Cómo hacer una imitación de mármol (I)

Cómo hacer una imitación de mármol (I)

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El falso mármol es un acabado conocido desde hace cientos e incluso miles de años. En los frescos pompeyanos ya se ven paneles pintados imitando este noble material. La técnica se ha depurado a lo largo de los siglos, aunque hoy día todavía es difícil superar la maestría de los clásicos. Pero es un acabado al alcance de cualquier persona a quien le gusten las artes decorativas. Si os animáis a probar, a continuación os desvelo los pasos básicos para conseguir una buena imitación de mármol.

Escoger bien las piezas

Para que el falso mármol sea convincente, en primer lugar hay que escoger un elemento o superficie que realmente se adapte a la técnica. No tiene mucho sentido imitar mármol sobre un revistero, una bandeja…Es decir, sobre objetos que sería raro encontrar en este material. Es mejor destinar nuestro trabajo a encimeras de mesas, columnas de escayola, pies de lámpara, obeliscos decorativos…

Preparación del soporte

Uno de los pasos más importantes es la preparación del soporte. Sobre superficies de madera, tendremos que evitar a toda costa que las vetas, grietas o fisuras se noten en el acabado. Para ello podemos usar un producto llamado gesso, que se vende en tiendas de manualidades. Es una especie de emplaste formulado a base de cola y yeso mate, listo para extender sobre la superficie de madera. Se aplica con espátula y se deja secar, para luego lijarlo con lija nº 400. A continuación tendremos que sellarlo con una mano de goma-laca o de selladora. La preparación del soporte terminará con tres manos de esmalte sintético blanco, aplicadas con brocha de espuma o rodillo. Entre capa y capa conviene lijar con lija nº 400.

Óleos y glaze

El falso mármol queda muy bien si se realiza con pinturas al óleo. Para conseguir buenos resultados hay que mezclar las pinturas con el glaze o medio. Es una mezcla a base de aguarrás puro, aceite de vaselina y unas gotitas de secativo de cobalto. Tras añadirlo a la pintura, aplicaremos la mezcla sobre la superficie con una brocha ancha y plana de buena calidad. Lo mejor es hacerse con una muestra o fotografía del mármol que queremos imitar e intentar reproducir las tonalidades y los colores. También conviene dejar partes sin cubrir para que se vea el blanco del fondo.

Efectos creativos

Antes de que se seque, podemos hacer distintos efectos sobre la pintura fresca: dejar caer gotas de aguarrás para crear manchas redondas, presionar con papeles o plásticos arrugados, crear manchas con esponja natural… Cuando el resultado nos guste, será el momento de borrar los brochazos con la brocha de difuminar. Esta herramienta es una brocha grande de pelo de tejón de uso profesional. Si no os merece la pena invertir en una, también podéis usar una brocha de maquillaje redonda y ancha que no suelte pelo.

 

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