construccion

Aislar una vivienda ya edificada puede suponer un trabajo muy complejo. La tendencia habitual consiste en levantar tabiques trasdosados por el interior de las habitaciones, para establecer una cámara de aire entre las dos paredes. Esta cámara se rellena posteriormente con materiales aislantes, tanto para controlar el calor y el frío de la vivienda como para minimizar los ruidos (lana de roca, poliestireno, fibra de vidrio…). Este sistema supone varios inconvenientes: por un lado, la lógica pérdida de espacio útil en el interior de las viviendas, y por otro, las molestias que conllevan las obras en el interior (aunque con los sistemas de construcción en seco estas molestias quedan algo minimizadas). Una nueva tendencia que empieza a cobrar fuerza es la de levantar fachadas inteligentes, que actúan como una segunda piel por delante y encima del edificio. Este sistema es conveniente proyectarlo antes de la realización del edificio, pues en muchos casos no se puede alterar el aspecto de las fachadas de inmuebles ya construidos (a menos que se obtengan las correspondientes licencias y acuerdos con la comunidad). Sin embargo, aquéllos propietarios de viviendas, unifamiliares o de otro tipo, no sujetas a este tipo de normativas, pueden encontrar en esta solución una buena alternativa al aislamiento convencional. Estas fachadas tienen como finalidad proporcionar mayor inercia térmica a la original, retrasando la aportación de calor y conservando la temperatura (almacenada mediante un sistema de calefacción o procedente de la radiación solar) durante el invierno. Las fachadas superpuestas evitan que el edificio quede expuesto directamente a las agresiones del medio externo, mejorando así el aislamiento térmico y acústico. Como se instalan por el exterior y sin ninguna vinculación al edificio original, resultan muy cómodas para rehabilitaciones; se levantan con sistemas secos, dejando una cámara de aire intermedia que previene las condensaciones, humedades y dilataciones térmicas en el inmueble. Los materiales que se emplean para levantarlas son muy variados: madera laminada o adecuadamente tratada para exterior, piedra, acero, vidrio o paneles autoportantes, como el modelo Aquapanel Outdoor de la firma Knauf. Con este sistema se reduce el gasto en calefacción y aire acondicionado entre un 40 y un 60%. También hay materiales como Dryvit EIFS con los que se obtienen acabados de tipo elastómero, que resultan impermeables pero al mismo tiempo dejan pasar el vapor de agua; están disponibles en una enorme gama de colores. Otra opción, más clásica pero igualmente eficaz, es emplear bloques de arcilla aligerada Termoarcilla; la nueva versión, Termoarcilla Eco, está pensada para adaptarse a las actuales exigencias del CTE en materia de construcción sostenible. 

Tanto los materiales como las técnicas de construcción están experimentando últimamente importantes cambios encaminados a reducir costes y tiempo de trabajo, así como para contribuir a la sostenibilidad ecológica de la edificación. Además, la crisis que actualmente está experimentando el sector de la construcción (junto con el resto de la sociedad) obliga a los profesionales a buscar soluciones ingeniosas que hagan más rentables sus proyectos. El campo de la construcción en acero es una interesante apuesta de futuro en este sentido, aunque en nuestro país aún no tiene la relevancia que se merece. España es el cuatro productor de acero de Europa y el decimocuarto del mundo, pero aún así, sólo el 20% de la construcción residencial de la nación se realiza con estructuras de acero, frente, por ejemplo, al 75% de la que se levanta en el Reino Unido. Aunque el 44% de los edificios no residenciales sí que llevan este tipo de estructuras, no deja de ser un campo muy poco significativo. Resultaría realmente interesante que los nuevos proyectos de edificación y construcción, tanto privada como en régimen de VPO, contaran con este tipo de estructuras, ya que el acero es un material con muchísimas ventajas. Su utilización para estructuras portantes supone un gran avance en cuestión de diseño, materiales, fabricación y técnicas; como ejemplos podemos remitirnos a edificios emblemáticos de nuestro país, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Santiago Calatrava o la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas. Con este material se logran formas elásticas y con gran ligereza, dotadas de mucha iluminación natural y grandes espacios diáfanos que se sustentan sin necesidad de pilares. El acero incrementa la competitividad de las empresas, ya que permite la automatización de los procesos de fabricación de las estructuras. Esto supone un importante ahorro en cuanto a tiempo de edificación, porque muchas de las piezas pueden ser realizadas en talleres cerrados para ser instaladas directamente en la obra. Por supuesto, esto supone también un aumento sgnificativo en la seguridad en el trabajo, algo fundamental para cualquier constructor o promotor. Y, por si fuera poco, podemos considerar el acero como un material totalmente respetuoso con el medio ambiente, al ser 100% reciclable. Quizás sea el momento de que todos los profesionales implicados en el proceso de la construcción (desde los arquitectos hasta los trabajadores) empiecen a tomar conciencia y ejemplo en el uso de este material, con el objeto de poder construir viviendas e inmuebles más rentables, ecológicos y económicos, tanto para los constructores como para los usuarios.

