Materiales

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Prestamos muy poca atención a los suelos, sin embargo cuando nos toca elegirlo es otro cantar. De repente descubrimos la gran variedad que hay, un mundo nuevo se abre ante nuestros ojos. Porcelana, gres, vinílicos…y tú que no salías del parquet y la baldosa de toda la vida… Comenzamos entonces, a tener el síndrome del cuello torcido ya que cada vez que entramos en un lugar, lo primero que hacemos es bajar la vista y observar el suelo. Sí, señores, nos volvemos medio locos intentando decidir cual poner en nuestra casa.Baldosas hidráulicas

La tendencia para estos años es variada por lo que contenta a la gran mayoría. Hoy te damos unas claves para que se acabe tu agonía.

Suelos en cemento pulido

Son lo más en decoración, si quieres tener una casa de lo más moderna no dudes en elegir este modelo. Debes saber utilizarlo, no recargues tu casa con elementos demasiado fríos o se convertirá en un mausoleo. Aplica un estilo mestizo para dar en el clavo.

Baldosas Hidráulicas.

Para los más alegres y divertidos. Este tipo de suelo viene pisando muy fuerte, su estética colorida y llamativa hace las delicias de los más originales.

Son baldosas que conservan un método de creación parcialmente artesano, lo que les confiere más encanto si cabe. Sus estampados no son para comedidos, formas geométricas y colores atrevidos son sus rasgos principales

Siempre Madera

La clásica madera nunca dejará de acompañarnos, sigue y seguirá triunfando durante años. El parquet es el recubrimiento que más calidez da un hogar. Elegante y refinado, nunca sobra en una casa.

Eso sí, ahora mismo lo que más pega son los colores tenues. Maderas opacas y sin brillo, sobre todo muy poco veteadas.

La cerámica arrasa

Este tipo de suelo encandila a los más atrevidos. La máxima tendencia es crear un mosaico con piezas en distintos colores, sobre todo oscuros. Si quieres rematar la obra de manera magistral, prueba a mezclarlo con madera. Sí, es una fórmula muy arriesgada, pero su acabado es sublime y muy cálido.

cabezas de tornillos

Si no estás acostumbrado/a a realizar trabajos con tornillos seguramente te sorprenda la gran importancia que los distintos tipos de cabezas de tornillos pueden llegar a alcanzar. Seguramente ahora mismo te estés preguntando por qué la cabeza del tornillo es tan importante y por qué existen tantas variedades. Pues bien la cabeza de los tornillos adquiere una gran importancia por dos razones.

La primera de ellas es que ofrece una superficie adecuada para el apoyo de la herramienta que va a realizar el trabajo de enroscar o desenroscar (destornillador, llave,…). Por otro lado está la cuestión del acabado. Tal como hemos mencionado en los post de los diversos tipos de tornillos no es lo mismo que estemos trabajando con finas láminas de chapa que con suelos de madera, por ejemplo. En algunos casos nos interesa que los tornillos queden visibles para tener fácil acceso a ellos y en otros no. Además también hay que tener en cuenta algunas cuestiones relacionadas con la seguridad. Algunos tornillos que se encargan de realizar una labor importante, como los tornillos de las máquinas, necesitan ser colocados y extraídos con algunas herramientas específicas. Esta necesidad responde al hecho de que cada tornillo funciona con una tensión determinada. Por tanto si necesitamos emplear diversas herramientas para fijarlos también necesitaremos diversos tipos de cabezas para poder acoplar, con facilidad, las herramientas a los tornillos.

Encontramos tres herramientas muy utilizadas a la hora de apretar tornillos: las llaves inglesas, las llaves Allen y los destornilladores. Los tornillos que se emplean con el primer tipo de llave que hemos mencionado son los de cabeza hexagonal. Son el tipo de tornillos comerciales más comunes. Por otra parte también son bastante populares los tornillos de llave Allen. Este tipo de tornillos suelen emplearse para conseguir superficies lisas pero con una fuerza y una tensión bastante elevadas. Por último encontramos los tornillos para destornilladores que son a los que más acostumbradas están las personas que tienen poco contacto con máquinas y trabajos de bricolaje. Su uso está muy extendido y los destornillaores eléctricos han facilitado y popularizado mucho más su empleo en todo tipo de trabajos.

tipos de tornillos

Existen tantos tipos de tornillos como trabajos de construcción y bricolaje puedas imaginar. Junto a los tornillos o tirafondos para madera, a los que ya les hemos dedicado un artículo en nuestro blog, existen otras clasificaciones importantes como los tornillos autorrasantes y autoperforantes, los tornillos para paredes y los de roscas cilíndricas. A continuación analizamos cada uno de estos tipos.

