Aire Acondicionado

Con el frío siberiano que azota toda la Península, desde luego mal estará el hogar que no tenga calefacciónUno de los sistemas más interesantes, ecológicos y confortables que existen en materia de calefacción (e incluso climatización en algunos casos) es el del calor radiante, que en ocasiones hemos mencionado en este blog. La calefacción radiante puede ir instalada en suelos, techos e incluso paredes, pero hoy por hoy lo más normal es que se coloque en el suelo, por lo que en muchos casos al sistema se le denomina directamente suelo radiante.

La idea es muy sencilla: unos tubos de agua circulan por encima de unas placas aislantes, en las que quedan «enganchados» mediante un sistema de tetones entre los cuales circulan, como se puede ver en la foto. El agua se calienta gracias a una caldera similar a la de cualquier sistema de calefacción a gas (o a gasóleo, dependiendo del caso). La calefacción radiante tiene como principal ventaja que resulta muy confortable y saludable; además, evita tener que poner radiadores ni sistemas vistos de irradiación de calor, lo que contribuye en gran manera a mejorar la estética de las casas.

De todas maneras, no todo son ventajas; es un sistema algo costoso, sobre todo si no se va a colocar en una obra nueva, ya que implica levantar todos los suelos y volverlos a colocar. Además, no está indicada para pavimentos de madera ya que este material es un mal conductor del calor; lo mejor es poner suelos de cerámica, perfectos para este tipo de calefacción.

En la imagen podemos ver unas nuevas placas aislantes pertenecientes al sistema Poliradiante Impacto, que con tan sólo 10 milímetros de espesor mejoran considerablemente el aislamiento acústico y térmico; además, su sistema de tetones contribuye a facilitar en gran medida la instalación del sistema de calefacción. Las fabrica y distribuye el Grupo Murali.

Con la llegada del invierno y los días más fríos, las firmas de calefacción y cliatización nos proponen nuevas soluciones que aseguran un mayor ahorro energético y mejores prestaciones. Es el caso de Toshiba, que acaba de sacar al mercado su nuevo Digital Inverter Big, un climatizador para grandes espacios comerciales. La solución perfecta para los que quieran acondicionar su negocio, oficina o pabellón; y si para ello acuden a uno de nuestros profesionales… ¡Redondo!

Toshiba climatización lanza dos nuevas unidades exteriores de gran capacidad para completar su gama de equipos comerciales Digital Inverter. Las  nuevas unidades de 20 y 23 kW respectivamente, ya están a la venta desde el pasado 1 de octubre y permiten hacer combinaciones de dos, tres y cuatro unidades interiores conectadas a cada condensadora. Estos sistemas, derivados de la gama Twin, están pensados para el acondicionamiento de grandes espacios y reparten la potencia entre varias unidades evaporadoras, controladas por una unidad maestra.

Centros comerciales, aulas, salas de conferencias,  recepciones en hoteles, oficinas, grandes espacios… cada edificio tiene una configuración, y la flexibilidad que aportan los sistemas Twin, Triple y Doble Twin de Toshiba proporciona soluciones personalizadas para cada necesidad. Cassette 60×60, Cassette 90×90, Conductos estándar y de baja silueta, techo, pared… en definitiva, toda la gama de soluciones inverter de Toshiba puesta al servicio de los profesionales para adaptarse a las necesidades de climatización y ahorro energético de los clientes.

Se trata de un producto destacado en términos de ahorro energético y confort. Partiendo de un consumo mínimo en fase de ahorro de 2 kW/h, las unidades de 20 y 23 kW de potencia nominal son capaces de variar la potencia ofrecida desde un mínimo del 43% hasta un máximo del 118%.

Respuesta inmediata y máximo aprovechamiento de la energía sonlos pilares de la propuesta. Y en este sentido, la nueva gama no decepcionará a nadie, ya que gracias a la tecnología DC Inverter y los compresores duales rotativos alcanzará, en las combinaciones más destacadas, calificaciones energéticas superiores al estándar del mercado para clase A.

Además, durante los tres primeros meses de comercialización del producto, Toshiba ha lanzado una promoción para sus clientes con la que se podrá conseguir un regalo directo por cada sistema Digital Inverter Big vendido. Por cada unidad exterior, Toshiba regala una fantástica consola de videojuegos Sony Play Station Portatil.

