Paredes de yeso

Construccion

A veces da la sensación de que todavía se construye con los mismos materiales que hace siglos. Ladrillos, hormigón, cemento, yeso… Estos elementos han demostrado, sin duda, su buen rendimiento y no hay por qué prescindir de ellos; pero lo cierto es que tienen poco que ver con los que se empleaban en tiempos de los romanos. Hoy día son mucho más ligeros, tienen más propiedades y mejor durabilidad. Estos días nos ha llegado una buena noticia, destinada a ampliar el abanico de posibilidades constructivas: el desarrollo de dos nuevas placas de yeso destinadas a revolucionar el sector.

Dos planchas de cartón (celulosa) y una central de yeso,  ese es el secreto del pladur. Este material de la construcción es uno de lo más recurrentes en cuanto al aislamiento y colocacion de falsos techos se refiere.  Nació en EE.UU hace más de 100 años, pero fue alrededor de los años 20 cuando hizo su entrada triunfal en el mercado europeo. Al día de hoy,  el nombre ” Pladur” es una marca registrada que pertenece al Grupo Uralita.

Su capacidad de absorción de humedades, el aislamiento acústico, su resistencia y fácil colocación han culminado en un rotundo éxito: Más de 100.000 millones de metros cuadrados se han instalado por todo el mundo. Una de las cuestiones más interesantes de este producto es su relación calidad precio, una ventaja que le ha ayudado a impulsarse  para formar parte de millones de hogares.

¿Quieres saber más sobre este material?. Pues te lo contamos.

El pladur se presenta en forma de placas, que pueden ser de diferentes tipos:

– Placa estándar: También conocidas como placas N. Es válido para todo tipo de aplicaciones y la diferenciarás porque su parte central de yeso es de color blanco, mientras que la cara visible es grisácea.

– Placa TEC: Más resistente que la otra placa, especialmente indicada para techos.

Placa FOC: Esta placa de pladur combina la fibra de vidrio  junto con el yeso, lo que le concede propiedades ignífugas.

-Placa GD: Placa con dureza reforzada, a instalar en lugares donde se prevee una mayor existencia de golpes.

-Placa WA: Su mezcla especial de aceites siliconados hacen de esta placa la opción perfecta para aquellos lugares con mayor exposición al agua.

-Placa trillaje: Especialmente concebida para la instalación de estanterías o muebles.

Si después de leer este post te animas a instalar pladur, en TuManitas conocemos la fórmula para que logres un perfecto resultado: poner tu obra en manos de profesionales. Entra en nuestra web y tú mismo podrás valorar el resultado!.

Las masillas que utilizamos habitualmente (o más bien, que utilizan los profesionales) para rellenar desperfectos en las paredes y fachadas suelen presentar un problema: no son elásticas ni lo suficientemente resistentes como para soportar los movimientos de contracción y dilatación (o por carga excesiva) que experimentan algunas estructuras. Esto hace que, transcurrido poco tiempo desde su aplicación, muchas veces la masilla se abra y se desprenda, dejando la grieta tal y como estaba. Hay una manera de contrarrestar este problema: empleando masillas especiales que llevan fibra de vidrio en su composición.

Algunas de estas masillas son adecuadas incluso para rellenar fisuras en piezas de madera, dada su elasticidad. El yeso, la escayola y el cemento son los materiales que más habitualmente se reparan con masillas con fibra de vidrio, pudiendo rellenarse grietas con hasta 3 centímetros de ancho. Un ejemplo es la que comercializa la firma Xylazel, en color blanco y con un tiempo de secado de 24 horas. Una vez aplicada y transcurrido dicho tiempo, la masilla puede lijarse y pintarse sin problemas.

El espesor de capa máximo que admite la masilla de Xylazel es de 5 cm, y además se presenta lista para utilizarse. Para emplearla hay que aplicar una cantidad de masilla suficiente para rellenar la grieta hasta el fondo, en el espesor máximo indicado, y esperar a su secado para continuar aplicando capas. La masilla se presiona bien con una espátula hasta conseguir que se asiente en la grieta.

