Puertas y cajones, cuando algo no encaja

Puertas y cajones, cuando algo no encaja

A todos nos ha pasado: vas abrir un cajón y se te queda atascado a mitad de recorrido. ¿Y qué nos dices de esa puerta que no cierra bien? Probablemente te hayas desesperado intentándola encajar, pero lo cierto es que el secreto de ese cierre hermético que buscas no radica ahí.

Estos pequeños desperfectos domésticos son de lo más habitual y, en suma, son los pequeños detalles donde estriba una casa en condiciones. Arreglarlos es fácil, pero primero debes saber cómo hacerlo.

Puertas de armario atascadas

Primero, hay que observar. Sitúate delante del armario y comprueba si ambas puertas están atascadas. Si una de ellas desencaja de arriba y su compañera de abajo, significa que el mueble está mal asentado. Así, deberás recurrir a cualquier soporte para calzar el armario y elevarlo ligeramente hacia el lado que convenga.

Si es sólo una puerta la que desencaja, el problema tiene la misma causa: un mal asentamiento. Recoloca el mueble con una cuña y verás cómo vuelve a la posición adecuada.

Otra de las causas habituales del desencaje de puertas se debe a la hinchazón que suele experimentar la madera por la humedad y el paso del tiempo. Entonces, deberás desmontar la puerta y lijar la zona afectada, con la finalidad de devolverla a su grosor original. Ya encaja, ¿verdad?.

Cajones atascados, ¿qué hacer con ellos?

Por norma general, suelen ser los raíles por los que discurre el cajón la causa más frecuente de un cajón atascado. Aquí existen varios trucos: una opciónes frotar esos railes con  jabón o con cera, así el cajón resbalará sobre sus guías, deslizándose con normalidad.

Otra posibilidad, es que sea los topes del cajón los culpables de que este no cierre. Reajustándolos se acabará el problema.

Imagen: decoestilo.com

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