Materiales, a examen: Poliuretano

Materiales, a examen: Poliuretano

Nació por un error químico, pero lo cierto es que este material de la construcción ha dado más alegrías que sufrimientos, pese a su involuntario origen. El poliuretano y sus proyectados son la base de muchas operaciones de aislamiento térmico y acústico.

Sus componentes son dos: el poliol y el isocianato. El primero, es un espumante; el segundo, un catalizador. La mezcla de ambos forma el poliuretano, confiriendo al producto una especial densidad y dureza.  Las celdas internas que componen en poliuretano están perfectamente selladas y cerradas, por lo que el material no absorbe el agua – por extensión, no hay problemas de humedad– y, además, supone un perfecto aislante térmico-acústico.

Su aplicación se puede dar en diferentes superficies, siendo las más habituales los techos, debido a sus propiedades para poder soportar las inclemencias meteorológicas. Por si fuera poco,  su aplicación hace de este material uno de los recursos más solicitados en trabajos de aislamiento. El trabajo es simple:

Tras identificar el techo que desea ser tratado, se limpia la superficie de este, dejándolo libre de cualquier sustancia de aislamiento existente, a la par que se eliminan las impurezas.

Posteriormente se rocía el poliuretano, el cual se incrusta en las moléculas que conforman la superficie. Este perfecto agarre hace que sea imposible despegarlo.

Después, se aplica una pintura elastomérica, finalizando el tratamiento.

Si tú también piensas que el poliuretano tiene unas fantásticas propiedades, incorpóralas ya a tu hogar pinchando aquí.

 

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