Más información: Xylazel.

De nuevo nos sumergimos en el apasionante mundo del “hazlo tú mismo”, que tantos aficionados (y fanáticos) tiene, y que tantas satisfacciones da nuestros lectores, comentaristas y amigos de TuManitas. En este caso, vamos a hablar de la mejor forma de revocar y dar una terminación adecuada a una pared de ladrillo. Por supuesto, no pretendemos desde aquí que nadie compita con un profesional a la hora de realizar un trabajo de estas características; pero creemos que es bueno conocer las técnicas e incluso atreverse a ponerlas en práctica en trabajos de poca importancia, para los que posiblemente nos bastemos nosotros mismos. No es en absoluto como enyesar una habitación o una vivienda, para lo que tendremos que contar obligatoriamente con un experto que nos dejará las superficies perfectas, listas para pintar. ¡Seguro que encontráis a los mejores en TuManitas!

Pero vamos a ponernos, y nunca mejor dicho, manos a la obra. Si la pared es de un material muy poroso, como el ladrillo, lo mejor es aplicar un producto fijador específico antes de extender cualquier revoque, lo que ayudará a que la capa siguiente se fije perfectamente y agarre bien. Puede servir un producto a base de látex para rebajar al 50% con agua, o bien algún sellante específico para ladrillo.

Después tendrás que preparar la masa con la que darás la primera mano. Para ello, vierte el yeso en un cubo grande de caucho y ve añadiendo agua según la proporción que indique el envase, poco a poco. Para remover la mezcla, lo mejor es emplear un taladro con un accesorio mezclador en forma de espiral (a la venta en ferreterías y centros de bricolaje por unos 10 €); tardarás mucho menos que con un palo, y la mezcla quedará más homogénea.

A continuación, coge una pella de yeso, colócala en el esparavel y repártela con la llana en pasadas largas; a esto se le llama el enfoscado (primera mano). Deja que se seque ligeramente, humedece la superficie con un vaporizador de agua y trabájala con una llana de metal para alisarla. La siguiente mano, que es más fina, recibe el nombre de enlucido.

Las esquinas exteriores se protegen con cantoneras de metal para conseguir un acabado perfecto en las partes salientes. Si pasas un reglón sobre la superficie entre las cantoneras, obtendrás un acabado aún más liso.

Cuando la pared esté perfectamente seca, y antes de pintar o empapelar, no olvides aplicar una mano de fijador de látex rebajado con agua para que el acabado final agarre a la perfección.

¿Por qué se emplean determinados ladrillos en una obra? ¿Qué ventajas tiene la termoarcilla frente a otros materiales? ¿Qué es el hormigón celular? Todas estas preguntas son típicas de aquéllos que están comenzando a enfrentarse a obras de albañilería, y, cuando llegan al almacén, se encuentran con que no sólo tienen a su disposición los ladrillos de toda la vida, sino que entre los materiales hay muchas más posibilidades.

Cada material tiene sus propias características, ventajas e inconvenientes, aunque muchos de ellos pueden emplearse indistintamente para las obras. Lo más importante es que tengas claro qué tipo de construcción quieres levantar, en qué condiciones y para qué uso. Además de la información de este reportaje, no olvides consultar siempre a los profesionales sino lo tienes del todo claro; su experiencia es la mejor guía a la hora de tomar decisiones.

Ladrillos

Composición: Son piezas cerámicas de forma rectangular y que se obtienen por moldeo, secado y cocción a altas temperaturas de una pasta arcillosa. Sus dimensiones suelen rondar los 24 x 12 x 6 cm. Los ladrillos son productos derivados directamente del adobe (bloques de barro mezclados con paja), y aparecieron cuando se comenzó a aplicar la cocción a dichos bloques.