Una de las reformas más interesantes (y complejas) a llevar a cabo en una vivienda es el derribo de tabiques interiores para ampliar o remodelar el espacio. La mayor parte de las casas que cuentan con cierto número de años tiene una distribución que no resulta adecuada para las necesidades de la vida actual, y hay que tener presente que, con una intervención acertada, se puede ganar en ellas un cien por cien en metros útiles, iluminación y confortabilidad. A la hora de plantearse el derribo de cualquier tabique, no puede hacerse a la ligera; es necesario contar con asesoramiento, permisos y licencias. Lo primero que se debe hacer es consultar a un profesional (arquitecto o aparejador) acerca de los planos de nuestro inmueble; en ellos constará si los tabiques que queremos derribar son o no muros de carga (los que soportan el peso de la estructura del edificio). El Código Técnico de la Edificación (CTE) establece que el grosor mínimo que debe tener un muro para ser considerado muro de carga debe ser de 11,5 cm, pero estos tabiques pueden llegar a tener hasta 25 o 30 cm de espesor, por lo que las especificaciones pueden ser algo confusas. Lo mejor es acogerse a lo que hemos aconsejado antes: que un profesional eche un vistazo a los planos o a la vivienda y nos dé a conocer su opinión. Una vez establecido que el muro no es de carga, hay otras dos consideraciones a tener en cuenta: el tabique no debe soportar el peso de un pilar maestro de hormigón, ni haberse convertido en pared estructural con el paso de los años. Si no nos encontramos con ninguno de estos casos, podemos proceder al derribo sin problemas; eso sí, lo mejor es contar con un buen profesional, ya que se trata de un trabajo muy delicado que puede afectar a las paredes contiguas. Además, con estas reformas se generan gran cantidad de escombros que deben depositarse en el contenedor adecuado; por todos estos motivos, lo mejor es dejar el trabajo en manos de quienes saben hacerlo bien.Si por cualquier motivo tuviéramos la necesidad de derribar un muro de carga, hay que saber que es posible hacerlo, pero antes debe obtenerse con un permiso de obra mayor expedido por el ayuntamiento; además, como se trata de un elemento estructural común de la finca, siempre es necesario conseguir previamente un permiso de la comunidad de vecinos. 

Todo aquél que dispone de un terreno y tiene intención de construirse una casa (bien sea una pequeña cabaña, un chalet o una mansión) conoce lo complicado que es el mundo de los permisos y la calificación del suelo urbano. En muchas ocasiones, los terrenos tienen la calificación de rústicos, y por lo tanto en ellos no puede construirse inmueble alguno (salvo que, por ejemplo, se trate de una explotación ganadera con un mínimo de cabezas de ganado). En algunas comunidades autónomas, la opción de construir o no depende de la extensión del terreno. Por estos motivos, en ocasiones los propietarios buscan opciones para poder levantar un inmueble en sus terrenos sin que se trate de una construcción ilegal. Una de las opciones que surgió hace varios años es la de las casas prefabricadas, sobre todo en madera. El concepto “prefabricada” suele ir asociado a “móvil”, por lo que mucha gente piensa que realmente puede construirse una casa prefabricada en cualquier terreno. Nada más lejos de la realidad; la mayor parte de estas viviendas se levantan sobre cimientos de hormigón, con lo que automáticamente se transforman en inmuebles (no-móviles). Sin embargo, estas construcciones cuentan con muchas ventajas: se levantan con gran rapidez, son mucho más económicas y, al tratarse el nuestro de un país templado sin grandes cambios de temperatura (si exceptuamos climas extremos, por supuesto, como la alta montaña), están realizadas de manera que resultan totalmente aislantes y confortables. La gran mayoría son de madera, aunque actualmente hay muchos modelos combinados con tabiques ligeros, yeso, ladrillo, cemento, etc.; aparte de los modelos estándar de que disponen todas las empresas, muchas de ellas ofrecen la posibilidad de construir diseños personalizados para cada cliente. Algunas de estas casas pueden llegar a resultar incluso más caras que una casa convencional, dependiendo de la empresa constructor, el tamaño y el diseño; sin embargo, la gran mayoría son mucho más asequibles. Se pueden encontrar casas de madera en diseños estándar desde 700 €/m2 e incluso menos. Esto supone que, en tiempos de crisis, muchos propietarios de terrenos en los que tienen intención de construirse una vivienda no tendrían por qué renunciar a ella; sólo hay que cambiar un poco el chip para aceptar que hay otras alternativas diferentes al ladrillo. A los profesionales de las reformas también les puede resultar un campo interesante hacia el que dirigir sus pasos; no hay que olvidar que estas viviendas llevan también sus sistemas de fontanería, electricidad, calefacción, etc. Para más información, conviene acudir a las páginas web y catálogos de los constructores; aquí facilitaremos algunos, pero la oferta es mucho más amplia. www.casasricci.comwww.confortpanelhouse.comwww.hausfinland.comwww.abs.es 

