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Al pasar de los años almacenamos diferentes tipos de mobiliario, ya seas por el desgaste, la antigüedad o simplemente porque perdió su uso, dentro de estos objetos encontramos también puertas de diferentes acabados y colores, es por lo cual ahora te traemos nuevas ideas para que le des uso a esas puertas, dándole una segunda vida, permitiéndote crear objetos útiles, vistoso y decorativos.

doorIdeas para reciclar puertas:

  • Mueble multipropósito. Gracias a parte de un mesa y otras tablas puedes tener un bonito mueble, con estilo vintage.
  • Mesa de comedor. Para esas puertas que tienen bonitos acabados, que mejor opción que mantener los mismos mediante las colocación de una plancha de vidrio encima, así podrás apreciar los detalles de la madera y tener uniformidad en ella.
  • Esquinero. Tan solo basta cortar por la mitad la puerta y colocar divisiones para que tengas un practico esquinero.
  • Repisa. Aprovechando parte de la estructura y con unas tablas mas puedes crear un estante peculiar,
  • Creando espacios. Si te hace falta espacio en la cocina, esta es una opción muy recomendable, ya que con esta puerta con vidrio podrás tener un lugar donde colocar las ollas y muchas otras cosas, también puedes usar la misma idea con una puerta completa de madera.
  • Colgador y marco para fotografías. Esta es otra interesante idea para las puertas con vidrio, ya que no solo te servirá como colgador sino que podrás incluir recuerdos familiares y sera vistoso en diferentes áreas de la casa, ya sea en el recibidor o en un dormitorio.
  • Mesa de patio. Con un estilo rustico muy bohemio, esta idea nos permite contar con una mesa que esta suspendida en el aire, aunque también la podemos implementar con patas.
  • Lugar de descanso. Ya sea en la terraza o el jardín, esta opción nos permite tener un momento relajante gracias al vaivén producido al estar suspendido en el aire y sujetado con cadenas que le brindan firmeza.
  • Como pizarra. Tal solo necesitaras pintura para pizarra y estará lista para usarse tanto en el cuarto de juegos como en la oficina.

Recuerda que puedes crear diferentes acabados con un poco de pintura e imaginación.

 

 

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armarios de cocina

Pensar en la renovación de los armarios de cocina requiere varios factores a considerar como por ejemplo, el diseño y el material en el que están hechos. También que encaje con el estilo de tu cocina y que otorgue la funcionalidad necesaria para la comodidad de este espacio. Por todas estas razones, se hace imprescindible realizar una planificación previa al diseño y montaje de los armarios de cocina.

¡Ellos sí que sabían...!
¡Ellos sí que sabían...!

Los buenos carpinteros saben que conseguir una unión bonita, discreta y resistente en madera o materiales derivados no es nada fácil. No pretendemos que te transformes inmediatamente en un profesional después de leer este post, pero sí que conozcas unos pequeños trucos y consejos para lograr que tus trabajos de bricolaje en madera te vayan quedando cada vez mejor. Y ya lo sabes: para trabajos importantes y perfectos, los profesionales de TuManitas están siempre a tu alcance a través de nuestra web.

Colas de milano

Son el ensamblaje por excelencia, por ejemplo, en los frontales de los cajones.  Los hay de dos tipos: vistos y ocultos. Los vistos se hacen serrando totalmente las formas trapezoidales (como las colas de los milanos) que se encajan entre sí; para hacer una unión de cola de milano oculta, hay que vaciar  la madera, de manera que la parte que queda a la vista no muestre las testas de las colas de milano de las tablas. Estas uniones se hacen con el serrote de costilla y un formón de buena calidad, bien afilado.

Tornillos avellanados

Primero se practica un agujero de diámetro menor que el del tornillo con una broca de madera. En segundo lugar, se introduce en el agujero otra broca del diámetro adecuado, taladrando con cuidado el mismo agujero para agrandarlo. Después, se coloca en el taladro una broca avellanadora, y se modifica la parte superior del agujero para darle una forma parecida a la de un embudo. Ya se puede introducir el tornillo; será mucho más fácil y su cabeza quedará enrasada con la superficie.

