no lo hacemos, corremos el riesgo de que nos pongan una denuncia, con la consiguiente multa y parada de las obras. Y para más información, siempre hay que comprobar que los inmuebles están libres de cargas (como hipotecas), averiguar las lindes exactas de las parcelas y consultar los futuros planes de recalificación que puedan afectar a los terrenos.

La Comunidad de Madrid ofrece 24 € por m2 para poner ventanas de doble acristalamiento

Con TuManitas puedes acogerte al plan renove y subvenciones de la Comunidad de Madrid

Las subvenciones para el cambio de ventanas intentan ahorrar energía y optimizar los recursos de hogares y oficinas

Cuanto cuesta cambiar 5 ventanas mas 1 de terraza en alumino con climalit en Madrid usando la subvencion de la Comunidad de Madrid?

01 ¿Quién puede acogerse a la subvención?

Cualquier persona propietaria o en régimen de alquiler de una vivienda ubicada en la Comunidad de Madrid que desee cambiar sus cristales.

02 ¿Qué ventajas aporta cambiar los cristales por unos de aislamiento térmico reforzado?

Los cristales de aislamiento térmico reforzado son dobles acristalamientos más eficientes energéticamente que los habituales:

Ahorran energía, reducen la factura del gas y de la electricidad, ayudan a mejorar el medioambiente al reducir las emisiones de CO2 y en muchos casos reducen el ruido en el interior de la vivienda. En resumen, reducen costes y mejoran el confort, dando más valor a su vivienda.

Aquellas viviendas que ya posean dobles acristalamientos y los marcos se encuentren en buen estado pueden cambiar únicamente los cristales sin necesidad de cambiar los marcos, siendo en estos casos las actuaciones de menor coste y alta efectividad.

En situaciones donde se debe rehabilitar todo el hueco (vidrio + marco) la subvención será exclusivamente a los cristales.

03 ¿Qué cristales son susceptibles de subvención?

Los vidrios que se subvencionan son los de doble acristalamiento con aislamiento térmico reforzado.

En el mercado existen los siguientes cristales para las ventanas:

  • Tipo 1 – vidrio simple o sencillo
  • Tipo 2 – Doble acristalamiento*
  • Tipo 3 – Doble acristalamiento* con aislamiento térmico reforzado

Los vidrios que se subvencionan sólo son los del tipo 3 que cumplan unos requisitos de aislamiento térmico (valor U 2,2 W/m2.K) y dispongan de una marca de calidad voluntaria.

* Doble acristalamiento: Aislaglas , Ambience, Isolar, SGG Climalit®, SGG Climalit Plus®, y otras marcas comerciales utilizadas.

04 ¿Cuál es el importe de la subvención?

Se subvencionan 24€/m2 de doble acristalamiento con aislamiento térmico reforzado colocado.

No se subvenciona la sustitución del marco.

05 ¿Existe una superficie mínima de cristal sustituido para solicitar la subvención?

El objetivo de este Plan Renove de Acristalamientos de Ventanas está en sustituir todos los cristales de la vivienda, de esta manera se conseguirá ahorrar más energía.

La superficie mínima que se subvenciona es de 3 m2 de vidrio por cada vivienda.

06 ¿Hasta cuándo puedo pedir la subvención?

El plazo máximo para solicitar la subvención termina el próximo mes de agosto de 2009 o hasta agotamiento de los fondos.

07 ¿Cómo se realiza subvención?

El descuento de la subvención se realizará como el Plan renove de electrodomésticos de la Comunidad de Madrid: cuando compras la lavadora te lo descuentan en la tienda. En este caso, cuando cambias unos cristales en tu casa, te lo descuenta el instalador.

09 ¿Cómo puedo conocer qué dobles acristalamientos son susceptibles del Plan renove de Acristalamientos de Ventanas?

Son susceptibles de la subvención sólo los dobles acristalamientos que estén incluidos en la base de datos, pulse aquí para conocer dicha base de datos.

Estos cristales poseen un valor de transmitancia térmica (capacidad aislante) inferior o igual a 2,2 W/m2.K y deben estar fabricados por un fabricante que posea una marca de calidad voluntaria de producto conforme con la norma UNE-EN 1279.

10 ¿Cuáles son los ahorros que se obtienen al sustituir los cristales de su vivienda?

Los ahorros* que se consiguen a través de los acristalamientos en su vivienda se presentan en la siguiente figura:

* Ahorros: entendiendo ahorros como reducción de pérdidas.

 La medida consiste en una nueva reducción de dos enteros del tipo de retención, vamos, un 2% menos en tu tipo de irpf aplicable.

