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La cocina es uno de los lugares mas difíciles de ordenar de la casa, ya sea por la cantidad de cosas o por la variedad de las mismas, que tenemos que almacenar, desde los alimentos perecibles y no perecibles hasta las vajillas, ollas y utensilios de cocina, siendo uno de los mayores inconvenientes el espacio requerido. Cuando necesitamos algún ingrediente o utensilio este se hace invisible ante tantos objetos a nuestra vista, pero ante tal disyuntiva, hemos encontrado soluciones.

Ahora te mostraremos nueves ideas que puedes replicar en tu cocina para que sea organizada, funcional y sobre todo te de la libertad de encontrar lo que buscas cuando lo necesites.

cocina

  1. Almacenaje de alimentos perecibles. Los ingredientes que no puedes colocar en tu congeladora ahora ya tienen un buen lugar de almacenaje, y siempre fácil de tomar. En las imágenes 1 y 2 observamos dos diferentes maneras de crear un lugar especial para tubérculos, legumbre, verduras, etc.
  2. Almacenaje de alimentos no perecibles y especias. Como puedes observar en la imágenes, desde la 3 hasta la 6, mostramos diferentes muebles de cocina, con ingeniosas soluciones para que puedas guardar todo lo que no cabía antes en ella, una forma de crear una mayor capacidad de almacenaje es la utilización de bandejas o compartimientos desplegables, así podrás llenar totalmente el espacio y tendrás la maniobrabilidad necesaria para encontrar lo que buscas.
  3. Muebles extraibles. Reiteramos este tipo de muebles porque permiten que puedas guardan una mayor cantidad de utensilios de cocina, llámese ollas, vajillas y demás, aprovechando la máxima utilización del espacio, ya que los compartimientos salen completamente del mobiliario, así tendrás acceso ha lugares donde antes creías que eran más que pequeños. Presentamos un ejemplo muy ilustrativo en la imagen 8.
  4. Muebles multipropositos. Esta es una opción interesante para cocinas de tamaño pequeño, por ejemplo tenemos en la imagen 7, un banco que a la vez se convierte en una funcional escalera para que puedas alcanzar los compartimientos altos de tus muebles de cocina y ademas tenemos en la imagen 9 una mesa de picar despegable, que también se puede usar como una mesa adicional.

Todas estas prácticas opciones se pueden acoplar al tamaño y diseño de tu cocina, con muebles hechos a medida o adaptando los ya existentes.

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Cocina casa rural

Terminamos hoy nuestra serie sobre cómo plantearse, a grandes rasgos, la rehabilitación de un inmueble para destinarlo a un negocio de turismo rural. Después de echar un vistazo a los requisitos, las subvenciones y otros aspectos, voy a finalizar estos posts con un repaso a las instalaciones, la decoración y los consejos que os ayudarán a invertir el mínimo posible en vuestra flamante casa rural, sin por ello renunciar a la calidad. Bueno, bonito y barato; y en el futuro, rentable…

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A los profesionales del ramo, poco les voy a contar acerca de cómo hacer su trabajo; es decir, cómo instalar las tuberías de suministro y circulación de agua caliente sanitaria (ACS) por la vivienda. Pero sí hay muchos particulares a quienes les interesa saber cómo se debe hacer este tipo de instalaciones, y desde luego estoy convencida de que es algo que todos deberíamos conocer si vamos a hacer una reforma en la red de fontanería de nuestra casa. Si sabemos cómo debe ir la instalación de forma general, podremos comprobar los trabajos antes de que se tapen las rozas y evitar así futuros problemas.

Como hemos mencionado en otras ocasiones, los tubos por los que circula el agua potable pueden ser de cobre o de materiales plásticos. Cuando las tuberías de la instalación discurren paralelas, las de agua caliente deben ir siempre por encima de las de agua fría; y para que el calor no afecte a ésta, la separación entre los circuitos debe ser de por lo menos 4 centímetros.