Ensamblajes con ranura y lengüeta

Si alguna vez quieres unir dos tablas de manera longitudinal, necesitarásuna sierra de mesa o una sierra circular fijada al banco de trabajo por su parte inferior, para que haga las veces de mesa de serrado. Pon una guía tope en la mesa para que la hoja de la sierra pase justo por el centro del canto de las tablas. Después, coloca la tabla de canto y empújala (con un trozo de madera para no cortarte) lentamente sobre la hoja en marcha, hasta hacer la ranura. Cuando los dos tableros estén ranurados, inserta entre ellos un listón de contrachapado con cola blanca.

Uniones atornilladas

¿Has unido dos tablas de madera con tornillos y no quieres que se vean las cabezas? Pues tienes dos opciones: húndelas y cúbrelas con pasta de madera, o, aún mejor, mete en el agujero (sobre la cabeza del tornillo hundida) un tapón de madera hecho con una espiga. Sierra el sobrante; la unión parecerá hecha con espigas. ¿Quieres que un tornillo nunca se vuelva a soltar? Pues antes de meterlo en la madera, mójalo en lejía. El producto hará que el metal se oxide y se enganche a la madera. Eso sí; esta unión ya no la podrás deshacer.

Imagen: Auggie Tolosa.

Seguimos con nuestro post inacabado de ayer, en el que hablábamos sobre las bondades y aplicaciones de la gran cantidad de cintas adhesivas que podemos encontrar en el mercado. Además de existir una gran variedad para todos los usos y aplicaciones, muchas veces estas cintas pueden utilizarse para cosas que antes no nos habríamos imaginado. Por ejemplo, la cinta de embalar de polipropileno de toda la vida (en la foto) puede servirnos como sargento o mordaza a la hora de encolar piezas y tableros entre sí; para eliminar los restos de adhesivo que quedan cuando la quitamos, una vez la cola se ha endurecido, sólo hay que pasar un paño con acetona.

Entre las cintas más interesantes de cara a los problemas de aislamiento, los burletes son unos auténticos clásicos. Los primeros que salieron al mercado eran de espuma, y después vinieron los de caucho. Y actualmente, la firma Tesa ha desarollado una cinta en silicona transparente que es capaz de sellar huecos en ventanas y balcones de entre 2 y 7 mm de ancho. La cinta se llama Tesamoll Superflex, y si la pegas en tus ventanas, podrás ahorrarte hasta un 40% del gasto energético en climatización de tu vivienda.

Otras cintas muy versátiles son las denominadas “americanas”. Son de color metalizado y tienen una especie demalla de refuerzo que las hace muy resistentes. Son unas auténticas todo-terreno; con ellas se pueden sellar poros y agujeros en mangueras, unir piezas para su transporte, arreglar desperfectos puntuales en el coche… Cualquier cosa que se nos pueda ocurrir.

En fin, la variedad es mucha, incluso mayor de la que hemos descrito en estas líneas. No te olvides de tener siempre algún rollo de estas cintas en la caja de herramientas, la guantera o la caseta del jardín. Te sacarán de más  de un apuro.

carpintero-taller

Comprar madera no siempre es fácil, sobre todo cuando ni siquiera distinguimos entre los términos con los que se nombran a los distintos cortes, tableros, especies, etc. Tablillas, listones, vigas, escuadrías, tableros…. Un galimatías de nombres entre los que los profanos, a menudo, se sienten perdidos. A continuación os muestro los principales cortes, tableros y especies de madera que se emplean en la construcción de muebles o estructuras.

Las escuadrías y la nomenclatura de los cortes de madera están definidos por normativa. Hay escuadrías grandes, medianas y pequeñas, y madera aserrada para construcción; dentro de estas cuatro categorías se engloba el resto de los términos. Por supuesto, en este caso nos estamos refiriendo sólo a madera maciza; los tableros manufacturados a partir de virutas y productos de madera son otra cosa, y tienen su propia denominación y clasificación.