Carrier heating

Carrier España S.L. ha lanzado al mercado español dos sistemas integrales de climatización para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria basados en la bomba de calor de alta eficiencia y que además cuentan con dispositivos de última generación. Unas soluciones alternativas a las tradicionales calderas para la calefacción de los hogares.

El sistema monobloc es un sistema integral de climatización y agua caliente sanitaria. Consta de una o dos bombas de calor, un módulo hidrónico que incluye todos los componentes necesarios para la regulación y el control de la instalación, y los módulos adicionales para producción de agua caliente sanitaria. Los más de 30.000 sistemas vendidos en toda Europa muestran la versatilidad y fiabilidad de este tipo de soluciones.

El sistema XP Energy es una bomba de calor aire-agua partida, desarrollada específicamente para aplicaciones de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Su compresor inverter y el control independiente de una o dos zonas de confort, garantizan un control óptimo de la temperatura ambiente con una alta eficiencia.

Carrier es el líder mundial en el mercado de calefacción, ventilación, y aire acondicionado con más de 100 años de experiencia. Esto ha sido posible gracias al desarrollo de productos altamente eficientes, fiables y que se ajustan a las necesidades de cada cliente, contando además con un Servicio Técnico y asistencia postventa de primer nivel. Hablar de Carrier es hablar de una compañía que apuesta por el liderazgo tecnológico de cara al futuro.

Encontrará más información en Carrier.

Cuando llega el calor, los que vivimos en determinadas zonas de España nos echamos a temblar. Ya hemos experimentado unos cuantos días de bochorno, y todavía estamos en primavera… Es el momento de empezar a pensar cómo podemos «sobrevivir» a la época estival, un año más. Hace unos días comentábamos en el blog la posibilidad de instalar equipos de aire acondicionado en las casas y también examinábamos los distintos sistemas, con sus ventajas y sus inconvenientes. Pero hay muchas personas que, por los motivos que sean, no quieren colocar un sistema de este tipo en su casa o bien pretenden minimizar el consumo energético (y apoyar la sostenibilidad medioambiental), apagando sus equipos y buscando otras soluciones alternativas. ¿Por qué no combinar la climatización con métodos de protección más ecológicos? Hay muchos más de los que podamos pensar, y si bien algunos consisten en soluciones arquitectónicas, otros los podemos incorporar a nuestras viviendas fácilmente y sin ningún problema. Y en todos los casos, sin gasto energético y sin apenas mantenimiento.

– Las tendencias actuales en arquitectura apuestan por los llamados parasoles integrados en las fachadas; son una de las principales medidas que se pueden tomar para proteger las viviendas del calor, desde el mismo momento de su construcción. Los parasoles son elementos arquitectónicos integrados en la composición de las fachadas; consisten en unas pantallas de diferentes materiales (hormigón, madera, lamas…) que protegen los ventanales de la incidencia directa de los rayos solares. En España hay algunas empresas que los adaptan a las construcciones, como por ejemplo los parasoles Kalumen, de Kawneer.

– Los cristales de las ventanas son uno de los puntos que mayor calor transmite al interior de las viviendas. Bajando las persianas podemos minimizarlo, pero a todos nos gusta n gusta disfrutar de la luz natural. La solución puede pasar por colocar láminas plásticas de control solar, que se fijan directamente sobre los cristales y eliminan hasta el 97% de los rayos UVA que entran en las casas. Y también las hay para el coche.

– Las ventanas de tejado son perfectas para aportar iluminación natural en espacios bajo cubierta, pero muchas veces necesitamos matizar dicha luz para que no nos moleste. A mismo lo más innovador son los sistemas por control remoto o, aún mejor, los que llevan sensores para ponerse en marcha cuando detectan una determinada incidencia del calor. Algunas persianas llevan acumuladores de energía solar para poder funcionar de manera independiente.

Debajo de un toldo, el calor se minimiza por el bajo grado de transmisión energética de las lonas y la bajada de la temperatura de las superficies protegidas por él. El factor solar es el índice de referencia que cuantifica la totalidad del calor transmitido al espacio situado debajo de la lona; cuanto más bajo sea, menos será el calor aportado. Por ejemplo: un factor solar entre 0,2 y 0,3 indica que la lona bloquea entre un 70% y un 80% del calor.