Muy indicados: Los ladrillos son utilizados en construcción principalmente para levantar ¡ cerramientos, fachadas y particiones. También se usan para levantar muros o tabiques.

No los utilices: Si quieres levantar un tabique sin apenas obra y no te interesa andar preparando cementos o argamasas, es mucho mejor usar paneles y sistemas de construcción en seco. Para muretes bajos o muebles de obra, lo más indicado es el hormigón celular..

Bloques de hormigón

Composición: Los bloques de hormigón son mampuestos prefabricados, elaborados con distintas mezclas de hormigón fino o morteros de cemento. Al igual que los ladrillos, suelen tener formas prismáticas. Sus dimensiones habituales (que suelen ser las normalizadas) en centímetros son: 10 x 20 x 40, 20 x 20 x 40, 22,5 x 20 x 50.

Muy indicados: Sirven para levantar paredes y muros. Salen más baratos que el ladrillo, y además pueden colocarse con varillas de hierro (estructura armada) para mejorar su estabilidad. Al ser huecos, pesan bastante menos y son más fáciles de manejar.

No los utilices: Para paredes que vayan a quedar a la vista (sin revocar); los bloques no son decorativos y no quedan bien pintados.

Termoarcilla

En qué consiste: La termoarcilla es un material que se presenta en forma de bloques cerámicos de baja densidad, con mayor grosor que el ladrillo convencional.

Muy indicada: Los bloques de termoarcilla se utilizan como alternativa a otros materiales de construcción más comunes (como los ya mencionados ladrillos y bloques).La porosidad del material, junto con su geometría, permiten conseguir muros de una sola hoja con similares prestaciones que los muros compuestos por varias capas. Es un material muy aislante y ahorra mucho trabajo y tiempo: no necesita encofrado y, por ejemplo, empleando bloques termoacústicos de termoarcilla, se pueden levantar muros portantes de una sola hoja, con prestaciones similares a los compuestos por dos hojas y cámara de aire aislada.

No los utilices: Para barnizar superficies que no requieran una resistencia extrema; basta con uno de tipo sintético, más barato y fácil de manejar.

Hormigón celular

En qué consiste: Es un material de construcción destinado a obra gruesa. Producido exclusivamente con materias primas naturales, se compone de agua, arena, cemento y aire. El aire, presente en la masa en forma de burbujas, hace que los bloques sean muy ligeros, aislantes y puedan manipularse (por ejemplo, serrarse) con mucha facilidad. Los bloques se presentan como piezas rectangulares de color blanco.

Muy indicado: Es un material homogéneo y macizo (aunque ligero) con aislamiento “repartido”, ya que no necesita el uso de aislamiento adicional. Se trata de un producto “2 en 1”: portante y aislante. Se suele usar (especialmente en el resto de Europa; en España aún hay poca tradición) para levantar viviendas enteras, desde la fachada a los interiores. Sirve también para levantar muebles de obra o tabiques, pero sale más caro que los paneles de yeso laminado o escayola.

No lo utilices: Para obras de poca envergadura, ya que sale algo caro y estos trabajos pueden realizarse con materiales más económicos y fáciles de encontrar. Pero si quieres un material aislante, resistente y muy facil de manipular, puede ser una buena elección.

Paneles de construcción en seco

En qué consisten: Entre nosotros se han terminado por conocer como paneles de Pladur, ya que éste es el nombre comercial más conocido de estos paneles. Se componen de planchas de yeso mezclado con celulosa y recubiertos a ambos lados pro unas hojas de papel muy resistente. Los hay de muchos tipos: para la intemperie, para zonas húmedas, los que se pueden curvar, con aislantes incorporados, con barreras de vapor….

Muy indicados: Para levantar tabiques interiores (de separación), o trasdosar paredes de exterior con el fin de mejorar el aislamiento térmico y acústico. Son perfectos para no tener que hacer argamasas (por algo se llama “construcción en seco”); sólo hay que levantar la estructura de metal, atornillar los paneles y darles la pasta tapajuntas.