Tornillos autorroscantes y autoperforantes

Este tipo de tornillos suelen utilizarse en los trabajos con chapas metálicas y maderas bastante duras. La característica básica de estos tornillos que los distingue frente a otros de cualquier tipo es que tienen la capacidad de abrirse camino por sí mismos a través del material. Existen muchas variedades de estos tornillos en lo que se refiere, sobre todo, a la forma de su cabeza. Los tornillos autoperforantes se distinguen porque su punta es un broca y esto nos simplifica bastante el trabajo ya que no tenemos necesidad de perforar con anterioridad.

Tornillos para paredes

Los tornillos para paredes son tornillos muy similares a los que se emplean en los trabajos con madera. La gran diferencia radica en el hecho de que estos suelen ser bastante más gruesos que los que se usan con la madera. Además a la hora de utilizar estos tornillos deben insertarse en el agujero un taco de plástico que asegurará una correcta sujeción

Tornillos de rosca cilíndrica

Son los tornillos que se utilizan para unir distintas piezas metálicas. Los tornillos de rosca cilíndrica cuentan con un rosca de forma triangular bastante característica. Encontramos este tipo de tornillos en la mayor parte de las máquinas y esto explica por qué nos encontramos ante unos tornillos tan robustos ya que se encuentran sometidos a muchos esfuerzos.

Tornillos inviolables

Por último os presentamos un tipo de tornillo bastante poco usual pero muy importante. Se trata de unos tornillos que una vez han sido correctamente atornillados en el sitio que les corresponde no pueden ser desatornillados. Es imposible aflojarlos y la única forma de retirarlos es rompiéndolos. Aunque no estamos demasiado acostumbrados a verlos se usan de forma constante en todos los trabajos de cerrajería.

tipos de tornilllos

Existen muchos tipos de tornillos, tal como ocurría con los clavos. A lo largo de este artículo te proponemos la clasificación más habitual en los tornillos tirafondos para los trabajos con madera. Los tornillos de madera suelen recibir el nombre de tirafondos para madera. De esta forma si acudes a comprar a alguna ferretería o tienda especializada es mucho mejor que emplees el nombre de tirafondos ya que de esta forma sabrán exactamente qué es lo que necesitas. En cuanto a los materiales en los que estos tornillos están fabricados son muy diversos. Encontramos los más habituales fabricados en acero y aluminio junto con otros menos comunes, pero ampliamente utilizados en la construcción en madera, como los de cobre o bronce. Los tornillos o tirafondos de madera se caracterizan por contar con su extremo contrario a la cabeza en forma de punta. Esta punta resulta de gran importancia ya que es la que permite que el tornillo se vaya abriendo paso en la madera facilitándose, de esta manera, su fijación en el material. Sin embargo a pesar del extremo en forma de punta conviene aclarar que para fijar este tipo de tornillos es necesario haber realizado, de forma previa, un agujero en la madera

Tornillos de madera de cabeza plana

Son los más empleados en los trabajos de carpintería. Este tipo de cabeza permite que el tornillo pase desapercibido.

Tornillos de madera de cabeza oval

Estos tornillos se caracteriza porque se hunden en la superficie de madera mientras que la parte más redondeada sobresale ligeramente. De esta forma son mucho más fáciles de extraer que los que hemos mencionado con anterioridad. El acabado que ofrecen también es más bonito que el de los tornillos de cabeza plana.

Tornillos de cabeza redondeada

Es el más empleado en los trabajos con piezas muy finas o delgadas. En estos no resulta deseable que el tornillos de hunda y es por esta razón por la que se usan este tipo de tornillos. En algunos casos cuando se trabaja con piezas muy finas resulta necesario emplear arandelas que aseguren que el tornillo no se hundirá. Seguramente se trate de uno de los tornillos más fácilmente removibles.