– Las llamadas fachadas ventiladas son una de las mejores soluciones para climatizar una edificación sin gasto energético; aunque lo mejor es colocarlas en obra, se pueden instalar a posteriori. Estas fachadas crean una cámara de aire en movimiento entre la pared nueva y el paramento exterior. Se genera un «efecto chimenea» con una reducción considerable en las transmisiones térmicas desde el exterior. Como se puede ver en la imagen, el aire caliente, al pesar menos, sube por la cámara (como si se tratase de una chimenea), dejando el espacio al aire frío. A este fenómeno se le llama «convección».

"Efecto chimenea" en una fachada ventilada
"Efecto chimenea" en una fachada ventilada

Sistema de aire acondicionado Super Daisekai, de Toshiba
Sistema de climatización Super Daisekai, de Toshiba

Un año más, y sobre todo los que vivimos en ciudades donde en verano el calor aprieta a fondo, nos planteamos instalar un buen sistema de aire acondicionado en nuestras viviendas. Cuando llegan esos días en los que no se puede salir de casa hasta las nueve de la noche, pensamos de nuevo: «¿por qué no lo hice el año pasado?» Pues bien, es posible que ahora sea el momento de hacer la inversión. El hecho de que nos encontremos en una situación de crisis puede jugar, en este caso, a nuestro favor: los establecimientos y firmas que distribuyen los aparatos han bajado los precios y ofrecen muchas facilidades para incentivar la compra. Y desde luego, no hay que olvidar acudir siempre a un buen profesional para que nos instale el aparato (la mayoría de los establecimientos disponen de este servicio).

Hay varios tipos de sistemas de climatización, cada uno con sus características, ventajas e inconvenientes:

  • Compacto de ventana: son aparatos que integran todas las partes funcionales del sistema, y que se instalan en un hueco en la fachada o en una ventana. Se colocan sobre todo en edificios donde no se permite la instalación de unidades condensadoras en las fachadas, y para estancias donde sea necesario aportar ventilación (renuevan el aire viciado). Una de sus desventajas es que hacen algo de ruido.
  • Unidades portátiles: de tipo split o monobloc, son adecuados para esas viviendas donde no queramos meternos en obras de instalación ni gastarnos mucho dinero (por ejemplo, casas de alquiler). Sencillos de colocar, se pueden trasladar, aunque resultan ruidosos.
  • Bomba de calor: para mi gusto se trata del sistema más completo, ya que también hace las funciones de calefacción en invierno. Sus desventajas son que reseca mucho el ambiente, precisa de módulo exterior y no permite la regulación de temperatura por habitaciones.
  • Split: son los aparatos más utilizados actualmente. Constan de dos unidades: exterior e interior, comunicadas por un tubo. Sirven para todo tipo de viviendas, apenas hacen ruido y mejoran la calidad del aire; eso sí, su instalación es complicada y pesan bastante, por lo que se han de colocar en tabiques resistentes .
  • Multi-split: similares a los anteriores, la diferencia es que una unidad exterior alimenta a varias interiores (entre 2 y 5). Éstas pueden ser de tipo mural, suelo-techo, casette (fan-coils) o mixtas. Es un buen sistema para viviendas de 100 m2 en adelante, y para quien quiera regular la temperatura de las estancias de manera individual.

 

Sea cual sea el sistema de que escojamos, es muy importante adquirir un aparato homologado y con las garantías debidas, aunque tengamos que pagar un poco más. Es el momento de relegar el viejo ventilador al cuarto de los trastos; la climatización aporta un confort necesario, y es una inversión que, seguramente, agradeceremos en el futuro.