Las tuberías y los dispositivos que las anclan a la pared deben contar con sistemas dilatadores para que los materiales no se vean afectados por los movimientos, expansiones y contracciones que provocan los cambios de temperatura. También se aconseja instalar dilatadores en los tramos rectos. Adenás, si nuestro sistema funciona con un termo eléctrico, éste deberá disponer de un sistema anti-gérmenes.

Para finalizar, si en nuestra vivienda en tramo de la red que llega hasta el punto de consumo más alejado de la caldera o termo alcanza o supera los quince metros, entonces será obligatorio instalar también una red de tuberías de retorno.

Imagen / Jcheng.

Los hidrocarburos (más conocidos como plásticos, aunque en realidad ése no es su nombre) están entrando con mucha fuerza en el campo de los materiales para fontanería, debido a que son baratos, rápidos de colocar y no requieren soldadura. En el blog de TuManitas hemos hablado en alguna ocasión sobre estos interesantes materiales aplicados a redes de agua caliente y fría para las viviendas. En el post de hoy nos centraremos en los tubos llamados multicapa, que se utilizan fundamentalmente en instalaciones de calefacción por agua caliente y que, hoy por hoy, son una de las mejores opciones.

Las instalaciones de calefacción se han realizado a lo largo de los años con muchos materiales. Hoy día, el hierro y el plomo ya no se instalan; el primero, por ser caro, pesado y difícil de ensamblar; y el segundo por su toxicidad. El cobre ha sido la opción más escogida hasta hace muy poco, y todavía se utiliza en muchas viviendas. Pero la llegada de los tubos multicapa ha revolucionado el campo de las instalaciones de calefacción, y son muchos los profesionales que instalan redes con tubos de este tipo.

Como podéis ver en la imagen, el tubo está formada por distintas capas: un «alma» de aluminio que garantiza el mismo espesor en la tubería, en cualquier sección; una capa interna de polietileno, que aporta protección y uniformidad al tubo, y otra externa de polietileno reticulado, un material excepcional que es capaz de resistir temperaturas de hasta 65º C. Las ventajas de este material son muchas: es barato, ligero (pueden transportarse grandes cantidades por poco precio), fácil de cortar y unir (no precisa de soldadura), y aporta una estanqueidad total en las uniones. Hoy día la mayor parte de los instaladores está colocando y recomendando tubos multicapa en las viviendas y edificios.

Una alternativa a considerar en la reforma de nuestras viviendas, sobre todo teniendo en cuenta que el invierno no está tan lejos y quizás sea el momento de plantearse una reforma que incluya la calefacción. ¡Y no olvidéis pedir presupuesto a nuestros manitas, que os ofrecerán los precios más ajustados y las mayores garantías de toda la Red!

Imagen / Instalsabater.

El mercado de los accesorios para instalaciones de fontanería evoluciona a una rapidez increíble. De las antiguas tuberías de plomo (y hace aún más tiempo, de hierro), que actualmente están prohibidas por la toxicidad inherente a este material, se pasó a las piezas de cobre recocido que todavía se colocan en muchas viviendas. Pero el futuro es sin duda de los materiales plásticos: polipropileno (PP) y polibutileno (PB). Multicapa, reticulado, ecológicos… Los materiales son de distintos tipos pero todos ellos tienen estupendas ventajas, como su sencillez de instalación, su nula toxicidad y su inapreciable impacto medioambiental.

Dentro de este sector, acaba de empezar a comercializarse en España un sistema llamado Plomyclick, de la mano del Grupo Plomyplas. Está formado por tuberías plásticas unión rápida fabricado íntegramente en PPSU, que permite ahorrarse hasta un 80% en tiempo de montaje y un 50% en stocks de accesorios. Este producto ha sido diseñado y fabricado para atender las demandas más exigentes del sector de instaladores de ACS y calefacción.

La rapidez de realización de los trabajos es su mayor baza: sólo hay que cortar el tubo, biselar el borde a introducir en el accesorio y empujar el extremo, hasta que se pueda distinguir a través del indicador visual del accesorio. Esta unión es totalmente segura, resistente y garantiza la inexistencia de fugas; las tuberías soportan hasta 95ºC de temperatura del agua. No cabe duda de que este producto está llamado a ser una revolución en instalaciones de fontanería, ya que los profesionales podrán ir olvidándose de llevar herramientas complejas o realizar soldaduras. Además, otra ventaja de este sistema es que permite instalar las tuberías entre tabiques de bajo espesor.

