Tags Posts tagged with "mantenimiento hogar"

mantenimiento hogar

Las humedades son un verdadero problema en una casa. Además de ser muy perjudiciales para la salud, sobre todo para personas asmáticas, son un punto de deterioro que estropea por completo tu decoración. Es importante mantener la casa libre de humedades, ya que muchas veces también infectan el ambiente con moho, algo nada bueno. Eliminarlas no siempre es fácil, pero te vamos a dar unos consejitos.humedad

En primer lugar tienes que saber el porqué de esa humedad. Observa las paredes y averigua si hay alguna tubería en contacto con ella. Si es así, tendrás que arreglarla, ya que el problema irá a más. Si es por otra razón, como que tu casa está mal aislada toma precauciones y soluciona las fugas. Por ejemplo, cambia las ventanas por unas que mantengan el agua lejos del interior de tu hogar. Si vives en una zona muy húmeda, la mejor elección es ventanas con rotura de puente térmico.

Una vez localizado el problema debes tomar dos rumbos, si tu mancha tiene moho, la explicación está a continuación. El moho hay que eliminarlo por completo, es muy perjudicial. Para erradicar los hongos, utiliza lejía o agua oxigenada, frota la zona con un cepillo o un trapo hasta hacerlo desaparecer. Después deja que seque bien la pared.

Ahora hay que tomar medidas para que esto no vuelva a ocurrir. Te serán necesarios una serie de productos. Primeramente aplica pintura de clorocaucho, es muy utilizada en el recubrimiento de piscinas. Te garantizamos que es una elección muy acertada. Dale una buena mano y deja secar otra vez. Finalmente sólo te quedará pintar la pared del color que quieras.

Si la mancha no presenta moho, la solución es más sencilla todavía. Primero deshazte de la pintura descascarillada. Puedes hacerlo con las manos o con una paleta para ayudarte. Una vez limpiado la zona, tan sólo tendrás que aplicar la pintura. Pero ¡ojo! Debes comprarla antihumedad, así te asegurarás de que no se repita el problema.

 

0

vinoCuando compramos nuestro primer sofá, lo cuidamos y mimamos como a un bebé. ¡No comas en el salón!, ¡llévate ese café que vas a salpicar!, ¡ese perro, que baje ahora mismo!…Hacemos todo lo posible para que se mantenga impoluto. Sin embargo, la causa ya estaba perdida antes de empezar. En el fondo, sabemos que nuestros esfuerzos son en vano. Las cosas diarias se usan, se estropean y se manchan…es ley de vida. Sin embargo, nosotros proseguimos con nuestra cruzada contra la suciedad. Cuando la primera mancha deshonra nuestro caro mueble, montamos un numerito, parece que el mundo se nos viene encima. Frotamos con rabia hasta hacerla desaparecer. Sin embargo un día miramos nuestro sofá, y dos o tres manchillas cubren el tapiz, entonces ya lo damos por perdido y retomamos nuestras enraizadas costumbres. Pasado el tiempo observamos el triste mueble, ya no es lo que era, y rememoramos con tristeza nuestros bienintencionados propósitos. Pero, ¡no todo está perdido!, toma nota de estos consejos para que tu sofá vuelva a renacer de sus cenizas como ave fénix.

Analiza las manchas

Tendrás que ponerte en modo detective, ya que cada mancha necesita un método para ser limpiada. Obsérvalas y deduce que puede ser lo que propicio el desastre. Muchas manchas o suciedad del polvo que se adhiere se pueden quitar simplemente con un trapito húmedo, si no sale echa una gotita de ese lavavajillas verde, su eficacia está más que demostrada.

Así frotaba, así, así…

Una vez sepas que técnica utilizar, haz una muestra en una zona poco visible de tu sofá. Aplica un poquito del brebaje y observa si daña la tela, si no pasa nada, ya puedes empezar a frotar.

Café. La mejor manera de retirarla es limpiarla justo después de que haya ocurrido. Sin embargo, si ya lleva un tiempo ahí, tenemos un truquillo infalible. Mezcla yema de huevo, glicerina y agua tibia, frota con un paño y deja secar. Después dale otra vez, pero sólo con agua.

Chocolate. Primero rasca con cuidado para quitar el exceso que sobresale. Luego mezcla un poco de agua, amoniaco y agua oxigenada.

Sangre y vino tinto. Sin duda, es la más difícil de eliminar pero el bicarbonato de sodio hace verdaderas maravillas. Mezcla dos partes de agua y una de este producto, frota ligeramente y enjuaga con agua fría en un paño.