Historia de la arquitectura: arquitectura islámica

Historia de la arquitectura: arquitectura islámica

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arquitectura islámica

La arquitectura islámica es uno de eso artes que nos remiten, inmediatamente, a lo exótico y lo desconocido. Sin embargo estamos muy equivocados si pensamos de esta manera ya que en nuestro país existen muchos ejemplos de las construcciones de este tipo. La mayor parte de ellas fueron construidas durante la Edad Media en el periodo histórico en que la Península Ibérica estuvo bajo dominio musulmán.
Aunque las poblaciones islámicas de esta época se caracterizaron por su gran afán constructivo e ingeniero y crearon todo tipo de edificios e instalaciones sus obras arquitectónicas más representativas son las mezquitas y los palacios. A continuación pasamos a comentar la primera tipología.

Mezquitas

La cultura islámica, en general, se encuentra fuertemente influenciada por su religión. De esta forma no resulta sorprendente que las mezquitas fueran unos de sus edificios más emblemáticos. Las mezquitas constituyen una tipología arquitectónica fácilmente distinguible.

A lo largo de los siglos las mezquitas han ido evolucionando y existen diversos tipos de ellas. Sin embargo durante todos estos miles de años han sabido mantener su esquema básico. Existen tres aspectos muy importantes que aparecen en todas las mezquitas. El primero de ellos es el muro de la quibla. Como casi todas las personas saben el culto musulmán exige a sus fieles que recen mirando hacia La Meca. De esta forma el muro de la quibla es aquel que marca la orientación de dicho punto sagrado y los musulmanes se arrodillan frente a él para rezar estando seguros, de esta manera, que su orientación es la correcta.

Este muro es el que genera el segundo aspecto fundamental con el que toda mezquita debe contar: la sala de oraciones. Se trata de una gran sala en la que los fieles se reúnen para rezar. El sentimiento de hermandad en este contexto es muy importante por lo que se pretende que los elementos sustentantes sean los mínimos posibles para que no interfieran en la visión de los fieles.

El último elemento importante presente en todas las mezquitas es el patio. El patio es un espacio abierto en el exterior de la sala de oraciones. En el patio suele haber una fuente en la que los fieles pueden realizar sus abluciones sagradas antes de entrar a la mezquita a rezar.

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