Muro Trombe, la sencillez técnica al servicio del confort

El muro Trombe es un dispositivo empleado para retener el calor dentro de las construcciones. No cuenta con sistemas complejos ni requerimientos técnicos, su secreto es muchísimo más sencillo. Este tipo de muro, empleado en las construcciones de edificios, están levantados con materiales que retienen el calor, como la piedra, el hormigón o el adobe. Posteriormente, suele incluir algún elemento de vídrio abatible, para favorecer la ventilación. Por norma general, suelen orientarse al norte en el hemisferio sur, y al sur en el hemisferio norte.
Su funcionamiento es bien sencillo. El sistema aprovecha las diferencias de densidad entre el aire frío y caliente, provocando corrientes que se introducen en el interior del edificio en función de las trampillas que estén abiertas. Estas corrientes refrescan o refrigeran el edificio, en función de nuestras necesidades.
Durante el día, los rayos del sol indicen en el ventanal acristalado, calentando la superficie de la construcción. Por la noche, el calor tiende a liberarse, pero se topa con el acristalamiento, lo que devuelve el calor al interior y lo retiene durante más tiempo. Debido a este fenómeno, la temperatura suele mantenerse contante y prácticamente no se registran variaciones. Esto permite que, mientras en el exterior se registran bajas tempraturas, en el interior de la vivienda la temperatura media oscile entre los 18-20 Cº, logrando un gran confort térmico.
Imagen: Inti.gov.ar







Por una vez, creo que puedo escribir una buena noticia en lo referente a la crisis dentro del sector de la construcción; o por lo menos eso es lo que nos está diciendo el Ministro de Fomento, José Blanco, que ha informado de que la inversión para el plan extraordinario de Infraestructuras será de nada menos que quince millones de euros, y que dicha inversión contribuirá a crear cuatrocientos mil puestos de trabajo durante este año en el sector.
La crisis no parece tener final ni fondo, y en el sector de la construcción esto es algo aún más evidente. Las previsiones para los años venideros no son buenas en nuestro país, por más que algunos políticos intenten ver todo lo contrario… Por el momento, la construcción de vivienda nueva se va a ralentizar mucho más si cabe en los próximos meses del año 2010. Tanto, que
Las soluciones más inteligentes son siempre las más rápidas, sencillas y baratas, y, por supuesto, eficaces. ¿Y qué más inteligente que recuperar estructuras en desuso para darles una nueva utilización? Se ahorran los costes de construcción (y también los de recogida y destrucción), dejamos de generar más basura y deshechos, y la construcción es mucho más barata.