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tornillos

Al igual que nuestros dos últimos artículos sobre materiales de construcción hoy te presentamos otro de los grandes imprescindibles en este tipo de actividades que suelen pasarnos muy desapercibidos. Si en nuestros últimos dos artículos te hablábamos sobre la importancia de los clavos hoy pasamos a reflexionar sobre los tornillos. Los tornillos son, en cierta medida, muy similares a los clavos. Se trata de un objeto metálico que presenta una forma cilíndrica y una cabeza. Aunque nos acabamos de referir a ellos como elementos metálicos debes saber que existen algunos tornillos que son fabricados en otros materiales como, por ejemplo, el plástico.

Los tornillos pueden emplearse directamente para fijar diversas piezas las unas a las otras mediante una fuerza de tensión ejercida con un instrumento especializado, la mayor parte de las veces un destornillador. Los tornillos pueden introducirse directamente en las piezas y fijarlas gracias a un agujero hecho a medida o bien un agujero que atraviese toda la superficie. En este último caso habrá que utilizar una tuerca para asegurar la sujeción de las diversas piezas.

Tornillos: características

Los tornillos, al igual que ocurría en el caso de los clavos que hemos analizado con anterioridad, presentan una gran diversidad. En cuanto a los materiales los más empleados son los metales pero encontramos muchos elementos y aleaciones diversas. La más habitual es la de los tornillos de aluminio. Estos presentan la ventaja, frente a los tornillos de acero, de que pesan mucho menos y son más ligero. Sin embargo, como resulta obvio, esto repercute en que su resistencia será mucho menor. Junto a este tipo de tornillos existen otros muchos más elaborados con aleaciones de metales mucho más resistentes como el titanio o el silicio.

A la hora de seleccionar el tornillo que más nos interese tenemos que saber exactamente para qué vamos a emplearlo. El tipo de tornillo depende, directamente, del trabajo que tengamos que realizar. Elegir uno u otro tornillo no solo repercutirá en la resistencia y durabilidad de nuestro trabajo sino también en su acabado, la tensión que podemos generar y las herramientas que necesitamos: destornilladores, llaves,…

tipos de clavos

Tal como te comentábamos en nuestro último artículo sobre construcción los clavos son uno de los objetos más modestos en el mundo del bricolaje y de la construcción, sin embargo su importancia en este tipo de trabajos es fundamental.

Si leíste nuestro último artículo te darías cuenta de que existen muchos tipos de clavos en el mundo y ayer solo tuvimos tiempo de presentarte la clasificación más habitual que suele hacerse de ellos según su tipo de cabeza. Sin embargo existen varios factores más a la hora de clasificar los clavos que pueden ayudarnos a establecer otros tipos de clavo. A continuación analizamos algunos de los más habituales.

Clavos de acero: tal como te imaginarás por el nombre que llevan se trata de clavos que han sido construidos con acero. Estos son el tipo más habitual de clavos ya que el acero es un material de gran calidad y muy resistente. Gracias a su gran resistencia suelen ser empleados en los trabajos que requieren fijar la madera sobre alguna superficie muy dura como, por ejemplo, la piedra.

Clavos para yeso: los clavos para yeso presentan unas características únicas con una cabeza plana y estriada. Lo más habitual es que los encontremos en los trabajos en que las placas de yeso se fijan sobre los entramados de madera. Una de las características más representativas de este tipo de clavos es que sus cabezas están galvanizadas. Este detalle es fundamental ya que no es, ni mucho menos, deseable que los clavos puedan oxidarse y manchar el yeso.

Clavos para paneles aislantes: al igual que el caso anterior nos encontramos ante clavos galvanizados para evitar las posibles manchas de óxido. Este tipo de clavos suele emplearse para fijar paneles aislantes sobre materiales bastante blandos. Las características únicas de estos clavos hacen que sean fácilmente distinguibles. Presentan una cabeza plana y ancha sin estriar pero lo más representativo es su punta que no es afilada, sino cuadrada.

Clavos de tornillo: es una especie de híbrido entre los clavos y los tornillos. Dado que penetran dando vueltas, al igual que un tornillo, resulta muy difícil arrancarlos por lo que suelen emplearse en los trabajos de construcción con madera.