Pequeñas escuadrías: Son las piezas más pequeñas dentro de la clasificación. Las dimensiones de las testas de los listones van desde los 10 a los 40 mm de ancho, y su grosor también está entre los 10 y los 40 mm. En cuanto a las tablillas, su ancho oscila entre los 50 y los 90 mm, y su grosor, entre los 10 y los 40 mm, como el de los listones.

Estas piezas se pueden encontrar en cualquier tienda de tableros o centros de bricolaje; normalmente, si queremos que nos las corten a escuadra o a inglete, nos cobrarán un importe más caro (según la cantidad y tipo de cortes).

Escuadrías medianas: Las tablas son las piezas que conforman el grupo de las escuadrías medianas. Son el formato más habitual en el que solemos encontrar la madera, y es el que se emplea habitualmente para suelos, escaleras, frisos de pared, estanterías, muebles… Las dimensiones de la testa de una tabla oscilan entre los 20-40 mm de grosor, y los 100-200 mm de ancho. Las tablas pueden ser de una sola pieza o de madera alistonada (tablas o tableros realizados con multitud de pequeños listoncillos encolados entre sí).

Grandes escuadrías: Los tablones se utilizan habitualmente para grandes superficies, como paneles de pared, laterales de armarios, encimeras de mesas grandes… Son piezas más complicadas de encontrar, y no suelen venderse en los centros de bricolaje, salvo excepciones; es más común irlos a buscar a las serrerías y almacenes de madera. Las dimensiones de las testas de los tablones están entre los 50 y 100 mm de grosor, y los 100 y 300 mm de ancho.

Madera aserrada para construcción: Las vigas son un tema aparte en esta clasificación, ya que no se engloban dentro del término escuadrías, sino que se clasifican aparte como “madera aserrada para construcción“. Se emplean habitualmente para estructuras de edificios, como por ejemplo los entramados que conforman las cubiertas y los tejados, dinteles de puertas y ventanas o construcciones de exterior, como porches o pérgolas. Es recomendable que las vigas estén tratadas para aguantar la humedad y el ataque de los insectos. Las dimensiones de la testa de una viga oscilan entre los 150 y los 400 mm de grosor, y los 150-400 mm de ancho.

Foto: Alancleaver_2000.

Puertas de cristal de Krona KoblenzEn las viviendas actuales, el espacio empieza a ser un bien escaso y codiciado, un auténtico lujo. Atrás quedaron las enormes casas y pisos de nuestros abuelos, con sus paredes y techos altísimos, sus grandes salones… Hoy día, afortunado es el que tiene 60 metros cuadrados para él o su familia. Por este motivo, las empresas de interiorismo e instalaciones para el hogar no dejan de buscar soluciones para que el espacio libre de las viviendas sea el máximo posible.

Las puertas correderas son uno de los elementos más indicados para liberar espacio en las casas, tanto si se trata de puertas de paso como para armarios empotrados. Al no necesitar una zona de apertura, pueden colocarse en casi cualquier lugar. Las hay de varios tipos, y fundamentalmente las podemos clasificar de acuerdo con el sistema de sujeción a la pared que presenten. Estos sistemas son dos:

  • Las que llevan guías exteriores (se deslizan por un carril colocado en la parte superior del tabique donde se halla el hueco, en la superficie de la pared) y rodamientos en su parte superior; son rápidas de colocar y más baratas, ya que no requieren obras. Además, no hay que comprar una hoja especial para colocarla, sino que cualquier puerta o tablero adecuado servirá; incluso una antigua que queramos reciclar.
  • Las que van empotradas en el hueco de un tabique ligero. Lo mejor que tienen es que no ocupan espacio una vez abiertas; sus desventajas, que requieren obra, por lo que salen más caras de instalar, y además sólo se pueden colocar en tabiques huecos.

Dependiendo del número de hojas que se coloquen, las puertas pueden ser simples (una hoja), dobles, dobles paralelas o contiguas. Su colocación dependerá de la amplitud del vano donde se vayan a poner, y de si el tabique tiene grosor o longitud suficiente como para alojar más de una hoja (siempre que se trate de correderas empotradas).

