Muros de piedra para jardines y terrenos

Muros de piedra para jardines y terrenos

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Cada vez más, las personas ansían disponer de un pequeño “lugar al sol”; un jardín o terreno, por reducido que sea, donde disfrutar del aire libre y de nuestro trozo de cielo y de naturaleza. El auge de las urbanizaciones de chalets, bien sea adosados, pareados o unifamiliares, tiene mucho que ver con esta necesidad. Pero lo cierto es que existen muchísimos lugares de nuestra geografía, fuera de las grandes ciudades y concentraciones urbanas, donde la vida en casas con terrenos alrededor es algo habitual. La división de dichos terrenos en fincas con sus correspondientes lindes motiva la construcción de muros de separación en las lindes que, además de su función práctica, tienen también un importante aspecto estético.

Los muros se pueden realizar con piedra, ladrillo o bloques de hormigón
. Los de piedra son los más antiguos, y también los más caros de realizar hoy día. A grandes rasgos, se clasifican como muros de sillería (las piezas están labradas por todas sus caras y se levantan en seco, sin argamasa y con grapas de unión) y de mampostería (piezas sin labrar o labradas por una sola cara, con argamasa para unir las pizas). Los de sillería requieren el concurso de maestros canteros y ayudantes, lo que aumenta considerablemente el precio. Aemás, existen también los llamados muros de perpiaños, bloques graníticos labrados sólo por una de sus caras (la vista) y que se levantan con argamasa. Entre las piedras más empleadas se encuentran las areniscas y las graníticas; las lajas de pizarra son también habituales.

Los muros de ladrillo son considerablemente más baratos, pero también hay que tener en cuenta dos cosas: son más estrechos, por lo que suele ser necesario levantar más de una hilada (lo que multiplica su precio), y además los ladrillos suelen necesitar revestimientos (a no ser que sean cara vista, más caros) como piedra musgo (lajas de piedra que se pegan sobre el ladrillo y se rejuntean), mortero monocapa o enfoscados. En cuanto a los de bloques de hormigón, pueden ser de bloque gris corriente (que habrá que revestir o pintar) o de bloques prefabricados y coloreados, con texturas que imitan la piedra.

Los muros de piedra se levantan por lo general sin cimentación,
directamente sobre una zanja excavada en el terreno. La base debe ser más ancha, y en ella es mejor emplear piedras no porosas e impermeables. Los muros de ladrillo y bloques deben realizarse sobre una zapata de hormigón, y si son altos es necesario colocar varillas de hierro para reforzarlos. Levantar un muro resistente y estéticamente atractivo no es fácil, y lo mejor es acudir a profesionales competentes; no olvides que en TuManitas encontrarás a los mejores.

Imagen: Omi Stonework.

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