Tags Posts tagged with "mortero"

mortero

Cuando queremos volver a solar el pavimento de un piso bajo o antiguo, a menudo nos encontramos con que está tan deteriorado que no basta con verter una capa de mortero autonivelante para dejarlo perfectamente liso. Con estos productos se obtienen capas con un espesor máximo de 3 cm, y en la mayor parte de las ocasiones necesitaremos obtener una superficie que tenga un grosor de entre 8 y 10 cm. Una buena solución es nivelar la superficie con hormigón, y a continuación colocar un suelo de baldosas mediante la técnica denominada “en seco”. Lo primero que hay que hacer es picar el suelo hasta una profundidad de entre 8 y 10 cm, en relación al límite máximo de la puerta. Después hay que verter el hormigón, para lo cual habrá que colocar en el piso unas cuñas de madera que nos ayudarán posteriormente a nivelar la superficie; estas cuñas, talladas en punta, se introducen en el suelo con un mazo o martillo. Deben tener una separación ligeramente menor a la de la regla de metal que se vaya a emplear para la nivelación. El hormigón se vierte directamente sobre el suelo; su consistencia no debe ser ni muy líquida ni muy compacta (proporciones: 5 sacos de arena y 7 de gravilla para 35 kg de cemento y 17,5 l de agua). El primer paso es verter una “fila” de hormigón entre las cuñas; deberá tener unos 25 cm de ancho. Esta hilera se nivela con la regla colocada sobre las cuñas, y se alisan los lados con una paleta, dejándolos ligeramente inclinados. Cuando las distintas filas empiecen a fraguar, hay que rellenar los espacios que quedan entre ellas, quitando las cuñas. Al final, para acabar de rastrelar toda la superficie, colocaremos unos listones de 3 cm de sección en el perímetro de la solera (que se mantendrán en su sitio con el mortero a medio fraguar), sobre los que deslizaremos la reglar con un movimiento de vaivén para igualar todo el lecho de hormigón. El siguiente paso es colocar las baldosas. Para ello, la solera debe estar perfectamente seca; habrá que esperar unas tres semanas. Sobre el hormigón fraguado y humedecido, se vierte el mortero en polvo; esta capa se nivela deslizando sobre ella la regla, empleando como base los listones que dejamos cuando nivelamos el hormigón. Cuando el mortero esté bien extendido, hay que preparar una masa mezclando 10 sacos de arena y un saco de cemento de 35 kg; a continuación, se vierte agua suficiente como para obtener una mezcla espumosa. Se vierte sobre el mortero en zonas de 1 x 0,60 m y se alisa con la paleta. El paso siguiente es mojar las baldosas (si el fabricante lo recomienda). Hay que golpearlas ligeramente con un mazo de caucho para que asienten bien y después volverlas a asentar, esta vez con el mismo mazo y un listón mártir de madera dura. Antes de pisar sobre el suelo, hay que esperar por lo menos un día; no hay que olvidarse, mientras se están poniendo las baldosas, de controlar su alineación con una regla cada dos filas colocadas.

cementp pulidoLos suelos de cemento pulido no son una novedad de los últimos años, aunque es cierto que las tendencias decorativas actuales, basadas en espacios de estética industrial (como los famosos lofts), han vuelto a poner de actualidad este tipo de pavimentos. Aunque principalmente los suelos de cemento se emplean para espacios como garajes, almacenes o pistas de exterior, también pueden integrarse perfectamente en interiores, e incluso emplearse como revestimiento para paredes. La técnica clásica del cemento pulido consiste en enrasar la superficie del pavimento aplicando una capa de mortero, sobre la que se espolvorean pigmentos en polvo mientras está fresco (para darle color) y un preparado a base de cuarzo y otros aditivos al que posteriormente se le somete a un pulimentado con una máquina llamada fratasadora o, más comúnmente, “helicóptero”. Este proceso lo llevan a cabo profesionales especializados, ya que tender el cemento y pulirlo son trabajos muy complicados que requieren de la intervención de especialistas. Para proteger el suelo y conservarlo en buen estado durante más tiempo existen resinas y ceras específicas que, además, le aportan más brillo. Aparte de este procedimiento, actualmente existen nuevos materiales que proporcionan acabados estupendos con gran variedad de opciones para elegir.