El campo de los cerramientos y carpinterías metálicas está constantemente renovándose con nuevos productos, que mejoran considerablemente las prestaciones de los anteriores. A todas las innovaciones que se han incorporado en los últimos tiempos, hemos de sumar ahora las nuevas perfilerías de la marca Aluplast, que se presentaron en la feria internacional de cerramientos celebrada en Nüremberg (Alemania) durante el mes de abril del 2.008. La empresa ha conseguido desarrollar un material termoplástico con fibra de vidrio incorporada, que se adapta a los marcos de las ventanas en forma de perfiles que sustituyen a los clásicos sistemas a base de acero. El material es una nueva versión de otro desarrollado anteriormente por la firma Basf, el Ultradur High Speed (Ultradur es la marca comercial empleada por Basf para designar sus poliésteres parcialente cristalinos, termoplásticos y saturados, a base de tereftalato de polibutileno PBT), y se ha logrado aunando los esfuerzos de Aluplast con los de esta compañía. Con estos nuevos perfiles, el aislamiento térmico de las ventanas mejora considerablemente, ahorrando además a los fabricantes una buena cantidad de trabajo y tiempo. El transporte y el montaje son también mucho más sencillos y rápidos, ya que los marcos de las ventanas pesan hasta un 60% menos que los de tipo estándar. Cada nuevo perfil lleva dos bandas planas de Ultradur que reemplazan al metal; este, al ser un buen conductor del calor, generaba inevitablemente puentes térmicos en las ventanas. El problema queda solventado con el empleo del plástico. El material es tan rígido como el metal, pero sus propiedades aislantes son mucho mejores; el valor U (antiguo valor K; es el coeficiente de transmisión térmica de un material) del Ultradur mejora en aproximadamente un 20% en comparación con el del acero. Las bandas aislantes quedan perfectamente colocadas en el perfil, y se fijan mediante extrusión, de forma que quedan incorporadas al marco de forma permanente. Una ventaja más para aquellos fabricantes que estén interesados en el nuevo material: no hay necesidad de invertir en nueva maquinaria para construir marcos, ya que las bandas de Ultradur van incorporadas a ellos, sin tener que ponerlas después. En Aluplast pretenden incorporar progresivamente este sistema en toda su perfilería, sin reducirlo a un solo producto. La primera línea de perfiles en llevar bandas de Ultradur aparecerá en breve, bajo el nombre de Ideal 4000. Más información: www.aluplast.es

Las nuevas normativas energéticas de la Comunidad Económica Europea establecen desde ya hace unos años la necesidad de reducir drásticamente las emisiones de CO2 al ambiente, así como el consumo de energía, para hacer frente al cambio climático y a la escasez de recursos energéticos que sufre nuestro planeta, y que en un plazo no muy largo puede suponer un serio problema. Estas normativas son de aplicación a diversos campos, como el transporte o la industria; en nuestro caso nos referiremos concretamente al de la edificación. Desde el año 2.006, el CTE (Código Técnico de la Edificación) incorpora, entre otros, el Documento Básico de Ahorro de Energía, cuya misión es reducir el consumo energético de los edificios, limitar las emisiones de dióxido de carbono de las instalaciones e incorporar el uso de energías renovables. En Europa, los edificios consumen el 40% de la energía total disponible, entre iluminación, calefacción, ACS y aire acondicionado. Por este motivo, la incorporación de sistemas de energía solar (térmica y fotovoltaica) en los nuevos inmuebles en construcció, y en aquellos que se vayan a rehabilitar, es una prioridad hoy día. Esta normativa implica un aumento significativo de puestos de trabajo dentro del campo de instalación de sistemas de energías renovables. Desde el año 2.007, la demanda de profesionales de este sector ha experimentado un espectacular aumento del 85%. Aunque al principio los más solicitados eran los del campo de la energía eólica, en los últimos tiempos el 20% de los perfiles que se buscan corresponden al campo de la energía solar fotovoltaica, y el 10%, al de la energía solar térmica. Y si en los comienzos se precisaban fundamentalmente personas encargadas de buscar promoción, emplazamientos y subvenciones para la instalación de estos sistemas, actualmente los profesionales más solicitados son aquéllos especializados en la construcción, operación y mantenimiento de los sistemas y las instalaciones. Los cursos de especialización en energías renovables, fundamentalmente solar, pueden encontrarse en muchas empresas de formación, pero siempre hay que tener en cuenta que el INEM ofrece constantemente cursos de especialización subvencionados, totalmente gratuitos, para desempleados, trabajadores autónomos y trabajadores por cuenta ajena. Puede ser el momento de apuntarse al carro de las energías renovables y convertirse en uno de los profesionales más demandados en el momento. Una buena noticia para el medio ambiente, y un balón de oxígeno para un sector en crisis.

