Cómo hacer una imitación de mármol (II)

Cómo hacer una imitación de mármol (II)

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En nuestro último post estuvimos echando un vistazo a la técnica de la imitación del mármol. Entonces pudimos ver cómo se preparan los soportes, la mezcla de los colores y los distintos efectos que se pueden lograr, además del difuminado. Hoy vamos a continuar con nuestro trabajo dándole el toque final: las vetas y el acabado brillante, que además será imprescindible para proteger nuestra “obra de arte”.

Cómo hacer las vetas

Antes de nada, sabed que aplicando distintas capas y dejando secar entre ellas se logran efectos de mayor profundidad. Podéis usar distintas tonalidades de los mismos colores (negros y grises, blancos y ocres, marrones y amarillos, verdes, azules…). Una vez logrado el efecto que deseamos, será el momento de crear las vetas. Los artesanos experimentados utilizan plumas naturales de ave: os servirá cualquier pluma que tenga la suficiente rigidez.

Ensayos previos

Las vetas se trazan mojando la pluma o el pincel en la mezcla de pintura y glaze, y pintándolas sobre la superficie. Es recomendable fijarse en la muestra para ver cómo van las vetas: hay que intentar que sigan más o menos las mismas direcciones, evitando rayas muy paralelas o demasiado perpendiculares. La idea es lograr la naturalidad, y hay que tener en cuenta que lo natural nunca es simétrico ni idéntico. Conviene ensayar primero sobre una cartulina o papel hasta dominar la técnica. Una vez trazadas las vetas hay que suavizarlas con la brocha de difuminar.

Barniz protector

Cuando nuestro flamante “mármol” esté completado, llega el momento de darle un acabado brillante y resistente. Una opción es usar un barniz en aerosol, preferiblemente incoloro. Estos barnices son más caros, pero ofrecen un acabado regular sin brochazos ni gotas. Por otra parte, también podéis emplear un barniz para aplicar con brocha o muñequilla. Para obtener un buen resultado, rebajad un poco el producto con un chorrito de aguarrás y luego filtradlo con una media. El barniz se aplica con brocha plana de pelo natural o espuma, cruzando los brochazos y extendiéndolo bien. Cuando se seque hay que lijarlo con papel nº 600 y repetir la operación dos o tres veces más.

Una técnica muy interesante

El acabado está terminado. Si os gusta la técnica, podéis empezar practicando sobre tablas para luego pasar a objetos pequeños, como obeliscos decorativos, jarrones de escayola o pies de lámpara. Y por supuesto, también podéis contar con los profesionales de Tumanitas.com para decorar paredes y frisos de mayor tamaño.

 

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