Montar una casa rural (y III)

Montar una casa rural (y III)

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Cocina casa rural

Terminamos hoy nuestra serie sobre cómo plantearse, a grandes rasgos, la rehabilitación de un inmueble para destinarlo a un negocio de turismo rural. Después de echar un vistazo a los requisitos, las subvenciones y otros aspectos, voy a finalizar estos posts con un repaso a las instalaciones, la decoración y los consejos que os ayudarán a invertir el mínimo posible en vuestra flamante casa rural, sin por ello renunciar a la calidad. Bueno, bonito y barato; y en el futuro, rentable…

Cifras de ocupación

¿Rentable? Ésa es la palabra mágica… Muchos expertos, desafortunadamente, no aconsejan hoy día abrir este tipo de negocios. Tienen mil y una razones para hacerlo: la interminable crisis que vivimos, la proliferación de negocios de turismo rural en cualquier rincón, la poca calidad de algunos establecimientos que ha generado una “leyenda negra” alrededor del sector, la escasa personalidad de otros que hacen que todos parezcan iguales… La cuestión es que las cifras de ocupación hacen que nos tengamos que plantear muy seriamente si de verdad estamos dispuestos a arriesgar. En este campo, contar con el asesoramiento de profesionales es vital.

Rehabilitar por dentro y por fuera

Si contáis con el inmueble (por herencia, por compra reciente, por inversión…)  y éste se ajusta a los requisitos que listamos en el primer post de la serie; si veis factible obtener una subvención (o más de una), y si realmente vuestra casa rural tiene buenos accesos y se encuentra en un lugar especial, entonces puede que merezca la pena “tirarse a la piscina”. Es el momento de rehabilitar la casa por dentro y por fuera, para poder ofrecer un establecimiento distinto y especial a los futuros clientes.

La mezcla manda…

Los toques rústicos son imprescindibles, por supuesto; pero si no queréis que vuestra casa se convierta en un mesón o un parador de los años 70 (¡horror!), os aconsejo encarecidamente que apostéis por la mezcla. Elementos antiguos, artesanales y auténticos, mezclado con piezas retro (están de moda),  colores vivos, piedra natural, acero, cristal y madera. Las vigas en los techos siempre quedan bien, y además existe la posibilidad de colocarlas de poliuretano: desde el suelo no se distinguen de las auténticas… Si los espacios son oscuros no dudéis en pintarlas de blanco, porque también quedan bien. Además de la decoración, es imprescindible renovar las instalaciones de electricidad y fontanería para dar un servicio impecable al cliente. Para ello, recordad que contáis con los servicios de los mejores profesionales en Tumanitas.com.

Reciclar y reciclar

Un buen consejo es, como siempre, reciclar. Unas sillas de enea de lo más corrientes pueden ser la pieza estrella del comedor o de la terraza si las pintamos de verde claro y las combinamos con una mesa antigua, o con una contemporánea de acero y cristal. Los muebles castellanos, pasados de moda, resultan mucho más atractivos pintados de blanco y con colchas y edredones coloridos, étnicos o artesanales. Cualquier trasto viejo que tengáis por casa o encontréis en un rastro (cajas, muebles, grifos, espejos…) puede convertirse en un elemento lleno de encanto, que dará al negocio eso que tanto echamos de menos en el sector: personalidad y diferenciación. Y a partir de ahora… Os dejo solos en esta fascinante “aventura”. ¡Suerte!

 

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