Los cementos son productos fundamentales en los campos de la albañilería, la construcción y las reformas. Forman parte de las argamasas que mantienen unidas las piezas en muros, paredes y forjados, y también son indispensables para el hormigón de las soleras y los cimientos. Sin embargo, no existe un único tipo de cemento; dependiendo de la aplicación, podemos encontrarnos con varios materiales, y conviene saber cuáles son los más empleados y para qué sirve cada uno.Los cementos más habituales son los de tipo Portland (así llamados porque, al fraguar, el material resultante adquiere el aspecto calcáreo de las rocas características de la ciudad inglesa de Portland). Son los más corrientes en construcción, y también los más resistentes. Los cementos Portland grises son los más fuertes de todos. Se suelen utilizar para construir columnas, vigas y elementos estructurales y de soporte. Estos materiales, dada su fuerza y durabilidad pueden combinarse con otros elementos para obtener morteros y hormigones. Los cementos Portland blancos son menos resistentes y se usan habitualmente para acabados, como materiales de base en la fabricación de piezas para decoración, para aglutinar fibras de madera en tableros aislantes (tipo Celenit) y como parte de la fabricación de pavimentos.Otro tipo de cemento, muy conocido y empleado por los amantes de bricolaje y los profesionales de las reformas, es el cemento rápido. Su fraguado es casi instantáneo y es menos resistente que los anteriores. Se utiliza para trabajos puntuales y no se pueden mezclar con otros materiales.Por último, el cemento-cola es un producto de muy fácil preparado (incluso se puede comprar listo para su uso) y aplicación. Está formado básicamente por cemento tipo Portland, arenas y colas sintéticas. Se utiliza sobre todo para trabajos de pequeña envergadura, como alicatados, reparaciones domésticas, rellenado de llagas en soleras y paredes cerámicas… Si el preparado tiene como base el cemento Portland gris, su resistencia será mucho mayor que si la base es de Porland blanco.

Aparte de estos materiales, conviene saber que en el mercado hay disponible una gran variedad de aditivos (endurecedores, aceleradores, plastificantes…) para conseguir mezclas y argamasas con propiedades específicas, y más fáciles de manipular.

En tiempos de crisis y recortes económicos como los que actualmente estamos viviendo, las acciones subvencionadas y promovidas por los estamentos públicos son más necesarias que nunca. Por este motivo, las promociones de VPO (viviendas de protección oficial) deben adaptarse a las necesidades de usuarios, constructores y promotores para convertirse en una medida más con la que afrontar los problemas del sector. Con este fin, la ministra de vivienda, Beatriz Corredor, presentó a principios de mes el Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2.009-2.012, durante la 3ª Conferencia Sectorial de esta legislatura. Dicho plan, gestado en colaboración con todas las comunidades autónomas del Estado y a falta de ser aprobado en el Consejo de Ministros, tiene como objetivo proporcionar acceso a las viviendas a todas las familias e individuos que las necesiten (tanto de rentas bajas como medias), y lo que es más significativo para nuestros lectores, promover medidas para dar nuevos impulsos al sector de la construcción. El plan cuenta con diez objetivos claros, de los que podemos destacar el número ocho. Este punto hace incapié en reforzar la rehabilitación de los edificios ya construidos, una actividad que, en palabras de la propia ministra, en muchas ocasiones precisa de más mano de obra y materiales que la propia edificación; con el impulso aportado se pretende contribuir a compensar la pérdida de puestos de trabajo que está afrontando el sector de la construcción. Las nuevas propuestas también están encaminadas a recuperar municipios rurales, y se establecen nuevas ayudas destinadas a eliminar el chabolismo y la infravivienda.Otro punto a destacar es el objetivo número nueve, que persigue mejorar la eficiencia energética de los edificios de VPO ya construidos mediante ayudas para su actualización. En este sentido, los profesionales tienen un interesante campo hacia el que encaminar su formación en cuanto a “reciclaje laboral”: las energías renovables, en particular las instalaciones de energía solar térmica y fotovoltaica. Las mejoras de los edificios en cuanto a accesibilidad también son parte de dicho objetivo.Este Plan está gestado y compartido con todas las comunidades autónomas y los ayuntamientos del país, por lo que tanto los interesados en adquirir una vivienda, como los promotores o empresas de rehabilitación que quieran participar en la construcción o mejora de las mismas, podrán dirigirse a partir del año que viene a los distintos organismos para recabar información y realizar ofertas.