Montar una casa rural (I)

Montar una casa rural (I)

2

Casa rural

Tras disfrutar de las vacaciones de este verano (que yo no sé si vosotros las habréis terminado, pero en mi caso así es), he tenido la oportunidad de comprobar que el auge del turismo rural sigue adelante. Quizá no tanto en nivel de ocupación, pero sí en lo que se refiere a negocios. En muchos de los pueblos por los que he pasado durante estos días se han abierto nuevas casas rurales, a cual más bonita y agradable. Muchos de nosotros hemos pensando alguna vez retirarnos con un negocio similar… A grandes rasgos, ¿sabéis lo que hay que hacer?

De casa a negocio

En un post de hace tiempo ya hablábamos de lo que hay que hacer para rehabilitar una casa rural. Pero en aquel caso, lo que os comentaba estaba relacionado con las reformas e intervenciones necesarias para poner al día cualquier construcción rústica, sobre todo con la idea de utilizarla como primera o segunda vivienda. Hoy vamos a ver lo que se necesita para convertir una casa situada en un bucólico entorno campestre o de montaña, con la idea de convertirla en un negocio de turismo rural.

Requisitos necesarios

Vamos a suponer que ya tenemos la vivienda, bien sea heredada, bien recién comprada para rehabilitar. Ojo: antes de ponernos a hacer obras sin ton ni son, es importante conocer los requisitos comunes que se exigen a los propietarios. De acuerdo con el portal Azrural.com, éstos serían:

  • Arquitectura tradicional y antigüedad mínima.
  • Para alquiler completo, capacidad máxima de 12 a 15 plazas, y, en muchas comunidades, mínima de 4.
  • Disponer de agua potable corriente y electricidad, así cómo de calefacción, en todas las estancias.
  • Superficie mínima de unos 12 m2 para habitaciones dobles y entre 6 y 9 para sencillas.
  • Se fijan límites de camas supletorias según superficie y una altura mínima de techos (incluídas buhardillas).
  • Al menos un cuarto de baño completo con agua caliente y fría por cada 4 ó 6 plazas.
  • Ventilación directa al exterior en las habitaciones.
  • Certificación de la adecuada eliminación de aguas residuales y recogida de basuras.
  • Existencia de teléfono, extintor y botiquín.
  • Mobiliario suficiente y en buen estado de uso y conservación, y cocina completa.
  • Se suele exigir servicio de desayuno y limpieza.
  • Libro de registro de entradas y salidas de huéspedes, y entrega de justificante de pago a los mismos.
  • En algunas comunidades se exige que el propietario esté empadronado en el municipio donde se encuentra el alojamiento.

No sirve cualquiera…

Esto significa que no vale cualquier casa, ni podemos hacer lo que se nos antoje o podríamos exponernos a una denuncia, con las severísimas consecuencias que ello supone. Si realizamos la reforma de acuerdo con estas condiciones (que también son muy prácticas a la hora de comprar la casa, si aún no la tenemos o no la hemos escogido), a continuación podremos dedicar el resto de nuestros esfuerzos a temas como la decoración, el estilo, las subvenciones… Que dejaremos para nuestro próximo post. Y si estáis ya embarcados en esta fascinante aventura, no dejéis de contactar con los profesionales de Tumanitas.com para los trabajos de rehabilitación. ¡Será vuestra mejor decisión!

Foto: Heberlemes.

¿Quieres presupuestos para un trabajo como este?

2 COMENTARIOS

Deja un comentario