No los utilices: Para muros de exterior o fábricas de obra; es mejor usar ladrillos o bloques, mucho más resistentes. Vigila bien qué tipo de panel necesitas dependiendo de la obra que vayas a levantar.

Piedra natural

En qué consiste: Desde los tiempos de los romanos, egipcios y griegos, se han utilizado los bloques de piedra para levantar edificaciones. Puede tratarse de obras de mampostería (piedras sin formas irregulares) o de sillería (bloques cortados con formas rectangulares o prismáticas). Los muros de piedra pueden ser en seco (“cuerda seca”), es decir, i argamasa (como los acueductos romanos), o levantados con un mortero de cemento para unir las piezas entre sí.

Muy indicada: Para muros de casas rústicas o de campo, y también para separaciones entre fincas, muretes de jardín, zonas de rocalla…

No la utilices: Para levantar tabiques medianeros, ni para muros que vayan a ir revocados; es una pena emplear un material caro y difícil de manejar si luego no se va a poder ver el resultado.

 

En nuestro anterior post hablábamos de cómo contrarrestar humedades y sales en las paredes, y terminábamos indicando que al final, había que pintar la superficie con una pintura hidrofugante o impermeable. Hay muchos tipos de pinturas en el mercado, y muchas veces, al aficionado le cuesta saber cuál tiene que escoger para cada ocasión. Las hay para paredes, madera, metal, suelos, plásticos… La clasificación que os doy a continuación se basa en la composición de cada producto y su aplicación.

Pinturas con base agua: suelen ser las acrílicas, plásticas y vinílicas. Son de secado más rápido y desprenden poco olor. Las pinturas para pared casi siempre son al agua, excepto algunos tipos de pintura impermeabilizante. Los esmaltes acrílicos son más resistentes que las pinturas plásticas, y se suelen emplear para pintar muebles.

Pinturas con base aceite: se les suele denominar pinturas o esmaltes sintéticos (el Titanlux de toda la vida). Son más espesas y más complicadas de manejar, desprenden bastante más olor y se limpian y rebajan con aguarrás o disolvente. Sus mayores ventajas son que resultan más resistentes y duraderas. Tardan más en secar que las pinturas al agua. Los esmaltes-laca (tipo Titanlak) son los más apropiados para muebles de interior; aportan acabados lisos y suaves, y un atractivo brillo satinado. Para exterior es mejor usar lasures o pinturas especiales.

Pinturas de dos componentes: de tipo epoxi, consisten en una resina y un catalizador. Son las más duras y resistentes de todas, y muchas veces se emplean para pintar suelos. Son complicadas de manejar, ya que, transcurrido un tiempo tras la mezcla, se endurecen y no pueden volver a usarse. Las hay también de aspecto cerámico.

Sellladoras: las selladoras no son realmente pinturas, sino imprimaciones. Las imprimaciones son productos especiales que sirven para dar una primera mano sobre una superficie antes de pintarla, con el objeto de sellar los poros (si se trata de madera limpia) y/o facilitar el agarre de la pintura posterior. También las hay al agua o al aceite; dependiendo de la porosidad de la superficie y del agarre que necesitemos, emplearemos unas u otras.

Pinturas especiales: para metal (de tipo “DTM” o directas al metal, que no precisan de imprimación), para muebles de cocina (aglomerados melaminados) y azulejos (por ejemplo, la línea Cocinas y Baños de Bruguer), para bañeras u otros sanitarios (Coltit Bañeras de Ceys), esmaltes en aerosol…. En los centros de bricolaje y almacenes de pinturas encontrarás aplicaciones para casi todos los gustos y necesidades.