A la hora de escoger una puerta de estas características hay que tener en cuenta diversos factores. Las correderas con guías nunca deben superar un cierto peso, ya que podrían desprenderse de sus guías; si el vano es más ancho que un metro, es mejor poner dos hojas. En cuanto a la vertiente decorativa, la variedad de materiales disponibles es mucha: hay puertas de madera, vidrio, lacadas… Las guías exteriores también presentan diversos diseños y acabados, y hay herrajes especiales para hojas de cristal.

(Imagen: puertas correderas de vidrio templado, de Krona Koblenz).

Hoy vamos a hablar un poco de bricolaje, porque hace tiempo que no dedicamos una entrada a los lectores aficionados a las tareas de reforma o de construcción para la casa. En concreto nos centraremos en el campo de la carpintería, que no en vano es uno de los más atractivos para cualquier “bricolajero” que se precie. A la hora de construir un mueble o estructura de madera (y también cuando queremos reforzarlo), las espigas de madera (también llamadas “tubillones”) son una ayuda inapreciable. Las espigas en cuestión consisten en pequeños cilindros de madera dura (generalmente, de haya), con una longitud de unos 8 cm y que se presentan en varios diámetros, similares a los de las brocas del taladro. La superficie exterior de las espigas está acanalada, para que, cuando se introduzcan en un agujero con cola, el adhesivo sobrante pueda fluir hacia el exterior; además, las acanaladuras sirven también para mejorar el agarre de la madera. Los extremos suelen estar biselados para que resulte más fácil su inserción en los agujeros practicados con el taladro.

Cuando queramos reforzar una estructura pegada con cola, podemos hacerlo con clavos, tornillos o espigas. Las uniones con espiga son más estéticas, ya que pasan prácticamente inadvertidas; eso sí, las uniones realizadas con ellas no podrán desmontarse en el futuro. Estas uniones pueden llevar espigas vistas (como la que se está realizando en la imagen) o invisibles. Para hacer una unión con espiga vista, hay que taladrar el agujero desde fuera, meter la espiga con cola, serrarla y lijarla para enrasarla con la madera. Las uniones invisibles son más difíciles; tendremos que taladrar agujeros ciegos (no pasantes) desde el interior de la unión, de manera que coincidan exactamente (para lograrlo nos podemos ayudar con marcadores de espiga o con una plantilla), para luego introducir la espiga con cola en ambos, consiguiendo que ésta quede dentro de la unión y sus extremos no se vean desde fuera.

Las espigas se venden en las ferreterías en pequeñas cajas, pero también las podemos hacer nosotros mismos con listones de madera dura. Para ello, sujetaremos el listón en un banco de trabajo en posición horizontal e iremos rebajando las aristas con un cepillo de carpintero, hasta obtener un cilindro. Los bordes biselados se pueden conseguir pasando un taco de lijar o una lijadora.espigas-madera1


La gama de encimeras para cocina es muy amplia, pudiendo encontrar en el mercado un material para cada vivienda, gusto y presupuesto. A los clásicos aglomerados melaminados, materiales pétreos, resinas con cuarzo, acrílicos y maderas macizas se les ha unido un nuevo material. Su nombre es Compactop, y lo fabrica y distribuye la firma Formica. Las encimeras Compactop están compuestas por múltiples hojas de papel encoladas entre sí con resinas fenólicas termoendurecibles, es decir, que fraguan por la acción del calor. La parte superior de la encimera consiste en un papel pintado encapsulado en resina de melamina y protegido del exterior por una hija de celulosa transparente. El grosor total de los tableros es de 12 mm y las medidas estándar, de 3.600 x 630 mm. Estas encimeras, además de ser totalmente ecológicas y reciclables, son perfectas para la manipulación de alimentos al resultar completamente intertes a la acción de los microorganismos.

En principio se pueden comprar con la instalación incluida, pero los amantes del bricolaje que se precien pueden instalarlas ellos mismos. Para hacerlo no se necesita más que una sierra de calar provista de una hoja de dientes finos, una fresadora con fresas para ranurar y biselar, y silicona fungicida especial para cocinas y baños. Lo primero que hay que hacer, por supuesto, es tomar las medidas perfectamente para encargar los tableros. Éstos se cortan a la medida con la sierra de calar; es importante hacerlo con la cara vista hacia abajo para evitar que se astille o se estropee. También hay que serrar los huecos para la placa y el fregadero, empleando las plantillas que acompañan a estos electrodomésticos, o bien tomando las medidas.