Uno de ellos es el llamado Microcemento Alisado, un producto que puede darse en paredes y techos, pero que también sirve para revestir superficies como encimeras de cocina o muebles de obra. Se trata de una capa cerámica de entre 1 y 2 m de espesor, que, entre otras ventajas, permite ser aplicado sobre materiales ya existentes, como cerámica o azulejos. Esto aminora considerablemente el tiempo de trabajo y las obras de renovación de los espacios; a pesar de tratarse de un acabado bastante caro (sale por unos 70 €/2), la reducción de la mano de obra y el tiempo de trabajo hacen que sea una buena alternativa a considerar. Si está buscando profesionales instaladores de Cemento Pulido no dude en pedir presupuesto gratuito en TuManitas

Otra buena opción es el llamado Microbetón, un revestimiento cementicio de entre 2-3 m de espesor que proporciona un acabado similar al del hormigón alisado a mano de manera artesanal. Este pavimento no precisa de juntas ni requiere levantar el suelo existente, y está disponible en 20 colores. Y para aquéllos que quieran un suelo con la calidad y el mismo aspecto que los de cemento pulido, pero no les interese “mancharse las manos” ni recurrir a profesionales especializados, pueden colocar en su vivienda un laminado que imite estos pavimentos; por ejemplo, la firma Quick-Step dispone de unas losetas que imitan el acabado de las baldosas de cemento australiano pulimentado.

Para obtener buenos resultados en las obras de rehabilitación, reformas y manten¡miento de los edificios y las estructuras, es fundamental utilizar materiales que ofrezcan garantías de durabilidad y resistencia, proporcionando un estado inalterable con el paso del tiempo. Pero a la vez, también es importante que dichos materiales sean sencillos y rápidos de utilizar, lo que rentabiliza considerablemente los trabajos, al ahorrarse mucho tiempo en su realización. La firma Sika, una de las más importantes en el desarrollo de productos para la construcción y las reformas, acaba de sacar al mercado varias novedades en materia de aditivos para mortero, imprimaciones y adhesivos y refuerzos, entre otros. El primero de los productos a destacar es el aditivo de color SIKA MaxMix Color, un colorante para añadir al cemento que se presenta en forma líquida y en concentrado. Se puede utilizar para colorear la argamasa de unión entre ladrillos, para colocar pavimentos, para revestimientos y para lechadas. Su mayor ventaja es que resulta mucho más fácil de utilizar que los aditivos en polvo debido a su sencillo sistema de dosificación. Se presenta en colores negro, amarillo, rojo y marrón; un envase de 1 l equivale a uno de 5 l de colorante estándar. Otro material muy interesante es el mortero de reparación SIKA Monotop-412S, que puede aplicarse de manera manual o por proyección. Está pensado para trabajos de reparación de hormigón: desconchados, deterioros, fisuras o refuerzos estructurales. Puede aplicarse con un espesor de capa de hasta 50 mm; al estar reforzado con fibras, las reparaciones nunca se fisuran. Además, aporta una estupenda adherencia sin necesidad de emplear puentes de unión. Los revestimientos protectores amplían su gama con Sikalastic-490 T. Se trata de una membrana líquida impermeable y monocomponente a base de poliuretano, que deja sobre las superficies una película transparente, brillante, duradera y con una óptima resistencia a la intemperie. Muy adecuada para la impermeabilización de pavimentos de terrazas, balcones, patios, invernaderos… El resultado tras su aplicación será el de una superficie resistente a las heladas, la lluvia ácida y el CO2. Para facilitar el agarre de esta membrana sobre suelos de cerámica, es aconsejable aplicar primero sobre el pavimento la imprimación SIKA Primer-490T para superficies vidriadas y vitrificadas. Por último, una novedad en materia de adhesivos y refuerzos: SIKABond Q-300, un adhesivo estructural de dos componentes y secado rápido. Su característica más destacable es su versatilidad: se puede emplear con acero, hormigón, acero inoxidable (no cromado), aluminio, cobre, ladrillos, madera, cerámica y PVC. Presenta una adherencia muy rápida, fuerte resistencia al paso del tiempo, no lleva disolventes ni desprende vapores tóxicos, amortigua las vibraciones, se puede utilizar a bajas temperaturas y no se descuelga (por ejemplo, cuando se emplea en techos).