Industria

Partí­culas de vidrio, lodo del alcantarillado, ceniza producida por los incineradores industriales…¿materiales inútiles? Pues, al parecer, no. Y es que el ingeniero británico John Forth ha juntado estos deshechos para lograr un ladrillo que, según su creador, es más resistente que el cemento. El nombre de esta nuevo material es Bitublock, y el amalgama sobre el que se unen sus compenentes es llamado “bitumen” , un betún de fórmula desconocida, secreto comercial celosamente guardado por sus inventores. Y no es para menos, pues su fabricación es, cuanto menos, curiosa:

Primero, se trituran los diferentes materiales de desecho y se echan en un contenedor de cemento común. Después, a la mezcla se le añade el “bitumen” como aditivo, a fin de que los elementos se entrelacen y creen un material homogéneo. Posteriormente, la mezcla se coloca en un molde con la forma y tamaño del ladrillo , y se la somete a altas temperaturas.

Ante el calor, el “bitumen” se oxida y esto permite que el material se endurezca tanto como el concreto.

El Bitublock cuenta con un característico color negro, una consistencia sólida y, por si fuera poco, en su proceso de fabricación se invierte menos energía que en la fabricación de cemento o arcilla, por lo que también es respetuoso con el medio ambiente. ¿Será esta una nueva revolución en la construcción?

Imagen: Ecolosfera.com

Atlas Copco presenta el nuevo martillo hidráulico HB 4100 que, según las fuentes, destaca por su bajo peso y por incremento en potencia y eficiencia frente al modelo anterior. Un menor peso y mayor potencia en un martillo hidráulico significan que se van a ver reducidos los costes de inversión y servicio: se alcanzan los mismos resultados que con un martillo convencional, pero sin la necesidad de invertir en otros recursos como la energía y el tiempo de trabajo.

Además, se ha modificado el sistema portador del martillo hidráulico para hacerlo aún más estable y resistente: La nueva cubierta del pasador de fijación de la herramienta aumenta la protección, sobre todo en la zona inferior del martillo hidráulico, la cual  debe soportar una constante fricción y un consecuente desgaste.

También se ha  reforzado, según sus creadores,  la ventana para revisiones y los huecos para las conexiones roscadas laterales. Asimismo,  incorpora una completa protección circular contra el desgaste que ha demostrado su eficacia con todos los martillos hidráulicos pesados de Atlas Copco.

Aumentar la resistencia al impacto, reducir las dilataciones de la temperatura, reforzar revoques, prevenir grietas…las funciones atribuidas a las redes de fibra de vida son múltiples. Tanto en construcciones tradicionales como en las industrializadas, las redes de fibra de  vidrio son un recurso muy solicitado por su amplia versatilidad.

Así, para atender las diferentes necesidades de la industria, se han fabricado diversos tipos de redes de fibra de vidrio que intentan dar solución a los posibles problemas planteados durante la actividad de obra o reforma. Según estas necesidades, encontramos:

Redes de fibra de vidrio para juntas: Al instalar la malla, se reduce la tensión de los materiales con diferente coeficiente de dilatación. Esta medida ayuda a salvar el revoque.

Redes para revoque grueso: Refuerzan la construcción y reducen las grietas de la construcción provocadas por el asentamiento de los materiales.

Redes para revoque fino: Suponen una armadura para los revoques pequeños, distribuyendo la tensión por toda la superficie y aminorándola notablemente.

Redes para aislamiento térmico: Evita las fisuras provocadas por los cambios bruscos de temperatura.

Redes de fibra de vidrio para impermeabilizaciónes: Están especialmente indicadas para las superficie irregulares o inclinadas. Al caer el agua sobre las mismas, la red de fibra de vidrio ayuda a mejorar la obsorción, lo que conlleva una mayor perdurabilidad de la construcción en el tiempo.