Los tableros se unen entre sí fresando una ranura en los cantos e introduciendo una galleta o listón como unión, acompañado de un cordón de silicona o bien un adhesivo profesional resistente a la humedad. Es recomendable biselar ligeramente los cantos vistos para que no queden muy cortantes. Lo último que hay que hacer es rellenar los huecos y encuentros con las paredes, copetes o perfiles con silicona fungicida del color adecuado. Las encimeras Compactop son flexibles y resistentes, por lo que se adaptan perfectamente a los posibles desniveles de los muebles de cocina sobre los que se vayan a colocar. Se puede obtener más información sobre la amplia gama de colores y modelos existentes en su página web: www.compactop.com, así como una serie de pautas para su instalación.

Cuando queremos cambiar el color de algún mueble, muy a menudo empleamos productos que no son los más indicados y al final nos sorprendemos por que el resultado no es el que nosotros esperábamos. Para cambiar el tono de las maderas lo mejor es emplear tintes específicos, que, bien empleados, nos proporcionarán un acabado de profesional.Antes de proceder a teñir una madera, es importante saber que debe estar limpia y sin barnizar, ya que la superficie ha de ser porosa para absorber el agua o el disolvente y dejar que se deposite el color en las fibras. Un mueble mal decapado quedará lleno de manchas y cercos, y el resultado será un desastre. Es recomendable lijar suavemente la madera limpia con una lija del nº 280 y en el sentido de la veta antes de teñirla, prestando especial atención a las uniones (en ellas se suelen acumular restos de cola, que no absorben el color) y los nudos resinosos.Los tintes que se utilizan en restauración de muebles son de varios tipos:– Anilinas. Pueden ser al agua o al alcohol. Son pigmentos naturales que se comercializan en forma de polvos, en pequeños sobres; la más conocida es la nogalina, derivada del nogal. Se disuelven en agua caliente o alcohol de 96º en la proporción deseada (es aconsejable hacer pruebas), y, una vez disueltas, hay que filtrarlas con una gasa para eliminar los grumos e impurezas. Se deben aplicar sobre la madera limpia, y la mejor forma de hacerlo es con un trapo de algodón que no suelte pelo o una esponja escurrida (así evitaremos dejar marcas de brocha). Las anilinas al alcohol se pueden usar para colorear barnices de goma-laca. Estos pigmentos no ofrecen protección, sino solamente color; después de aplica una anilina al agua hay que dar una o varias manos de goma-laca, tapaporos, barniz o cera; si se ha utilizado anilina al alcohol, sólo pueden emplearse barnices o ceras.– Tintes al agua preparados. Son anilinas que se comercializan ya disueltas en pequeños frascos. Tienen la ventaja de estar ya preparadas, pero salen bastante más caras y hay menos tonalidades. También se deben barnizar.– Tintes al disolvente. Más espesos que los tintes al agua, se presentan en botes de varios tamaños. Siempre deben aplicarse con trapo. Se utilizan para teñir maderas que no absorban bien los tintes al agua, porque su poder cubriente es mucho mayor. También son eficaces para dar pequeños toques sobre muebles barnizados o encerados, y con ellos se pueden colorear barnices de tipo sintético (cuando se mezcle un barniz con un tinte, después hay que filtrar siempre la mezcla con una gasa o una media). Pueden dejarse sin barnizar, aunque es recomendable hacerlo.– Barnices-tinte. Son barnices sintéticos ya coloreados. Se emplean para dar color, protección y brillo de una sola vez; no hay que barnizar después de darlos. Pueden ser eficaces como medida puntual, pero cuando se aplican suelen quedar marcas de brocha, y los colores y acabados no resultan muy naturales. Su mayor ventaja es que ahorran tiempo, pero, en nuestra opinión, merece la pena trabajar un poco más para obtener un resultado del que nos podamos sentir orgullosos.