Aislar una vivienda ya edificada puede suponer un trabajo muy complejo. La tendencia habitual consiste en levantar tabiques trasdosados por el interior de las habitaciones, para establecer una cámara de aire entre las dos paredes. Esta cámara se rellena posteriormente con materiales aislantes, tanto para controlar el calor y el frío de la vivienda como para minimizar los ruidos (lana de roca, poliestireno, fibra de vidrio…). Este sistema supone varios inconvenientes: por un lado, la lógica pérdida de espacio útil en el interior de las viviendas, y por otro, las molestias que conllevan las obras en el interior (aunque con los sistemas de construcción en seco estas molestias quedan algo minimizadas). Una nueva tendencia que empieza a cobrar fuerza es la de levantar fachadas inteligentes, que actúan como una segunda piel por delante y encima del edificio. Este sistema es conveniente proyectarlo antes de la realización del edificio, pues en muchos casos no se puede alterar el aspecto de las fachadas de inmuebles ya construidos (a menos que se obtengan las correspondientes licencias y acuerdos con la comunidad). Sin embargo, aquéllos propietarios de viviendas, unifamiliares o de otro tipo, no sujetas a este tipo de normativas, pueden encontrar en esta solución una buena alternativa al aislamiento convencional. Estas fachadas tienen como finalidad proporcionar mayor inercia térmica a la original, retrasando la aportación de calor y conservando la temperatura (almacenada mediante un sistema de calefacción o procedente de la radiación solar) durante el invierno. Las fachadas superpuestas evitan que el edificio quede expuesto directamente a las agresiones del medio externo, mejorando así el aislamiento térmico y acústico. Como se instalan por el exterior y sin ninguna vinculación al edificio original, resultan muy cómodas para rehabilitaciones; se levantan con sistemas secos, dejando una cámara de aire intermedia que previene las condensaciones, humedades y dilataciones térmicas en el inmueble. Los materiales que se emplean para levantarlas son muy variados: madera laminada o adecuadamente tratada para exterior, piedra, acero, vidrio o paneles autoportantes, como el modelo Aquapanel Outdoor de la firma Knauf. Con este sistema se reduce el gasto en calefacción y aire acondicionado entre un 40 y un 60%. También hay materiales como Dryvit EIFS con los que se obtienen acabados de tipo elastómero, que resultan impermeables pero al mismo tiempo dejan pasar el vapor de agua; están disponibles en una enorme gama de colores. Otra opción, más clásica pero igualmente eficaz, es emplear bloques de arcilla aligerada Termoarcilla; la nueva versión, Termoarcilla Eco, está pensada para adaptarse a las actuales exigencias del CTE en materia de construcción sostenible. 

Con la llegada del frío, el sistema de calefacción de las viviendas se convierte automáticamente en un aliado fundamental para la comodidad en el hogar. Mantener una temperatura agradable de manera constante, y poder programar la instalación para que se encienda o apague según nuestras necesidades (sobre todo, cuando no estamos en casa) es algo al alcance de cualquier usuario gracias a los termostatos digitales. Estos aparatos regulan y establecen la programación de la temperatura dirigiendo el funcionamiento de la caldera; en algunos casos, también se encargan de controlar los sistemas de aire acondicionado. Aunque son muy eficaces, hay que tener siempre en cuenta que estos aparatos disponen de un único sensor, de modo que su eficacia real se limita a la estancia donde están instalados, así que es recomendable colocarlos en aquella habitación donde se pase más tiempo. En el resto de los espacios, lo mejor es instalar válvulas termostáticas en los radiadores para poder controlarlos de manera individual. Cuando vayamos a adquirir un termostato digital para incorporarlo a nuestro sistema, hay que buscar uno que sea fácil de utilizar y cuya pantalla incluya la máxima información posible: temperatura actual y programada, hora, estado de la caldera y nivel de carga de las baterías, si las lleva. Una opción muy práctica es la de poder conservar la programación establecida cuando se agote la batería. Para sustituir un modelo antiguo de tipo analógico por uno digital no es necesario acudir a un profesional; es un trabajo sencillo que podemos realizar nosotros mismos. La conexión con la caldera se realiza mediante cables o a través de un receptor. Dicho termostato debe instalarse a una altura de entre 1,2 y 1,5 m, situándolo lo más lejos posible de fuentes directas de frío o calor, y lejos de la exposición al sol.

  • En primer lugar, cortaremos el suministro de corriente desconectando el interruptor general de la red eléctrica. Después procederemos a retirar la carcasa del modelo analógico.
  • A continuación, retiraremos con un destornillador los tornillos que fijan el termostato a la pared y desconectaremos los cables que lo unen a la red y a la caldera. 
  • El siguiente paso es fijar a la pared la base del nuevo termostato, y conectar los cables que han quedado sueltos; es fundamental leer atentamente las instrucciones del fabricante.  
  • Ya sólo queda colocar la nueva carcasa, encajándola bien sobre la base e introduciendo los tornillos de fijación. Terminaremos conectando de nuevo el interruptor general, y comprobaremos que el aparato funciona correctamente antes de empezar a programar el funcionamiento del sistema de calefacción.