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Los beneficiarios de esta medida son:

los contribuyentes que hubiesen comunicado a su pagador que destinan cantidades para la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual utilizando financiación ajena por las que vayan a tener derecho a la deducción por inversión en vivienda habitual regulada en el artículo 68.1 de la Ley del Impuesto, siempre que, además, la cuantía total de sus retribuciones anuales previsibles sea inferior a 33.007,2 euros. La citada reducción no podrá dar lugar a un tipo de retención negativo.

La efectividad de la medida requiere de iniciativa por parte del trabajador, ya que la no comunicación del modelo por parte de éste traerá consigo su inaplicación sin responsabilidad alguna por parte de la empresa, así que animamos a todos los que cumplan los requisitos a presentarlo.

¿Quiénes pueden beneficiarse de la reducción?

Trabajadores por cuenta ajena:

Trabajadores por cuenta ajena que tengan derecho a la deducción por adquisición de vivienda habitual en el IRPF, cuando la cuantía total de las retribuciones a la que se refiere el artículo 83.2 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sea inferior a 33.007,2 euros y el contribuyente hubiese comunicado a su pagador que destina cantidades para la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual utilizando financiación ajena por las que vaya a tener derecho a la deducción por inversión en vivienda habitual regulada en el artículo 68.1 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas físicas, el tipo de retención se reducirá en dos enteros, sin que pueda resultar negativo como consecuencia de tal minoración.

Contribuyentes que realicen actividades económicas:

Contribuyentes que realicen actividades económicas, siempre que destinen cantidades para la adquisición o rehabilitación de su vivienda habitual utilizando financiación ajena, por las que vayan a tener derecho a la deducción por inversión en vivienda habitual regulada en el artículo 68.1 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Mas informacion en la Agencia Tributaria: nuevo modelo 145.

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Cuando queremos cambiar el color de algún mueble, muy a menudo empleamos productos que no son los más indicados y al final nos sorprendemos por que el resultado no es el que nosotros esperábamos. Para cambiar el tono de las maderas lo mejor es emplear tintes específicos, que, bien empleados, nos proporcionarán un acabado de profesional.Antes de proceder a teñir una madera, es importante saber que debe estar limpia y sin barnizar, ya que la superficie ha de ser porosa para absorber el agua o el disolvente y dejar que se deposite el color en las fibras. Un mueble mal decapado quedará lleno de manchas y cercos, y el resultado será un desastre. Es recomendable lijar suavemente la madera limpia con una lija del nº 280 y en el sentido de la veta antes de teñirla, prestando especial atención a las uniones (en ellas se suelen acumular restos de cola, que no absorben el color) y los nudos resinosos.Los tintes que se utilizan en restauración de muebles son de varios tipos:– Anilinas. Pueden ser al agua o al alcohol. Son pigmentos naturales que se comercializan en forma de polvos, en pequeños sobres; la más conocida es la nogalina, derivada del nogal. Se disuelven en agua caliente o alcohol de 96º en la proporción deseada (es aconsejable hacer pruebas), y, una vez disueltas, hay que filtrarlas con una gasa para eliminar los grumos e impurezas. Se deben aplicar sobre la madera limpia, y la mejor forma de hacerlo es con un trapo de algodón que no suelte pelo o una esponja escurrida (así evitaremos dejar marcas de brocha). Las anilinas al alcohol se pueden usar para colorear barnices de goma-laca. Estos pigmentos no ofrecen protección, sino solamente color; después de aplica una anilina al agua hay que dar una o varias manos de goma-laca, tapaporos, barniz o cera; si se ha utilizado anilina al alcohol, sólo pueden emplearse barnices o ceras.– Tintes al agua preparados. Son anilinas que se comercializan ya disueltas en pequeños frascos. Tienen la ventaja de estar ya preparadas, pero salen bastante más caras y hay menos tonalidades. También se deben barnizar.– Tintes al disolvente. Más espesos que los tintes al agua, se presentan en botes de varios tamaños. Siempre deben aplicarse con trapo. Se utilizan para teñir maderas que no absorban bien los tintes al agua, porque su poder cubriente es mucho mayor. También son eficaces para dar pequeños toques sobre muebles barnizados o encerados, y con ellos se pueden colorear barnices de tipo sintético (cuando se mezcle un barniz con un tinte, después hay que filtrar siempre la mezcla con una gasa o una media). Pueden dejarse sin barnizar, aunque es recomendable hacerlo.– Barnices-tinte. Son barnices sintéticos ya coloreados. Se emplean para dar color, protección y brillo de una sola vez; no hay que barnizar después de darlos. Pueden ser eficaces como medida puntual, pero cuando se aplican suelen quedar marcas de brocha, y los colores y acabados no resultan muy naturales. Su mayor ventaja es que ahorran tiempo, pero, en nuestra opinión, merece la pena trabajar un poco más para obtener un resultado del que nos podamos sentir orgullosos.