 

 

 

 

La investigación se ha desarrollado como nunca durante los dos últimos siglos de Historia de la humanidad; desde la invención de la máquina de vapor, allá por el siglo XIX (que significó el comienzo de la Revolución industrial), la velocidad en cuanto a la invención y el desarrollo de maquinaria, tecnología y materiales se ha multiplicado por diez, si la comparamos con el ritmo de los siglos anteriores. Actualmente, vivimos en una época en la que todo parece posible; y dentro de este “todo” se incluye la nanotecnología (una tenconología que permite controlar los materiales, hasta alcanzar en ellos tamaños moleculares e incluso atómicos).

¿Por qué os estoy hablando de este tema, que parece más cosa de ciencia-ficción que de actualidad? Porque, en realidad, de ciencia-ficción no tiene nada de nada. La nanotecnología se está implantando en todos los sectores y campos de la vida real, y forma parte del desarrollo de nuevos materiales; esto incluye también al sector de la construcción.

Gracias a esta tecnología, ha sido posible que se descubran, por ejemplo, pinturas para fachadas con propiedades auto-limpiables y anti-graffiti. También han aparecido recubrimientos con grosor nanométrico (es decir, casi inapreciable) que, a pesar de su finura, consiguen proteger el acero de la oxidación. Y qué decir de los materiales cerámicos (para sanitarios; por ejemplo, para el WC) cuya superficie presenta tal grado de lisura a escala nanométrica, que se limpian simplemente con la descarga de agua de la cisterna, sin necesidad de ser limpiados con otros productos.

En Norteamérica hay una empresa llamada Ecology Coatings que ha conseguido (gracias a la nanotecnología) desarrollar más de doscientas patentes, concerniendo a gran cantidad de pinturas y barnices ecológicos cuya composición se basa en un sólido viscoso sin presencia de disolventes, que es lo suficientemente fluído como para extenderlo sin problemas por cualquier superficie; y lo mejor de todo, se seca en tan sólo tres segundos.

Ottilia Saxl, la directora del Instituto de Nanotecnología de Stirling (Gran Bretaña), nos avisa acerca de lo que nos deparará el futuro: “la nanotecnología nos ofrece la posibilidad de diseñar materiales con características totalmente nuevas; nos permitirá cambiar las cosas que hacemos, y la forma como las hacemos.” Y añade: “los materiales de construcción no serán una excepción, y también se verán afectados por la ‘nano-revolución”.

Una vez más, nos hemos llevado una agradable sorpresa al navegar a través de las noticias de la Red; y como casi siempre, se trata de un tema que tiene que ver con el reciclado, la sostenibilidad y el medio ambiente. En concreto, la información nos cuenta que el Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, ha comenzado este verano (en concreto, el 1 de julio) un proyecto pionero denominado “Eco-Rubber”, con la intención de sacar más partido al proceso de reciclado de los neumáticos viejos para poder obtener de este material un mobiliario urbano 100% reciclado. Este innovador proyecto está financiado por la Comisión Europea con más de 500.000 euros, y tendrá una extensión en el tiempo de 30 meses.

La mayoría de los neumáticos que se emplean en las industrias de automoción terminan su vida en vertederos, y en este momento constituyen uno de los mayores problemas medioambientales del mundo. Sólo durante el año 2007 se acumuló la friolera de 3,4 millones de neumáticos en la Unión Europea, de los cuales únicamente el 38% fueron reciclados (para destinarse a la confección de artículos de poca calidad), mientras que un 32% se empleó como combustible, lo cual ocasionó un fuerte incremento de las emisiones del CO2 al exterior y aumentó el impacto medioambiental del problema. Por estos motivos, el empleo de los neumáticos como material para realizar mobiliario urbano de calidad es una estupenda noticia, al tratarse de un material mucho más ecológico y sostenible que el caucho virgen, la madera o el cemento.

“Gracias al empleo de este mobiliario novedoso, se evitará el riesgo de caída o deslizamiento del peatón y se minimizarán los daños en el caso de que esto sucediera”, indica Valentín Polo, coordinador del proyecto de Aimplas. Una ventaja más de las aplicaciones de este material que, seguramente, dará que hablar en los próximos años.