En esta segunda parte del post sobre las obras del Museo Memoria de Andalucía con los Sistemas de Construcción en Seco Knauf termino de detallar los materiales y su empleo; en este caso, se habla de la instalación de la solera seca, los techos continuos y el techo acústico registrable. Espero que os haya resultado un proyecto interesante y podáis adaptar la información a vuestros propios trabajos.

Solera seca Knauf Vidifloor F 135
Se trata de una solera de alta dureza a base de placas de fibra-yeso. Se instala como base para pavimentos con una clara respuesta al aislamiento acústico, térmico y protección al fuego. La construcción es flotante. La altura de montaje es muy reducida y el peso escaso del sistema la sitúa como una solución ideal para el saneamiento de edificios antiguos o cuando es preciso construir en poco tiempo. El sistema Vidifloor F 135 está compuesto por dos placas Vidifloor de 10 ó 12,5 mm. de espesor. Ambas se instalan “in situ” con la segunda placa superior contrapeada con la primera y pegada a ella en toda su superficie.

Techos Continuos Knauf D 112
Brindar las herramientas oportunas para el lenguaje arquitectónico deseado no es el único propósito de los sistemas Knauf para techos. La empresa ofrece techos con unas prestaciones muy vanguardistas, como los catalizadores para mejorar la calidad del aire. Una verdadera innovación, que además de acondicionar acústicamente el espacio, reduce las sustancias nocivas y los malos olores. El sistema D 112 utilizado en la obra del Museo de Granada es un techo suspendido, que va atornillado a una estructura metálica que a su vez va fijada al techo con cuelgues especiales. La creación de plataformas ha sido posible con total facilidad. Con un recurso fácil de moldear como la placa de yeso, es posible crear planos inclinados, oblicuos, quebrados, cambiantes. Y, por supuesto, con la garantía de que la unión entre las superficies planas, cantos vivos y curvas de transición, cóncavas o convexas, resulta impecable gracias al tratamiento de las juntas entre placas con la pasta de unión sin junta Knauf Uniflott.

Techo Acústico Knauf Danoline D 146
Los techos registrables Danoline ofrecen gran relevancia estética, diseño y excelente calidad sonora. La gama abarca todos las rangos de frecuencia, dando solución a las necesidades más especiales de regulación del sonido. Son techos que combinan la absorción acústica mediante membrana y resonancia. Las placas utilizadas en la obra responden a un diseño de perforación cuadrada denominada Danoline Plaza Q1, la cual lleva un porcentaje de perforación del 10,2 % y unos valores de regulación acústica de α = 0,65. La estructura del techo se compone de una estructura colgada del techo original con varillas y con perfilería vista. Toda la perfilería y cuelgues están fabricado con acero y se presentan revestidos de color blanco. Las medidas de las placas utilizadas son 600 x 600 x 9,5, van recubiertas por un velo acústico de fibra de vidrio en su parte posterior.

Ya sabéis que me gusta, de vez en cuando, enviaros información sobre la aplicación de algunos materiales en obras importantes, con imágenes y explicaciones sobre su empleo y utilización. La firma Knauf es pionera en este tema, como ya habréis podido comprobar en alguno de mis posts. En este en concreto, y el siguiente, os muestro cómo han ejecutado las obras del Museo Memoria de Andalucía, íntegramente levantado con los Sistemas de Construcción en Seco Knauf. Los materiales empleados y la forma de aplicarlos se detallan a continuación.

Trasdosados Autoportantes Knauf W 625 y W 626
Los cerramientos autoportantes están compuestos de una estructura metálica y placas de yeso laminado atornilladas en una cara. La estructura metálica va fijada a la construcción original y constituye un soporte para el montaje de las placas. Permite llegar a grandes alturas y crear cámaras de aire de cualquier espesor. En el hueco entre las placas se ha colocado material aislante para lograr un mayor aislamiento térmico y acústico.

