Mosaicos, un revestimiento original para tus superficies

Mosaicos, un revestimiento original para tus superficies

 

Si eres un seguidor de las grandes tendencias o un manitas experto en filigranas, tal vez te hayan encomiado un bello trabajo de muebles que requiere tanta pericia como paciencia: realizar un mosaico.

El mosaico es un tipo de revestimiento que ha estado presente en el hogar de los adinerados desde tiempos inmemoriales: las casas patricias del antiguo imperio romano ya advirtieron de su belleza y sus múltiples posibilidades decorativas. También los jeques árabes, quien no dudaron en incorporarlo a las composiciones ornamentales de palacio.

Pasado el tiempo, un mosáico es accesible a todo el mundo. Bien es cierto que su precio es elevado, entonces, ¿por qué no lo hacemos nosotros mismos?.

Lo que vas a necesitar es:

Definir la superficie sobre la que quieres situarlo (bien sea pared, encimera, mesa, silla…). Ten en cuenta el uso que vas a darle ( interior o exterior).

Tablero hidrófugo, de dimensiones similares a la superficie a revestir.

Teselas de gresite o baldosas viejas partidas. También existe la opción de comprar las piezas ya preparadas. Esta especial es especialmente interesante ya que, para lograr un acabado uniforme, será necesario que todas las piezas cuenten con el mismo grosor. Un resultado de superficie irregular puede resultar desastroso.

Cemento-cola (de colores, si así lo deseamos) y llana para aplicarlo.

Espátula, martillo y trapo.

Manos a la obra!

Comprueba las teselas.  Si son baldosas antiguas, probablemente cuenten con algo de cemento en su parte posterior. Asegúrate de quitarla.  Si por el contrario los tamaños son muy dispares, acaba de romperlas colocándolas dentro de un trapo y golpeando con un martillo.

Mezcla el cemento-cola con agua y extiéndolo sobre la superficie que deseas revestir ayudándote con la llana. Posteriormente, deberás seleccionar las piezas que deseas colocar, teniendo prudencia por lograr un estético y armonioso acabado.

Deja secar durante 24 horas, plazo en el cual no deberás manipular la zona. Transcurrido este tiempo, rellena  juntas con cemento cola restante. Esto aumentará la fijación, le otorgará un acabado uniforme y eviitará que el exceso de impurezas se deposite en los huecos.

Si quieres acabar de rizar el rizo, aplica un barniz que proteja el material y acabe de fijar los elementos a su superficie.

Buen trabajo!

 

¿Quieres presupuestos para un trabajo como este?

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