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Si tiene madera que está pensando tirar. Por favor continué leyendo, pues aquí le enseñaremos a como dar una segunda vida a la misma.

1. Crear una mesa usando una puerta viaje. Es una gran forma de reutilizar la madera que está pensando desechar. Ya que podrá colocar la misma en el patio o dentro de la casa. Dándole a su espacio más personalidad.

2. Crear una persiana de madera para dividir el espacio. Si desea separar la sala y comedor sin construir una pared. Lo único que necesita es crear una persiana de madera. Que se encargue de separar el espacio. Pero que además permita que traspase la luz de un lado a otro.

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Las puertas invisibles dan a nuestra casa un toque completamente diferente. Ya que en primer lugar estas van del suelo al techo. Lo que las hacen completamente diferentes al resto de puertas. Las cuales tienen una altura estándar.

Otra característica de las puertas invisibles es que no necesitan un marco. Siendo esto algo que permite que las mismas estén al ras de la pared. Lo que hace que sean casi invisibles cuando se decide pintar las puertas del mismo color que la pared.

Quizás el motivo más fuerte de por qué instalar una puerta invisible es su estética. Ya que las misma son muy elegante y se adaptan a la perfección a cualquier tipo de habitación.

lacadosuebles

Cuando alquilas o compras una vivienda podemos encontrarnos con los armarios empotrados y puertas deterioradas o simplemente no nos gusta su color, por que claro, son las puertas y muebles de madera los que más se ven afectados por el paso del tiempo y en éstos casos tienes dos opciones: cambiarlos o renovarlos. Si tu opción es la segunda, verás que aplicando un lacado de pintura tus muebles y puertas de tu hogar volverán a verse como nuevos.

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Puerta Ohio

A la hora de hacer reformas, tenemos que devanarnos los sesos para encontrar formas en las que ahorrar todo lo posible y minimizar el presupuesto. Hay trabajos que, sí o sí, hay que encargárselos a los profesionales si queremos un resultado perfecto y totalmente seguro. Pero también hay otras tareas que podemos hacer nosotros mismos si tenemos los conocimientos, la habilidad y los útiles necesarios para llevarlos a cabo. Por ejemplo, instalar una puerta corredera de cristal.

Las puertas correderas son una muy buena opción para ahorrar espacio en nuestras viviendas, además de aportar un interesante efecto estético. Pero lo cierto es que, a pesar de ser funcionales, se estropean con facilidad. En este post de hoy te queremos revelar los  pasos para que arregles tu puerta corredera. No temas, es mucho más sencillo de lo que parece: tan sólo deberás hacerte con las herramientas adecuadas y seguir estos sencillos pasos.

Primero de todo, deberás desmontar la puerta. Para ello, empújalas ligeramente pasa sacarlas del carril y límpia éste en profundidad. Una de las causas habituales de una puerta corredera atascada es la suciedad incrustada. Para favorecer el recorrido de la puerta por su raíl correspondiente, puedes verter un poco de aceite lubricante.

Otra de mas causas más frecuentes es que el carril sobre el que discurre la puerta no esté derecho. Esto dificulta el recorrido de la misma, y limitará su paso llegado el punto de la irregularidad. Si es así, hazte con un martillo y un taco de madera, y golpea el raíl ligeramente hasta dejarlo en su sitio.

La última cuestión, y no por ella menos importante, es comprobar el estado de las ruedas. Si estas presentan algún  desperfecto deberás reponerla. Eso sí, respeta en todo momento el tamaño de estas y ajústalas convenientemente con los tornillos. Sólo así lograrás que tu puerta vuelva a funcionar con normalidad.

Imagen: Urbanity.biz

A todos nos ha pasado: vas abrir un cajón y se te queda atascado a mitad de recorrido. ¿Y qué nos dices de esa puerta que no cierra bien? Probablemente te hayas desesperado intentándola encajar, pero lo cierto es que el secreto de ese cierre hermético que buscas no radica ahí.

Estos pequeños desperfectos domésticos son de lo más habitual y, en suma, son los pequeños detalles donde estriba una casa en condiciones. Arreglarlos es fácil, pero primero debes saber cómo hacerlo.

Puertas de armario atascadas

Primero, hay que observar. Sitúate delante del armario y comprueba si ambas puertas están atascadas. Si una de ellas desencaja de arriba y su compañera de abajo, significa que el mueble está mal asentado. Así, deberás recurrir a cualquier soporte para calzar el armario y elevarlo ligeramente hacia el lado que convenga.