Tabiques Knauf W 111 y W 112
Todos los paramentos verticales han sido ejecutados con grandes alturas. Destacamos la adecuación de los sistemas Knauf a posiciones redondeadas y poco convencionales. Algunos paramentos del museo han sido construidos con formas curvas. La técnica constructiva facilita este tipo de ejecuciones. Su montaje se realiza humedeciendo la placa y realizando luego curvaturas cóncavas o convexas, o bien se puede realizar un curvado en seco fijándola directamente a la estructura con tornillos en todos los extremos. La colocación de tabiques Knauf de estructura metálica representa una de las formas más rápidas de edificación. A destacar está la posibilidad de construir con elevados niveles de aislamiento sin tener que utilizar mayor superficie útil. Los Sistemas de tabiquería Knauf W 111 y 112 ejecutados en la obra están compuestos de una estructura metálica y placas de yeso laminado atornillados en cada cara. En el caso del sistema W 111 va atornillada una sola placa por cara y en el W 112 se atornillan dos placas por cara. Esta distinción se ha hecho en relación a la función que cumple la pared. Así, se han montado tabiques con la robustez necesaria como por ejemplo, soportar la resistencia de puertas muy pesadas instaladas para cortafuegos.

Techos y paredes Knauf Cleaneo
Destaca el acondicionamiento acústico de la sala del Teatro. Techos y paredes han sido revestidos con la placa Knauf Cleaneo 12/25 tipo B4, con un 17,7% de superficie perforada de diseño cuadrado y un porcentaje de absorción acústica de
α = 0,67. El sistema constructivo Knauf Cleaneo tiene la peculiaridad de que, a la vez que actúa como regulador del sonido, reduce la carga de sustancias nocivas del ambiente. Su composición a base de yeso y zeolita purifica el aire y consigue desdoblar sustancias de alta toxicidad como, por ejemplo el formaldehído, en sustancias inocuas y limpias. Hay muchas fuentes nocivas como esmaltes, barnices, tabaco, que cargan la calidad del ambiente y que van a poder ser catalizadas en el interior del Teatro gracias a la gran superficie de las placas perforadas Cleaneo en techos y paredes.

Paredes exteriores Knauf Aquapanel Outdoor
Es una solución para la construcción en seco de fachadas y para todas aquellas áreas que se vean sometidas a altas cargas mecánicas. Proporciona una alternativa a los elementos hasta hoy convencionales, como el ladrillo, con importantes ventajas en términos de tiempo de ejecución, así como ventajas físicas y mecánicas. La placa Knauf Aquapanel se fabrica a base de cemento Portland. Es un material incombustible (M-0) y no contiene amianto ni sustancias nocivas para la salud. Presenta total resistencia a las inclemencias del tiempo, así como al fuego. No se hincha, ablanda, pudre, ni erosiona. Y, aunque muestra un reducido espesor, los muros resultantes son extremadamente robustos, estables, con gran resistencia a los golpes y alto grado de aislmaiento térmico.

casa-frioLas casas actuales cada vez se construyen con más cuidado con respecto al aislamiento,  tanto térmico como acústico. Esto es así porque las normativas que van entrando en vigor poco a poco obligan a los constructores a emplear materiales y técnicas de construcción que favorezcan el aislamiento de las viviendas, y que eviten el escape de calor hacia el exterior y la entrada del frío. El aislamiento acústico es también un aspecto que se mira con lupa, para evitar molestias procedentes del exterior o de las casas de los vecinos.

 Sin embargo, y teniendo en cuenta que nuestro blog se preocupa especialmente por la rehabilitación, hay que tener en cuenta que hay muchas casas con más de 1o o 15 años construidas con un nivel de aislamiento bastante deficiente. Esto se puede solventar de manera provisional, sin obras, con una serie de trucos como colocar burletes de caucho (mejores que los de espuma) en las ventanas, poner plintos en la parte inferior de la puerta de entrada, inyectar espuma expandible en aquellas fisuras más anchas (por donde veamos que el calor puede escapar)… Sin embargo, estas medidas no dejan de ser lo que los castizos llaman “pan para hoy y hambre para mañana”. Si realmente queremos solucionar nuestros problemas de aislamiento y ahorrar una buena cantidad en calefacción y aire acondicionado, no nos va a quedar más remedio que buscar a un buen profesional o empresa que realice una serie de mejoras en la vivienda. Por supuesto, en TuManitas te proporcionamos un buen medio para que busques a estos profesionales lo más cerca posible de tu domicilio, a un precio sin competencia y con todas las garantías.