Más información / PlomyPlas.

Sistema de aire acondicionado Super Daisekai, de Toshiba
Sistema de climatización Super Daisekai, de Toshiba

Un año más, y sobre todo los que vivimos en ciudades donde en verano el calor aprieta a fondo, nos planteamos instalar un buen sistema de aire acondicionado en nuestras viviendas. Cuando llegan esos días en los que no se puede salir de casa hasta las nueve de la noche, pensamos de nuevo: «¿por qué no lo hice el año pasado?» Pues bien, es posible que ahora sea el momento de hacer la inversión. El hecho de que nos encontremos en una situación de crisis puede jugar, en este caso, a nuestro favor: los establecimientos y firmas que distribuyen los aparatos han bajado los precios y ofrecen muchas facilidades para incentivar la compra. Y desde luego, no hay que olvidar acudir siempre a un buen profesional para que nos instale el aparato (la mayoría de los establecimientos disponen de este servicio).

Hay varios tipos de sistemas de climatización, cada uno con sus características, ventajas e inconvenientes:

  • Compacto de ventana: son aparatos que integran todas las partes funcionales del sistema, y que se instalan en un hueco en la fachada o en una ventana. Se colocan sobre todo en edificios donde no se permite la instalación de unidades condensadoras en las fachadas, y para estancias donde sea necesario aportar ventilación (renuevan el aire viciado). Una de sus desventajas es que hacen algo de ruido.
  • Unidades portátiles: de tipo split o monobloc, son adecuados para esas viviendas donde no queramos meternos en obras de instalación ni gastarnos mucho dinero (por ejemplo, casas de alquiler). Sencillos de colocar, se pueden trasladar, aunque resultan ruidosos.
  • Bomba de calor: para mi gusto se trata del sistema más completo, ya que también hace las funciones de calefacción en invierno. Sus desventajas son que reseca mucho el ambiente, precisa de módulo exterior y no permite la regulación de temperatura por habitaciones.
  • Split: son los aparatos más utilizados actualmente. Constan de dos unidades: exterior e interior, comunicadas por un tubo. Sirven para todo tipo de viviendas, apenas hacen ruido y mejoran la calidad del aire; eso sí, su instalación es complicada y pesan bastante, por lo que se han de colocar en tabiques resistentes .
  • Multi-split: similares a los anteriores, la diferencia es que una unidad exterior alimenta a varias interiores (entre 2 y 5). Éstas pueden ser de tipo mural, suelo-techo, casette (fan-coils) o mixtas. Es un buen sistema para viviendas de 100 m2 en adelante, y para quien quiera regular la temperatura de las estancias de manera individual.

 

Sea cual sea el sistema de que escojamos, es muy importante adquirir un aparato homologado y con las garantías debidas, aunque tengamos que pagar un poco más. Es el momento de relegar el viejo ventilador al cuarto de los trastos; la climatización aporta un confort necesario, y es una inversión que, seguramente, agradeceremos en el futuro.

Las instalaciones eléctricas son uno de los campos, dentro de las reformas, con los que más cuidado se ha de tener en materia de seguridad. La homologación de todos los componentes y su instalación por parte de profesionales debidamente acreditados son fundamentales para evitar cualquier tipo de problema o accidente. Dentro de los distintos tipos de instalaciones que pueden realizarse en una vivienda, nos encontramos con que cada vez es más común tener que tender redes en tabiquería hueca (tipo Pladur), ya que este tipo de paredes son muy habituales en las viviendas nuevas por ser baratas, ligeras, aislantes y rápidas de instalar.