Si es sólo una puerta la que desencaja, el problema tiene la misma causa: un mal asentamiento. Recoloca el mueble con una cuña y verás cómo vuelve a la posición adecuada.

Otra de las causas habituales del desencaje de puertas se debe a la hinchazón que suele experimentar la madera por la humedad y el paso del tiempo. Entonces, deberás desmontar la puerta y lijar la zona afectada, con la finalidad de devolverla a su grosor original. Ya encaja, ¿verdad?.

Cajones atascados, ¿qué hacer con ellos?

Por norma general, suelen ser los raíles por los que discurre el cajón la causa más frecuente de un cajón atascado. Aquí existen varios trucos: una opciónes frotar esos railes con  jabón o con cera, así el cajón resbalará sobre sus guías, deslizándose con normalidad.

Otra posibilidad, es que sea los topes del cajón los culpables de que este no cierre. Reajustándolos se acabará el problema.

Imagen: decoestilo.com

¿Vives en el mismo hogar desde hace años?. Entonces, probablemente tú también te hayas cansado de ver siempre las mismas puertas. Estas son un elemento que no suelen  cambiarse con frecuencia y al que no se les presta mucha atención: aceptamos sin más su presencia y, de invertir en decoración, no valoramos la posibilidad de cambiarlas. Y es que lo cierto es que las puertas que guarden cierto sentido por la estética no son muy económicas. La economía familiar no anda como para ir haciendo excesos, así que una vez más, vamos a sacar al manitas que llevamos dentro para, con un poco de ánimo y mucho de pericia, poder darle un aire renovado a las puertas de nuestro hogar.

Primero de todo, observa esa puerta que te molesta ver por su denostado acabado y comtempla las opciones.

– Fotomural: Existen fotomurales específicos para puertas, creados a tal efecto para respetar sus proporciones y cerradura. Cubren la totalidad de la superficie de la puerta, son fáciles de instalar y más aún de retirar (esta opción es especialmente interesante si vives de alquiler y no deseas invertir gran cantidad de dinero en soluciones).

– Vinilos: Si la superficie de la puerta aún está medianamente visible, tal vez puedas arreglarla con unos sencillos vinilos. Estos tienen menos cobertura que un fotomural, así que opta por ellos si lo que has de disimular son unos sutiles desperfectos.

– Masillar y lijar: En cualquiera de las opciones que elijas, recuerda que la superficie de la puerta debe ser lisa, de no ser así, los resultados pueden ser desastrosos. Para ello escudríñala minuciosamente en busca de huecos que rellenar con masilla, y tras su secado, lija la superficie para dejarla uniforme.

Si realmente quieres dar un cambio radical a tu puerta, interésate por conseguir nuevas manillas y picaportes. Aunque pueda parecer un detalle ínfimo, el aspecto mejorará notablemente.

– Pintar: Si las opciones de fotomurales, vinilos y picaportes no te convencen, tal vez lo mejor sea renovar tu puerta mediante pintura. En el mercado existen una oferta muy amplia de pinturas de diferentes acabados (lacados, satiandos, mates…) que renovarán por completo su aspecto. Para pintarla y dejarla en perfectas condiciones, deberás desintalar la puerta, esto es, sacarla de su marco para posarla sobre un caballete y operar así con mayor comodidad. Recuerda siempre aplicar previamente una capa de imprimación, para que  la pintura se adhiera mejor y prolongue sus resultados durante más tiempo.

Imagen: Hogar.mapfre.com

Separar estancias, ahorrar espacio, dar un punto de sofisticación…las puertas correderas pueden ser unas grandes aliadas en nuestra vivienda. El secreto está, simplemente, en saber con qué posibilidades de espacio contamos en nuestra vivienda y cuál de los modelos existentes en el mercado es el más adecuado para nosotros. Vamos a hacer un breve recorrido por todas las opciones y recuerda que, si finalmente te decantas por incorporar esta interesante opción a tu hogar, conocemos los mejores profesionales para ello.

Puertas correderas con guía exterior: En función del mecanismo de apertura de la puerta, podrán ser empotradas o de guía exterior. Estas últimas, se tratan de puertas convencionales que se deslizan por unos railes instalados en suelo y techo. Esta instalación no requiere de obras, lo que hacen de esta opción algo rápido y económico. No será necesario, ni tan siquiera, que cambies de puertas, tan sólo adaptarlas a su nuevo mecanismo de rieles. Eso sí, una vez estén abiertas, verás que debes preservar el espacio alrededor de estas libre de muebles.