 Pero volviendo al tema de las obras, lo mejor es aprovechar que en la casa se van a realizar una serie de reformas para acometer también los trabajos de aislamiento. Si tenemos en cuenta que por el techo de las casas se escapa el 35% aproximadamente del calor, lo mejor es colocar falsos techos allí donde la altura lo permita y aislarlos por el interior con lana mineral o fibra de vidrio. El trasdosado de paredes exteriores (levantar un tabique ligero por dentro de la vivienda, dejando una cámara de aire que se rellena con material aislante) suele suponer la pérdida de unos centímetros de espacio, pero es una solución muy eficaz para aislar térmica y acústicamente una habitación. Y en cuanto a las ventanas, si las vas a cambiar, opta siempre por cerramientos que tengan doble acristalamiento, RPT (rotura de puente térmico) y apertura abatible u oscilobatiente (son mucho más aislantes que las ventanas correderas, aunque también algo más caras).
Foto: Julipan.

pladur

Como vienen las vacaciones para muchos de nosotros y el tiempo libre nos permite llevar a cabo muchos arreglos en el hogar, hoy vamos a dedicar esta entrada al campo del bricolaje. Sé que este blog lo leen muchos aficionados al “Hágalo Vd. Mismo”,  y nunca está de más explicar de vez en cuando alguna técnica para mejorar nuestros hogares, teniendo siempre en cuenta que hay determinadas obras que es mejor dejar a los profesionales. Y para aquéllos a quienes no les guste o no les apetezca ponerse manos a la obra, la información les será muy útil para saber exactamente qué es lo que quieren cuando hablen con un instalador profesional.

 Los tabiques ligeros reciben muchos nombres, desde “tabiques de yeso laminado”, de “cartón yeso” o incluso nombres comerciales, como el popular Pladur. Son placas manufacturadas de diversos grosores y composición, pensadas para diferentes aplicaciones: separar espacios, trasdosar paredes para mejorar el aislamiento, forrar baños o cocinas, hacer muebles de obra… Dependiendo de dónde y cómo los vayamos a instalar, deberemos escoger un tipo u otro.

 Estos tabiques se colocan por lo general fijados a una estructura de perfiles metálicos anclados a suelo, techo y/o paredes. Estos perfiles tienen una sección con forma de U y se cortan, doblan y atornillan a las superficies para luego cubrirse por ambos lados con los paneles, previamente cortados a la medida. Los paneles se atornillan a los perfiles con tornillos especiales para yeso laminado. Las cabezas de los tornillos y las juntas entre paneles se rellenan con cinta y pasta especial tapajuntas, que, una vez secas, se pueden lijar suavemente hasta enrasarlas con el resto del tabique.

 A la hora de revestir la estructura, es recomendable aplicar una imprimación antes de pintar o empapelar el yeso laminado, para favorecer el agarre del acabado final y garantizar su duración a lo largo del tiempo. Si lo que queremos es alicatar el nuevo tabique, tendremos que emplear un panel especial, resistente a la humedad (por ejemplo, Aquapanel de Knauf). Este tipo de trabajos apenas conllevan obras y no generan escombros, y resultan una estupenda manera de aislar habitaciones frías o ruidosas, sobre todo si en la cámara de aire entre los paneles o tras los trasdosados colocamos algún material aislante, como lana de vidrio o fibra mineral.

Foto: 90grados.