Colocar interruptores y enchufes en este tipo de tabiques no es complicado; además, nos ahorramos el trabajo de hacer rozas, ya que basta con una simple sierra circular o de corona para abrir los agujeros por los que introducir las mangueras. Los perfiles de metal que sirven como estructura para sostener las paredes están pretaladrados, para poder pasar a su través las canalizaciones. Eso sí; el material debe ser específico para este tipo de obra. Por ejemplo, la firma Simón dispone de una serie de cajas de empotrar para tabiquería hueca que últimamente ha ampliado con cajas de 3 y 4 elementos, sumadas a las ya existentes de 2 y 1. Para facilitar la colocación de las cajas, se comercializa también una plantilla especial que convierte la instalación en un trabajo de lo más limpio y rápido.

Las cajas cuentan con 4 entradas de tubo de hasta 25 mm de diámetro, que además posibilitan la inserción del tubo o manguera en posición recta o acodada; llevan un diseño especial que impide que las cajas se muevan una vez instaladas, además de un tetón en su parte posterior que señala el punto exacto del tabique en el que se ha de situar la broca (a la hora de practicar el agujero con la sierra de corona), y cuentan con un aro exterior extraplano que sirve para corregir y adecuar la distancia entre el marco y la pared, evitando problemas si la superficie de ésta es irregular.

Y para aquéllos que no quieran taladrar o perforar las paredes, la misma firma dispone de instalaciones de superficie a base de cajas y canaletas o tubos, como las de la serie Simon Aqua, cuya estética está inspirada en el estilo de los más modernos lofts. Atractivas, fáciles de colocar y accesibles sin obras para cualquier reparación.

Más información: www.simon.es

Los sistemas de agua caliente y calefacción de las viviendas pueden ser de varios tipos, pero actualmente lo más corriente es que funcionen conectados a algún tipo de caldera. Básicamente se dividen en dos tipos: de circuito estanco y de tiro natural. Las primeras toman aire del exterior para generar la combustión a través de los conductos de la vivienda, y expulsan al exterior los productos de desecho resultantes. Las que funcionan a gas natural y propano suelen ser de tipo mural (para colgar en la pared) y mixtas; esto significa que generan calor para la calefacción y el circuito de ACS. Las calderas con tiro natural están prácticamente en desuso; toman el aire de la propia vivienda y sacan por el tiro de la chimenea los productos de desecho de la combustión. En cuanto al combustible que empleen las calderas, puede tratarse de gas natural, gasóleo o propano. La caldera emplea este combustible para ponerse en marcha y calentar el agua, para luego bombearla hacia las tuberías de calefacción y agua. El gasóleo y el propano precisan de depósitos para almacenarse. Las ventajas de instalar calderas a base de estos combustibles son que el combustible es más barato, hay menos riesgo de deflagración y las calderas en sí son más duraderas; por otra parte, son más ruidosas que las de gas, desprenden olor y su mantenimiento es más caro. En cuanto a las que funcionan con gas natural, resultan más baratas, hacen poco ruido, su mantenimiento es sencillo y económico, son más cómodas y no hay que almacenar el combustible en ningún depósito, ya que viene canalizado (excepto en algunas zonas). Su mayor inconveniente es que necesitan rejillas de ventilación, por lo que en aquella zona donde estén situadas entrará aire frío; además, en el caso del gas natural, aunque no se utilice el servicio hay que pagar un gasto fijo por el contador y la instalación de la red. La elección de un tipo u otro dependerá de nuestras necesidades y las condiciones de nuestra vivienda.  