Puertas correderas empotradas: Al permanecer abiertas, la puerta queda guardada dentro del tabique. El resultado es elegante y diáfano. El único problema que entraña es que, en el caso de avería, se deberá retirar el tabique para poder acceder a su mecanismo interno.

Una cuestión indispensable a la hora de elegir por un mecanismo u otro, es el peso de las puertas que deseas instalar. Si son excesivamente grandes o pesadas, probablemente un ríel no soporte el peso de las mismas, así que deberás decantarte por las empotadras. No obstante, lo mejor en contrastarlo con un buen profesional. Anímate a entrar en TuManitas.com y pedir tu presupuesto!

 

 

Si estás apunto de reformar tu cocina, seguro que te has interesado por las diferentes opciones en cuanto a estilo, diseño y materiales. Y es que no es para menos, pues para hacer frente a una reforma es necesario recopilar toda la información a nuestro alcance para dar en el clavo (nunca mejor dicho). Pues bien, desde este post queremos dedicar un modesto homenaje a las reformas en la cocina, dando unas pinceladas acerca de los diferentes tipos de mobiliario  que puedes encontrar en el mercado.

Las clasificaciones de tipos de mobiliario pueden darse en función de diferentes criterios. Nosotros vamos a comtemplarla desde la óptica de los diferentes materiales. Así, encontramos:

-Cocinas de estratificado: Los frentes y puerta de estratificado están compuestas de un conglomerado y chapas de resina. En función de la resistencia de estas, existen conglomerados de alta y baja presión. Por norma general, suelen contar con un canteado de PVC, que puede encontrarse en dos o en cuatro laterales del tablero de conglomerado.

-Cocinas de madera: La opción más cálida, rústica y acogedora y, en ocasiones, también la menos económica. A traves de diferentes tratamientos de la madera se pueden conseguir materiales altamente resistentes, y aquí es donde estriba la calidad de las mismas. Si eres de los que persiguen la línea más purista, los muebles macizos de madera serán tu mejor elección. Si optas por un mueble menos sofisticado, los rechapados son tu mejor aliado. ¿Te apuntas al estilo más vanguardista? Las últimas tendencias apuntan a los muebles que combinan madera con aluminio y aceros inoxidables.

-Cocinas de MD lacado: El MD consiste en un tablero de madera pulverizada y colas de contacto, sobre el cual se da una capa de laca. Su ventaja es  la gran diversida de colores y texturas que podrás encontrar gracias a esta aplicación.

-Cocinas de polilaminado: Cuentan también con un tablero de MD, con la diferencia de que este está recubierto por láminas de PVC. A mayor calidad del mobiliario, mayor grosor de todos sus componentes, tablero y lámina de PVC.

Si después de estas breves instrucciones te animas a cambiar tu mobiliario, recuerda que en TuManitas conocemos a los mejores profesionales. Pide tu presupuesto ya!.

Imagen: www.carpinteriacaballeroleon.com

 

 

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Instalar una puerta de entrada de alta calidad en nuestra vivienda es siempre una excelente medida de seguridad. No hay que olvidar que la mayor parte de los robos en viviendas se realizan accediendo al interior directamente por la puerta, por lo que siempre es una buena idea colocar una puerta que ofrezca todas las garantías. En el mercado hay distintos modelos para escoger; dependiendo de su configuración y del nivel de seguridad que ofrezcan se clasifican de la siguiente manera:

Puertas de seguridad: se emplean para entradas, pero también en interiores. Aunque son las que más se utilizan (probablemente por ser las más económicas), también son las menos seguras. Pueden ser de madera o metálicas, y la seguridad se la aportan unos perfiles de metal que llevan en su interior, además de una cerradura provista de bombillos especiales anti-ganzúa.

Puertas blindadas: se caracterizan por llevar una chapa metálica de por lo menos un milímetro de grosor en el interior de la hoja, además de equipar bisagras especiales antipalanca. Por su parte, el cerco sobre el que va montada suele ser de madera corriente y sin medidas específicas de seguridad.

Puertas acorazadas: las que más seguridad aportan, y también las más caras. Su sistema integral de protección incluye la estructura metálica del interior de la hoja, una cerradura de seguridad integrada y muy especialmente, un cerco de chapa de acero con un mínimo de 2,5 milímetros de grosos y bisagras blindadas o atornilladas, provistas de herrajes resistentes a las palancas.

Una puerta que ofrezca la máxima seguridad es una magnífica inversión para nuestra tranquilidad. Y para su instalación, no olvidéis que en TuManitas encontraréis a los mejores instaladores, con todas las garantías y los presupuestos más ajustados de la red.

Imagen: Homedesignfind.com
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