Ahorrar agua es una prioridad hoy en día para cualquier persona mínimamente concienciada con el medio ambiente. El gasto de agua en los países desarrollados es escandaloso si tenemos en cuenta la escasez de este elemento que se produce en aquellos lugares donde las sequías son una constante. En España, el gasto medio de agua por persona y día es actualmente de 166 litros entre usos domésticos y municipales, mientras que en cada piso se gasta una media de 291 litros diarios. Y las cifras se disparan ya si hablamos de viviendas unifamiliares: 633 litros de agua al día. Estas cifras deben hacernos reflexionar seriamente, teniendo en cuanta que, además, existen formas muy fáciles y cómodas de ahorrar agua sin tener que renunciar a ninguna comodidad. Los dispositivos especiales para el ahorro en el baño son muy adecuados para ello. Su instalación, además de constituir una medida ecológica, nos permitirá ahorrar dinero en la factura anual del agua. Dichos dispositivos se colocan en las griferías, sanitarios y latiguillos y, en algunos casos, sustituyen directamente a los sistemas o los sanitarios. Los temporizadores de agua permiten graduar la temperatura a la que sale ésta; no hay que esperar a que se caliente para emplearla, por lo que no tendremos que dejar correr el chorro hasta que salga a nuestro gusto. También existen grifos ecológicos con tres posiciones de apertura; la posición media reduce el caudal al 50% del máximo. Por otra parte están los conocidos perlizadores o rompechorros, unos accesorios que se enroscan directamente a la boca de los grifos y, como su nombre indica, rompen el chorro de agua y consiguen que ésta salga con mucha presión, mezclada con partículas de aire. La cantidad de agua es menor, pero la sensación es similar. También existen duchas cuyos cabezales regulan la cantidad y el tipo de chorro de agua que queremos obtener. Más desconocidos son los interruptores de caudal giratorio y los limitadores de salida. Los primeros son unos accesorios que sirven para parar el chorro de agua de la ducha sin tener que reajustar luego la temperatura; se colocan entre el cabezal y el manguito. Los segundos se intercalan en el mismo lugar o en el latiguillo del grifo, y limitan la salida de agua (los hay de varios niveles). EL WC es, por otra parte, uno de los sanitarios que más agua limpia consume; hay modelos de bajo consumo que sólo emplean 2,3 l de agua en cada descarga, un 62% menos que los de tipo estándar. Para colocar dentro de la cisterna existen los llamados retenedores de descarga, unos contrapesos metálicos que cierran automáticamente la salida del agua; se fijan al eje central del sistema. Todos estos dispositivos pueden encontrarse en almacenes de fontanería y centros de bricolaje, pero también a través de la empresa RST-Tehsa (www.tehsa.com)  

Ampliar la instalación eléctrica de la vivienda es algo que todo el mundo se ve obligado a hacer en alguna ocasión. Bien porque queremos destinar un rincón a centro de trabajo (con lo que necesitaremos tomas para el ordenador, los altavoces, el router…), bien porque estemos pensando en poner más puntos de luz en forma de lámparas de pie o de mesa, a veces da la sensación de que nunca se tienen suficientes enchufes. En estos casos hay dos opciones: realizar una instalación empotrada mediante rozas practicadas en la pared (en estos casos, la mejor opción es acudir a un profesional, que hará el montaje de manera limpia, rápida y segura), o tender los cables introducidos en canaletas superficiales. Las canaletas puede colocarlas cualquier aficionado al bricolaje con algunos conocimientos básicos de electricidad; a continuación explicamos cómo se hace. Lo primero y fundamental, como en cualquier intervención en la red eléctrica, es desconectar el interruptor general del cuadro de distribución. Si hay más gente en la vivienda, no está de más poner en él una nota pidiendo que no lo vuelvan a conectar mientras se trabaja. A continuación hay que medir el recorrido del cable para saber cuántos tramos de canaleta necesitamos. Las canaletas pueden ser autoadhesivas (más fáciles de poner, pero más proclives a despegarse) o atornilladas (las más seguras). Para colocar estas últimas, hay que taladrar la base y atornillarlas a la pared (normalmente sobre el rodapié), introduciendo antes tacos de expansión. Los cables se sacan de una caja de registro o del enchufe más próximo; las conexiones a los cables de fase, neutro y tierra han de hacerse siempre con regletas o clemas. Dichos cables se pasan después por la canaleta hacia el punto donde vayamos a poner las nuevas cajas de enchufe.Estas cajas también se colocan de manera superficial, sin necesidad de agujerear la pared. Para ponerlas, se separa la tapa de la base, se presenta ésta en su sitio y se marcan los puntos donde irán los tornillos. Después se procede a taladrar los agujeros e introducir en ellos los tacos. Se introducen los cables en el enchufe y se fijan con las pinzas específicas para después sacar el cable por la parte inferior de la base, que se atornillará por fin a la pared. Lo último que hay que hacer es poner la tapa o embellecedor, sujetándola con tacos y tornillos.